El Papa es un revolucionario

01 de marzo 2026 - 03:11

Una de las utilidades de las religiones es que ordenan y ritualizan los grandes hitos de la vida, sabemos cómo honrar a una persona que muere, saludar a quien llega a la vida e, incluso, festejar el tránsito de la niñez a la adolescencia, son liturgias vitales que pueden adoptar, incluso, los agnósticos sin que ello les cause una contradicción insuperable. Como ir de romería a un santuario. El papa Ratzinger había advertido de que la práctica de esta religión sin fe sólo era cultura. Pero la cultura, entendida como costumbre de los pueblos, no es cosa menor, y a ese concepto nos referimos cuando defendemos que el cristianismo es una de las bases de la civilización europea.

El papa León XVI acaba de otorgarle una función a la cuaresma que es en sí misma revolucionaria, un ayuno para el silencio, un tiempo para la escucha y un momento para el diálogo. Prevost ha llamado a los católicos a evitar las palabras hirientes y los mensajes dañinos que son, en definitiva, los que han terminado por lapidar la conversación pública. A pesar del consumo exponencial en las redes sociales, de la monopolización de las parrillas de las televisiones por supuestas mesas de debate político, lo cierto es que en España, como en el resto del mundo occidental, el diálogo entendido como conversación entre contrarios se ha roto. Cada cual sólo quiere escuchar en la radio y en la tele a quienes vienen a darles la razón, el algoritmo de las redes refuerza nuestras opiniones prefijadas y cualquier conjunto de datos es manipulado para fabricar relatos self service. Lo que usted quiere, oiga.

Esta nueva sociedad tecnologizada está más cercana a Un mundo feliz de Aldous Huxley que de 1984 de George Orwell, hay que tomar cada día una buena cápsula de soma en las redes para reconfortar el circuito de dopamina, las 24 horas del día se les están haciendo cortas a la industria de la captación de la atención, y ya buscará una prolongación virtual de los días para lograr más enganchados de esta nueva droga que es tan adictiva como la cocaína y la heroína.

Lo que ha recomendado el Papa a los católicos y, por ende, al resto, es que con motivo de la cuaresma paremos, mandemos el móvil al barbecho, ayunemos de redes y nos dediquemos a la escucha, a la lectura sosegada y al silencio. En su próxima visita a España, Robert Prevost intervendrá en el Congreso en una sesión conjunta de las Cortes, que es tal como ha sostenido José Antonio Griñán el origen de donde mana el odio que está carcomiendo a España. Por seguir con los ritos, será un exorcismo porque los demonios, aunque no se crea en ellos, existen.

stats