El fútbol almeriense se asoma al abismo en el mapa nacional
FÚTBOL
El descenso del Almería B y el frenazo del Pulpileño certifican la pérdida de peso de una provincia marcada por la falta de ambición y la crisis de resultados
Paso atrás del Pulpileño en la lucha por el play off tras caer en Totana (2-0)
El fútbol almeriense atraviesa su invierno más negro. La actual temporada arrancó siendo la primera vez en la que solo había tres equipos en las principales categorías profesionales o semiprofesionales del mapa nacional, de los cuales dos pertenecen a la Unión Deportiva Almería. El primer equipo compite en la Segunda División, mientras que el filial se ubica en el grupo IV de Segunda Federación. El otro representante es el Atlético Pulpileño, que compite en el grupo XIII de Tercera Federación.
Con el Almería B asomado a un precipicio que parece no tener red y el proyecto del Pulpileño perdiendo el pulso por el ascenso, la sensación actual en el fútbol almeriense es de vacío. No solo se trata de una mala racha competitiva, sino de una disfuncionalidad estructural en la que la provincia está siendo borrada del mapa. Un escenario en el que ningún club está apuntando a categorías superiores —el C.D. Cantoria 2017 F.C. es el único que está tratando de pelear el ascenso a Tercera RFEF— con la incertidumbre del futuro del Polideportivo El Ejido y la incomprensible desaparición del fútbol sénior en una ciudad como Roquetas de Mar.
Más allá de la presencia de la UDA en el fútbol profesional, con más de dos décadas en un lugar de privilegio, el ocaso se refleja con la campaña del filial rojiblanco. Un balance de una sola victoria en los últimos catorce partidos ha terminado de dilapidar sus opciones de permanencia en la cuarta categoría del balompié español. El equipo de José María Salmerón es el penúltimo en la tabla clasificatoria con 19 puntos, a catorce de la salvación. A falta de ocho encuentros por disputarse —24 puntos en juego—, el cuadro almeriense puede certificar su descenso un mes antes de que termine la temporada.
El nefasto curso del Almería B terminó con el periplo de Alberto Lasarte al frente del equipo, al igual que ocurrió con Paco Jurado en el Atlético Pulpileño. El equipo rojinegro solo suma cuatro triunfos en los últimos doce encuentros y no ha mejorado con la llegada de Mickael Gaffoor. En la octava posición, el cuadro de Pulpí está a seis unidades de los puestos de promoción de ascenso —con un partido menos— y el objetivo de ascender a Segunda Federación se está evaporando con el paso de las jornadas.
Un declive que amenaza con agravarse
En la Primera Andaluza, solo el CD Cantoria 2017 está luchando por el ascenso a Tercera Federación. Actualmente, el club del Valle del Almanzora es segundo, a un punto del Loja CD. En la sexta categoría del fútbol nacional, el Polideportivo Almería —descendido el pasado curso— pelea por mantener la categoría, mientras que el Polideportivo El Ejido sigue peleando en los juzgados para terminar de reincorporarse a esta división la próxima campaña. Tanto el PD Garrucha como el Cuevas CF se mantienen en la zona tranquila de la clasificación.
En el último cuarto de siglo, hasta veinte clubes almerienses han desfilado por las cuatro categorías principales del fútbol español. Sin embargo, de cara al próximo curso, la representación se reducirá a un único equipo; un declive que, lejos de tocar fondo, amenaza con agravarse.
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