Diego Silvente: "Almería tiene condiciones fantásticas para el motor, pero falta apoyo a la cantera"
MOTOCLICLISMO
El mánager de Diogo Moreira e Iker Lecuona repasa su trayectoria desde el Circuito de Almería hasta la élite del motociclismo: “Intentamos identificar cuál es el mejor camino para cada piloto”
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Diego Silvente es una relevante figura en el mundo del motociclismo. Actualmente, gestiona las trayectorias de pilotos como el español Iker Lecuona en Superbike y el brasileño Diogo Moreira, campeón de Moto2 y nuevo piloto de MotoGP. Entre sus relaciones profesionales más destacadas figura la que mantuvo durante tres años con Álex Rins en su salto a MotoGP. El almeriense, que estudió Empresariales en la Universidad de Almería, entró en el ámbito del motor gracias a su amistad con el piloto David García.
Poco después inició su carrera profesional en el Circuito de Velocidad de Almería, proyecto impulsado por José Antonio García, donde fue creciendo dentro de la estructura hasta convertirse en director del trazado, cargo que ocupó hasta finales de 2007. Aquella etapa, marcada por el crecimiento del circuito como centro internacional de entrenamientos, le permitió entrar en contacto directo con figuras del motociclismo mundial. Dio el salto al ámbito internacional con Monlau Competición y posteriormente con Pons Racing, en un momento de plena expansión del motociclismo español. Allí comenzó a asumir responsabilidades en la gestión deportiva y en el entorno de pilotos de primer nivel, participando en proyectos con nombres como Héctor Barberá, Pol Espargaró o Luis Salom. Con el tiempo se especializó en la figura de mánager integral de pilotos, acompañando sus carreras tanto en la gestión deportiva como en la planificación de sus equipos de trabajo.
Pregunta.¿Dónde nace esa vinculación con el deporte en general y el motociclismo en particular?
Respuesta.Soy de 1975 y nuestra generación nació con el deporte escolar. Estudié en el CEIP Indalo y tuve la suerte de que el director Antonio Sola venía de Barcelona y era una figura muy ligada al baloncesto. También había un profesor que empezó a darnos entrenamientos de balonmano. Practiqué varias disciplinas y siempre estuve ligado al deporte. Con el tema del motor, en la casa no me lo permitían porque era muy peligroso, pero la verdad es que me gustaba muchísimo. Tuve la oportunidad de conocer a David García y nos hicimos amigos. Ahí empecé a entrar en este mundo acompañándolo al Campeonato del Mundo de 1999 porque no tenía todavía carné de conducir. Con 18 años recién cumplidos, los dos íbamos en mi autocaravana. Después comencé a trabajar en el Circuito de Velocidad de Almería, un proyecto que inició su padre, José Antonio García. Poco a poco fui creciendo hasta que me nombraron director del circuito y estuve allí hasta finales de 2007.
P.¿Cómo fue esa etapa en el Circuito de Almería?
R.Fue mi nacimiento a nivel profesional. Empecé a colaborar con ellos en las primeras actividades con la creación del circuito. Tuve la oportunidad de aprovechar ese crecimiento, que fue espectacular. Recuerdo que al principio era poco más que una carretera con las líneas pintadas y ya fuimos construyendo los pianos. Empezamos con cuatro boxes y terminé mi último año allí con 350 días de actividad. Esa etapa me sirvió como trampolín para dar el salto a las competiciones internacionales. Pasé a formar parte de Monlau Competición, que se quedó con los derechos de explotación del circuito, en mis últimos años allí. Cuando José Antonio García recuperó los derechos, Dani Amatriain [CEO de Monlau] me ofreció la oportunidad de acompañarlo. En ese momento, el equipo de 125cc contaba con Pol Espargaró y Joan Olivé y el de 250cc con Álex Debón y Aleix Espargaró. Además, llevaba la gestión del management de Jorge Lorenzo, Fonsi Nieto y varios pilotos punteros.
P.Un paso importante para conocer de primera mano el motociclismo en su más alto nivel, ¿no?
R.Ya habíamos tenido los primeros acercamientos en el Circuito de Almería con los entrenamientos de muchos pilotos. En su momento recuerdo que vinieron Max Biaggi, Olivier Jacque, Shinya Nakano o Carlos Checa. De hecho, está la anécdota de que vivimos la última vez en la que Àlex Crivillé se subió a una moto de 500cc con el equipo Repsol YPF Yamaha D'Antín, con el que no terminó fichando y se retiró finalmente. La verdad es que Almería es una buena base de entrenamientos para los pilotos en la pretemporada porque tenemos unas condiciones meteorológicas fantásticas y las condiciones del circuito son muy buenas igualmente. El cambio fue un poco más gradual por este motivo, aunque aparece un nuevo escenario totalmente para mí.
P.Además, aterriza en el momento de gran explosión del motociclismo español.
R.La verdad es que empezó a notarse todo el trabajo que estaba haciendo Dorna con la promoción de los pilotos españoles. En ese año 2008, en el que yo llego a la parrilla, Jorge Lorenzo sube a MotoGP y empezó a ganar carreras y títulos. Después aterrizó Marc Márquez. Tuve la oportunidad de trabajar con Héctor Barberá, con el que fuimos subcampeones de la categoría 250cc en 2009. En esos primeros años empieza a ser una
P.¿Cómo surge su vinculación como figura de mánager? ¿A partir de su desembarco en Pons Racing?
R.En principio, empecé echando una mano a Sergio Gadea y Luis Salom en 2010, que eran pilotos del entorno de Sito Pons. Un año antes, comencé a trabajar con él. Sin embargo, llegó un momento en el que el volumen de trabajo era tan alto que no podía encargarme de todo y se empezaron a generar ciertas incompatibilidades siendo director de operaciones de Pons Racing. Con Álex Rins conseguimos un subcampeonato de Moto2 en 2015 y un tercer puesto en 2016. Cuando dio el salto a MotoGP, me pidió que lo acompañase y empecé a trabajar como su mánager.
P.Una de las relaciones más especiales de su trayectoria, ¿no?
R.La relación es fantástica. Tuvimos la opción de dar el salto a un equipo oficial [Suzuki Ecstar] y consiguió sus primeros podios. Me siento muy orgulloso de haber podido ayudarle a desarrollar todo el talento que tiene. Es un piloto que es talento puro y que, desafortunadamente, no ha podido conseguir un campeonato mundial. Es un poco una espinita que nos queda porque tiene unas condiciones para haberlo sido. Por circunstancias, no lo ha podido conseguir. Estuvimos juntos durante tres años muy buenos y tenemos recuerdos bonitos a nivel humano y profesional.
P.¿Cuáles son las funciones de un mánager de motociclismo?
R.Hay diferentes perfiles. Algunas figuras son más agentes que se encargan de gestionar una serie de aspectos como los contratos y los patrocinadores. Otros somos más un mánager de 360 grados porque me reclaman un paquete completo. No solo soy un represente que cierra acuerdos y busca equipos, sino que es una dedicación total. Lo que se intenta es identificar cuál es el mejor camino. También se busca ser un apoyo para montar todo su equipo personal (nutricionista, psicólogo, entrenadores…). Este es un poco el soporte que le suelo dar a los deportistas con los que trabajo, con un contacto directo y constante.
P.Uno de ellos es actualmente Iker Lecuona, que correrá con Ducati en Superbike. ¿Cuáles son las expectativas para 2026?
R.Estamos frente a una oportunidad muy buena. Hemos tenido la oportunidad de firmar con una marca referente en Superbike. Es el mejor equipo de la parrilla, pero no hay que generar unas expectativas altísimas de pelear por el campeonato. Lo primero que debe hacer Iker es entender la moto porque viene de cuatros años seguidos con Honda, por lo que requiere un piloto distinto. Ahora mismo se encuentra en un proceso de adaptación después de una pretemporada difícil. Meteorológicamente, ha tenido pocas oportunidades de entrenar y no ha estado el suficiente tiempo encima de la moto. No obstante, estamos convencidos de que Iker irá mejorando. El equipo está muy contento con él porque han visto un talento enorme. La verdad es que es esperanzador y el piloto tiene muchas ganas de disfrutar de la temporada y de esta oportunidad que se ha presentado.
"El objetivo con Diogo es seguir creciendo"
P.El otro es Diogo Moreira, campeón de Moto2 y que ha dado el salto a MotoGP. ¿Cómo ha sido su evolución?
R.Con Diogo empecé con quince años y he vivido todo el proceso junto con él. Comenzó en la MotoGP Rookies Cup, después en Moto3 en un año en el que fue el debutante del año. La siguiente temporada no fue tan buena, pero consiguió podios y su primera victoria en el Campeonato del Mundo. Se convirtió en el primer brasileño que ganó un Gran Premio en la categoría. De ahí pasamos a Moto2, en el que también fue rookie del año. Al año siguiente ganó el Mundial, que es el objetivo de cualquier piloto. Ahora ha firmado un contrato de tres años con Honda LCR y el equipo ha depositado toda su confianza en Diogo. Nos van a acompañar de forma conjunta en este proceso de crecimiento y desarrollo y están encantados. Espero que podamos continuar con calma y paso firme, sin grandes expectativas, si bien su talento y la situación que tenemos nos ponen en disposición de conseguir resultados muy interesantes. El objetivo es seguir creciendo, que vaya conociendo la categoría y aprovechar el tiempo al máximo para formarse y, en la siguiente temporada, dar un pasito más.
P.¿Es tan importante el salto a la categoría reina del motociclismo?
R.Es casi otro deporte. No solo es otra categoría, sino que te requiere una preparación diferente a nivel físico porque implica una mayor capacidad física y el pilotaje es totalmente diferente. Hay dos carreras cada fin de semana en el campeonato y ello implica una alta demanda tanto física como deportiva. Hay más pruebas de neumáticos, más tiempo en pista y la exigencia técnica aumenta porque se va mucho más rápido. Las motos son como un Fórmula 1 con dos ruedas. Es el máximo exponente a nivel tecnológico y demandante del mundo del motociclismo. El cambio es brutal. Por otro lado, la ventaja es que la forma de pilotar de Diogo es mejor cuando la moto es más grande, por lo que se está adaptando muy bien. Nos están ayudando muchísimo y el planteamiento es de desarrollar su talento.
P.¿Cómo ve desde fuera el nivel del motor a nivel provincial?
R.Seguimos un poco lejos con respecto al nivel nacional, aunque hay chavales que están intentando crecer. Nos falta un poco de cantera a diferencia de la creada históricamente en Cataluña, aunque estamos viendo que en los últimos años también hay crecimiento en toda la zona del Levante, especialmente en la Región de Murcia, con exponentes como Pedro Acosta, Fermín Aldeguer, Máximo Quiles o Álvaro Carpe. Almería, por desgracia, no está siguiendo esa línea positiva de crecimiento en los jóvenes. Habría que hacer un análisis más exhaustivo y en detalle para entender lo que está ocurriendo y la verdad es que me encantaría que pudiéramos acercarnos a ese nivel. Actualmente, estamos lejos también por un tema institucional con un plan en el que se apoye y fomente el desarrollo deportivo.
Un momento único en su etapa en Pons Racing
En su etapa en Pons Racing, Diego Silvente protagonizó una de las historias de la parrilla en 2014. En el circuito de Jerez, el equipo se enteró de una triste noticia: la enfermedad de la mujer del mecánico Paco Nogueira. Por ello, su compañero tomó la decisión de raparse. "En ese momento, hablamos con Maverick Viñales y Luis Salom, pilotos del equipo, y nos cortamos todos el pelo. Ese fin de semana estaba en el circuito un amigo de Almería que es peluquero, vino al hotel y nos rapamos". El mánager quiso destacar que la convivencia es crucial en este mundo: "Es un punto muy importante y se vive muchísima tensión en muchas ocasiones, pero se convive y ocurren este tipo de experiencias".
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