Ya están en casa: Cuevas recibe a los peregrinos de Jerusalén al son de "Que viva España"
Decenas de familiares y vecinos dan la bienvenida al grupo de personas que quedaron atrapados en Israel por culpa de la guerra
El párroco de Gádor y otros nueve sacerdotes vuelven a España tras huir de Jerusalén
Ya están en casa. Por fin, tras una larga odisea en Israel que se ha vivido con angustia allí y aquí. Los peregrinos de Cuevas del Almanzora que quedaron atrapados durante días en Jerusalén por el estallido de la guerra entre Israel e Irán han llegado al municipio minutos antes de las diez de la noche de este miércoles. Y han sido recibidos con una auténtica fiesta, al más puro estilo "Bienvenido Mr. Marshall".
Decenas de familiares y amigos, incluido el alcalde de Cuevas, Antonio Fernández, esperaban en la estación de autobuses la llegada de los doce peregrinos a los que la guerra sorprendió en Tierra Santa. Entre ellos estaba el párroco del pueblo, Antonio Cobo, quien ha ido haciendo de portavoz para ir informando del proceso de repatriación.
Los han recibido con dos pancartas: una con el mensaje "Bienvenidos a casa" y los colores de la bandera de España; y otra donde se podía leer "Bienvenidos" sobre una imagen de dos manos unidas agarrando un rosario. En cuanto el autobús asomaba por la rotonda de la estación, una banda de música comenzaba a tocar "Que viva España". En seguida las notas muicales se fundieron con los abrazos, los besos y las lágrimas, en unos momentos cargados de emoción. Atrás quedan ya los días escondidos en un búnker de un hotel de Jerusalén y los cientos de kilómetros por carretera para poder salir de Israel y llegar a Egipto.
Un día de travesía de El Cairo a Cuevas
A las 9:30 horas salía el avión desde el aeropuerto de El Cairo con el grupo de peregrinos cuevanos y otros muchos españoles repatriados. A las 13:50 horas llegaban a Madrid a bordo del vuelo MSR753 de Egyptair. Tras desembarcar en la Terminal 1 y recoger su equipaje en la sala número 1, la expedición se dividió en distintos transportes con destino a Barcelona, Zaragoza, Almería, Málaga, Jaén y Sevilla.
Los almerienses cogían un microbús directo hacia Cuevas. "Los doce, los doce apóstoles de Cuevas, aquí estamos ya", decía el sacerdote Antonio Cobo en un mensaje enviado al alcalde. Y a las 10 menos unos minutos llegaban a su pueblo, entre vítores.