El párroco de Gádor y otros siete sacerdotes, atrapados en Jerusalén: "Estamos serenos y bien, pero deseando volver a casa"
José María Sánchez afirma que están buscando una salida por vía terrestre mientras permanecen atendidos por los franciscanos en la ciudad santa
Doce almerienses están atrapados en Jerusalén tras el estallido de la guerra
La guerra iniciada este sábado entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha dejado también a un grupo de sacerdotes almerienses bloqueados en Jerusalén, sin posibilidad de regresar a España tras el cierre indefinido del espacio aéreo.
Si ayer trascendía la situación de los 29 peregrinos españoles —la mayoría de Cuevas del Almanzora— que no pudieron tomar su vuelo con Air Europa, hoy se suma el testimonio del párroco de Gádor, José María Sánchez, que se encuentra en Tierra Santa junto a otros siete sacerdotes y un laico.
“Somos un grupo de ocho sacerdotes y un chico de la agencia de peregrinaciones que nos acompaña. Estamos en Jerusalén. Llegamos esta semana a Tierra Santa”, explica el sacerdote a Diario de Almería. El viaje comenzó días atrás en Nazaret, donde iniciaron una peregrinación-retiro guiada por un padre franciscano.
La sorpresa llegó con las primeras alarmas. “Ayer comenzaron a sonar en toda la ciudad y se cerró todo”, relata. Entre los espacios clausurados figura la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los principales lugares de culto del cristianismo, cuyo acceso permanece restringido.
El grupo se aloja en la Casa Nova —la casa de peregrinos que la Custodia de Tierra Santa tiene en Jerusalén— donde están siendo atendidos por los franciscanos. “Nos están cuidando”, subraya Sánchez, que agradece la atención recibida en estos días de incertidumbre.
El plan era regresar este domingo a Madrid, pero la escalada bélica ha alterado por completo la hoja de ruta. “Hoy era el día de volver a España, pero el espacio aéreo está cerrado. Estamos viendo vías alternativas para poder salir de Israel por vía terrestre”, explica.
Pese a la tensión del momento, el sacerdote insiste en transmitir calma a sus feligreses y familiares en la provincia. “Estamos bien. En Jerusalén hay seguridad. Vivir de cerca el escudo antimisiles es una experiencia, pero nos sentimos seguros, tranquilos y serenos”, afirma. “Confiamos en Dios y deseamos volver a España, aunque también tenemos el corazón puesto aquí, en Tierra Santa”.
Mientras tanto, continúan pendientes de las indicaciones oficiales y de la posible reapertura de rutas de salida. “No os preocupéis, estamos bien, gracias a Dios. Seguimos rezando y esperamos estar muy pronto de nuevo en casa”, concluye el párroco de Gádor, que comparte con el resto de almerienses atrapados una espera marcada por la fe y la prudencia en medio de un conflicto que ha cambiado, de un día para otro, el rumbo de su peregrinación.
Otros almerienses atrapados en Jerusalén
Veintinueve peregrinos españoles se quedaron varados este sábado en Jerusalén Este, la víspera en la que debían volar de regreso a España, debido al inicio esta mañana de la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán.
La mayor parte de los peregrinos procede de la localidad almeriense de Cuevas del Almanzora, pero también hay algunos oriundos de Zaragoza, Barcelona, Málaga, Jaén y Sevilla.
El grupo comenzó su viaje a Tierra Santa el pasado 22 febrero y tenía planeado volver a España mañana domingo, 1 de marzo, pero su vuelo de regreso, con la compañía Air Europa, fue cancelado tras el cierre sin fecha de reapertura del espacio aéreo israelí.
"Esto nos pilla muy de sorpresa, no estamos acostumbrados a oír estas alarmas y meternos debajo del párking esta mañana al salir de la Ciudad Vieja (...) Esto no estamos acostumbrados a vivirlo en España", dijo a EFE el padre Antonio Cobo, sacerdote de la Diócesis de Almería que ejerce su ministerio en Cuevas del Almanzora.
El grupo en Jerusalén, que asegura se mantienen con muy buen ánimo y tranquilidad, está en contacto con el Consulado General de España en Jerusalén para que les indiquen cuándo podrán ser evacuados.
Según indicaron a EFE fuentes diplomáticas, hay otro grupo de peregrinos españoles atrapado en la ciudad palestina de Belén, en la Cisjordania ocupada a pocos kilómetros al sur de Jerusalén y separada por un puesto de control militar israelí.
El padre Cobo relató cómo el sábado antes del amanecer, a la cinco de la mañana, cuando acudieron a la Ciudad Vieja a realizar el viacrucis, se cruzaron con cientos de musulmanes que venían de rezar en Al Aqsa y, después de celebrar su misa solitaria en el Santo Sepulcro, coincidieron con numerosos judíos que iban a rezar al Muro de las Lamentaciones por el 'sabbat'.
"Estas culturas distintas, tres religiones, el mismo Dios. Monoteístas. Si estuviéramos unidos... A mí hoy me ha impresionado. Fíjate, todos rezando, y si lo hiciéramos todos juntos se ganaría tanto", añadió.
Durante la semana, la expedición había visitado lugares bíblicos como Cafanaúm (cerca del mar de Galilea), Abu Gosh, Haifa y el Monte Carmelo, entre otros.
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