La unión del góspel europeo y la fuerza del jazz llenan de buenas voces el Auditorio
Música
Diego Cruz destaca la importancia de este proyecto para “construir una comunidad alrededor del góspel”
La música tiene la capacidad de tender puentes invisibles entre culturas, lenguas y geografías. Cuando las voces se elevan al unísono y el pulso rítmico marca un latido común, desaparecen las fronteras y emerge un territorio compartido: el de la emoción y la alegría compartida. Ésa fue precisamente la esencia que envolvió el escenario del Auditorio Maestro Padilla, donde el góspel y el jazz se fundieron en un encuentro que celebra la diversidad europea a través del arte.
El debut público de Unity Gospel Choir se vivió como un acontecimiento. La formación, integrada por cantantes seleccionados de doce países europeos, desplegó una energía coral poderosa, precisa y profundamente emotiva. Desde los primeros compases quedó patente la identidad del proyecto: un góspel abierto, dinámico y en diálogo constante con otras tradiciones musicales, especialmente con las raíces africanas que nutren su esencia.
A su lado, la Clasijazz Big Band aportó músculo instrumental, elegancia y una contundencia rítmica que elevó cada pieza. La complicidad entre coro y big band fue uno de los grandes logros de la mañana, construyendo un sonido compacto pero lleno de matices.
El concejal de Cultura, Diego Cruz, destacaba “la importancia de este proyecto para construir una comunidad europea alrededor del góspel, con el jazz como sonoridad principal”.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la intervención del solista internacional Didier Likeng, cuya presencia escénica y capacidad expresiva conectaron de inmediato con el auditorio. Su voz, cargada de intensidad y espiritualidad, aportó profundidad y emoción a un repertorio que transitó por la celebración colectiva de la música.
Al frente de todo el engranaje musical, la dirección de Ramón Escalé resultó determinante. Con solvencia y sensibilidad, el maestro supo equilibrar la fuerza coral con la potencia de la big band, moldeando dinámicas y cuidando cada detalle interpretativo. Su amplia trayectoria en el ámbito del góspel europeo se reflejó en una propuesta cohesionada y de alto nivel artístico.
El concierto formó parte del Unity Clasijazz Gospel Festival, integrado en la programación de invierno impulsada por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería. Más allá de la actuación central, el proyecto incluye talleres y actividades paralelas que refuerzan su vocación pedagógica y comunitaria, consolidando un espacio de intercambio cultural que trasciende el escenario.
El respaldo organizativo de Clasijazz volvió a evidenciar la capacidad de esta entidad para impulsar iniciativas de dimensión internacional desde el tejido local. Su implicación ha sido clave para articular un encuentro que aspira a crecer y situarse entre las grandes citas europeas del género.
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