La tribuna

Romper el techo de cristal en Almería

Romper el techo de cristal en Almería
D.A.
Carmen Vidal
- Secretaria General Ugt Almería Opi-Firma

Cada 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, nos invita a reflexionar sobre los avances logrados en igualdad, pero también sobre los retos que todavía tenemos por delante. Desde UGT Almería defendemos que la igualdad entre mujeres y hombres no puede quedarse en una declaración de principios: debe traducirse en derechos efectivos en el empleo, en salarios justos y en oportunidades reales de promoción profesional.

En los últimos años se han producido avances importantes, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, la reforma laboral o la implantación de planes de igualdad en las empresas han contribuido a mejorar las condiciones laborales de muchas trabajadoras. La acción sindical ha sido clave para impulsar estas medidas desde la negociación colectiva y desde el trabajo diario de delegadas y delegados en los centros de trabajo.

Sin embargo, la desigualdad sigue siendo evidente, y las mujeres continúan concentradas en los sectores más precarizados del mercado laboral y siguen teniendo mayores dificultades para acceder a un empleo estable. En Andalucía, la brecha salarial continúa situándose en torno al 17 %, lo que significa que las mujeres perciben varios miles de euros menos al año que los hombres por su trabajo.

A esta realidad se suma otro problema estructural, el reparto desigual de los cuidados. Las mujeres siguen siendo quienes mayoritariamente reducen su jornada laboral, solicitan excedencias o abandonan temporalmente el mercado laboral para atender responsabilidades familiares. Sin una red pública de cuidados suficiente y sin una corresponsabilidad real entre hombres, empresas y administraciones públicas, la igualdad seguirá siendo incompleta.

Aunque existe otra desigualdad que a menudo pasa más desapercibida: la que se produce en los espacios de poder y decisión. Aunque las mujeres representan cerca de la mitad de la fuerza laboral, su presencia en los puestos de dirección sigue siendo claramente inferior a la de los hombres. En nuestra comunidad menos del 40 % de los cargos directivos están ocupados por mujeres y, cuando hablamos de alta dirección, el porcentaje es aún menor.

Esta realidad también se reproduce en nuestra provincial, en la que las mujeres tienen una presencia fundamental en sectores clave como la agricultura intensiva, la industria del manipulado hortofrutícola, el comercio o la hostelería, sin embargo, su participación en los órganos de dirección de empresas, cooperativas o asociaciones empresariales sigue siendo claramente minoritarias, es una contradicción evidente: miles de mujeres sostienen con su trabajo diario sectores estratégicos de la economía almeriense, pero muy pocas participan en los espacios donde se toman las decisiones. Romper ese techo de cristal no es solo una cuestión de justicia social. También es una cuestión de eficiencia económica. Numerosos estudios demuestran que las empresas con mayor diversidad en sus órganos de dirección son más innovadoras, más competitivas y toman mejores decisiones.

Por ello, desde UGT consideramos imprescindible avanzar en medidas concretas que permitan corregir esta desigualdad. Es necesario impulsar objetivos de paridad en los órganos de dirección de empresas e instituciones, reforzar la transparencia en los procesos de promoción profesional y garantizar que los planes de igualdad incluyan medidas específicas para favorecer el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad.

También es fundamental apostar por la formación y el liderazgo femenino, especialmente en sectores emergentes vinculados a la digitalización, la transición ecológica o la innovación tecnológica. Si queremos una economía moderna y competitiva, no podemos permitirnos desperdiciar el talento de la mitad de la población.

En un momento en el que resurgen discursos que cuestionan los avances en igualdad, es más necesario que nunca reafirmar el compromiso con los derechos conquistados. La igualdad entre mujeres y hombres no es una concesión ni una moda: es un principio básico de cualquier sociedad democrática.

Desde UGT Almería seguiremos trabajando para que las mujeres tengan empleo digno, igualdad salarial y acceso real a los espacios de decisión, porque una sociedad verdaderamente justa solo será posible cuando ninguna mujer encuentre barreras invisibles que limiten su desarrollo profesional.

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