María del Carmen Rueda: "El pequeño agricultor no se considera a sí mismo un empresario"

El sector agrícola cuenta con importantes bonificaciones fiscales pero muchas pequeñas producciones encuentran difícil adaptarse a las nuevas regulaciones y novedades digitales

Agro Tax: la app que cierra la brecha entre los autónomos agrícolas y sus gestorías

María del Carmen Rueda. / D.A.

María del Carmen Rueda Villegas lleva 21 años asesorando empresas del sector agrícola en Almería y provincias aledañas a través de su marca Globbaly Asesoría. Con sede en Dalías, municipio ubicado en el Poniente almeriense cuyo comercio se centra fundamentalmente en la actividad agrícola , no ha tenido más remedio que especializarse en este sector que constituye la mayoría de su cartera de clientes.

Pregunta.¿Qué características fiscales tiene este sector en comparación con otros?

Respuesta.En la agricultura se trabaja con productos de primera necesidad, lo que lo convierte en un sector muy protegido, empezando porque la actividad agrícola se encuentra en un régimen que, aunque está incluido en el régimen general que cubre la mayor parte de las actividades profesionales, está diferenciado, lo que hace que tanto trabajadores, como autónomos y sociedades coticen de manera diferente en la Seguridad Social y que tributen también de manera diferente en Hacienda. Al ser parte del sector primario se benefician también de tener un IVA reducido y, en el caso concreto de los autónomos, tributan por módulos, no por trimestres como el resto de profesionales, por lo que toda la actividad se unifica en una sola declaración de renta anual. En el caso de las sociedades, se gestionan básicamente igual que el resto de sociedades, pero la diferencia es el tipo de IVA que se le aplica, que es del 4%.

P.La temporalidad de algunos cultivos también afecta a la particularidad fiscal del sector, ¿no es así?

R.Sí, si nos vamos a otras otras provincias o a otras zonas de Almería, incluso en la Sierra o en la provincia de Jaén o en Valencia, que se dedican a la naranja o que se dedican a la aceituna o que se dedican a la fresa en Huelva, pues son momentos que a lo mejor tienen dos meses de trabajo o cinco meses de trabajo, el resto del año no tienen trabajo; lo que significa que los trabajadores y las empresas tienen un tipo de cobertura con el que no cuentan otras actividades.

P.Si de por sí la burocracia es confusa, imagino que con tantas excepciones lo será aún más en el sector agrícola, ¿el agricultor medio conoce sus obligaciones fiscales?

R.Es un área muy desconocida y a menos que te dediques a esto es muy difícil estar al día de todo. El principal problema es que agricultores de aquí, de la zona, no se tienen como si fueran empresarios, no consideran que un invernadero es una empresa que genera riqueza y que cualquiera que trabaje en ella debe estar dado de alta en la Seguridad Social. Muchos agricultores entienden que toda la vida han ido a la vega o al invernadero y a veces han necesitado la ayuda de un primo, un amigo, un vecino que iban a ayudarles un día o dos y ya está pero ahora es necesario explicarles que todo esto está regularizado y que si tienen una explotación que genera riqueza, deben tenerla en regla, contar con un registro horario, pagar los tributos necesarios, contar con prevención de riesgoso o dar de alta a las personas que trabajen en ella, aunque sea un día. Es una forma de pensar de toda la vida que debe cambiar porque las leyes nos atan a todos y debemos cumplirlas.

P.También existe una brecha generacional en este caso

R.Sí, los nuevos agricultores ya ven el trabajo y las regulaciones como cualquier autónomo que quiere montar un negocio, que viene aparejado con ciertas normas. Pero muchos de los autónomos que llevan décadas trabajando la tierra han tenido que adaptarse de una forma muy rápida a los cambios de legislación y, claro, desde no necesitar ningún tipo de burocracia a estar regulados, aunque sea con beneficios sustanciosos, es un cambio que muchos aún no entienden y consideran que es injusto.

P.La digitalización también ha afectado con fuerza a un sector caracterizado precisamente por un trabajo manual y completamente analógico

R.Sin duda, he tenido casos, especialmente con clientes más mayores, en los que es necesario que cuenten con un correo electrónico para recibir las notificaciones de la Seguridad Social y me decían que no sabían lo que es un correo electrónico, que no tienen ordenadores o smartphones en casa porque se han dedicado toda la vida a cuidar de la tierra y todo esto les pilla de nuevas. Es un proceso lento que requiere paciencia y mucha formación pero que es necesaria porque la digitalización está afectando al sector con fuerza, hay muchas explotaciones que están súper desarrolladas con ordenadores con los que pueden controlar el riego, la temperatura dentro de los invernaderos, etc; y el mundo digital pone en las manos de los agricultores herramientas que pueden rentabilizar mucho su trabajo.

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