Editorial
Una tragedia que exige muchas explicaciones
La magnitud de la tragedia ferroviaria ocurrida en la tarde del domingo en Adamuz (Córdoba) y el hecho de que sea la primera incidencia grave en los 34 años de funcionamiento de la alta velocidad en España obliga a una investigación rápida y concluyente por parte del Gobierno sobre las causas que la hayan podido provocar. Si, como apuntan las primeras indagaciones, el origen estuvo en una rotura de la vía es necesario aclarar porqué se produjo esa circunstancia. También se hace necesaria una reflexión profunda de los máximos responsables de la infraestructura y de los operadores sobre las condiciones en las que se está prestando el servicio en los últimos años, sobre todo desde el proceso de liberalización que ha multiplicado sustancialmente el número de trenes en circulación. Aunque la fatalidad juega un papel determinante en cualquier accidente, no cabe duda de que las imágenes que se han podido ver de vagones retorcidos se compadecen poco con la que debería ofrecer un país como España. El balance provisional de al menos cuatro decenas de muertos y centenar y medio largo de heridos, bastantes de ellos de gravedad, hace urgente que se fijen las causas y las responsabilidades. Porque es un acto de justicia, pero también porque es necesario que por parte de la administración ferroviaria española se pongan cuanto antes los medios que hagan que los ciudadanos recuperen la confianza en un transporte que se ha demostrado básico para la articulación del país. Un hecho que las características de la catástrofe ferroviaria del domingo hunde esa confianza, que en el caso de la alta velocidad estaba ya muy cuestionada por la pérdida de calidad del servicio. La tragedia ha permitido, por otra parte, que se vuelva a evidenciar la inmensa solidaridad que despierta entre los españoles cualquier hecho de gravedad que afecte a sus conciudadanos. Los vecinos de Adamuz y de los pueblos de alrededor protagonizaron el domingo y ayer un movimiento de apoyo y asistencia a las víctimas que merece ser puesto de relieve.
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