Albox recupera su devoción por San Antón con unas fiestas que llevaban décadas sin celebrarse
La imagen del santo ha sido recientemente restaurada por el prestigioso Joaquín Gilabert
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Durante siglos las fiestas de San Antón formaron parte del acervo cultural de Albox, capital comercial del Valle del Almanzora. Las hogueras en las calles y plazas y el popular sorteo del 'marranico' fueron durante cientos de años la fórmula con la que el pueblo albojense le daba la bienvenida al año, la primera fiesta y una de las más queridas, no obstante, en algún momento de mediados del siglo pasado la fiesta se perdió quizá, tal y como apunta el rector del Santuario del Saliente, Antonio Jesús María Saldaña, por la propia evolución de la forma de vida en la villa.
"Antiguamente las calles eran de tierra y había más costumbre de encender fuegos en las lumbres y chimeneas de las casas, por lo que prender hogueras en medio de la vía pública no era algo extraño, hoy en día con el empedrado y el continuo paso de vehículos es una tarea más complicada", explica el párroco, que también alude al corazón de la fiesta, la rifa del 'marranico' que consistía en la suelta de un cerdo unos meses antes de la fiesta para que fuera alimentado y cuidado por todos los vecinos y vecinas del pueblo para luego ser sorteado durante San Antón, "imagínate lo que sería tener un cerdo paseando por las calles en la actualidad, con el nivel de higiene con el que afortunadamente contamos hoy en día", afirma Saldaña.
Este sábado 17 de enero, no obstante, la devoción a San Antón vuelve a las calles de Albox gracias a la iniciativa del propio Saldaña, que el pasado mes de septiembre se hacía cargo de cinco nuevas parroquias a instancia del obispado de Almería, entre ellas la de Santa María de Albox, hogar de la figura de San Antón que ha sido restaurada por Joaquín Gilabert para la ocasión.
Albox recupera así una tradición histórica adaptada a los tiempos modernos conservando la rifa del 'marranico', aunque en lugar de un cerdo vivo, se sorteará un entrañable 'marranico' de peluche elaborado por jóvenes del Grupo de Decoración del Hogar Pimima. Será la camarera mayor de Nuestra Señora de los Desamparados del Buen Retiro del Saliente Coronada, Pilar Alfonso, quien saque la papeleta con el nombre de la persona ganadora de la rifa.
La figura del santo recorrerá, como hacía antaño, las calles del casco histórico de la Villa de Albox, que vestirá sus mejores galas, en una emotiva procesión que comenzará tras la misa de rigor en honor al santo, prevista para las 12:00 horas del sábado. La Banda Municipal de Música acompañará a los numerosos vecinos, vecinas y visitantes del municipio que se sumen a la comitiva. Durante la marcha se dispondrán espacios de descanso donde los asistentes podrán tomar un refrigerio para participar de la alegría de la fiesta.
"Para que nadie se quede con la morriña del marrano, en la plaza del pueblo se distribuirá la olla de San Antón, un plato de legumbres con bastantes productos cárnicos que permitirá a quienes lo deseen colaborar con la rehabilitación de la Iglesia de Santa María", cuenta el rector.
El pueblo al completo se ha volcado con la celebración participando para hacer posible las actividades, desde el propio restaurador, Joaquín Gilabert, que ha puesto la talla a punto, hasta las cofradías que transportarán la imagen. Las carnicerías y comercios del muncipio han donado la carne y legumbres que alimentarán a los vecinos y vecinas el sábado, la banda se ha sumado a la procesión y el Ayuntamiento albojense ha colaborado creando la cartelería y las entradas. "Todos los actores han colaborado maravillosamente, nos parecía una idea hermosa devolver la fiesta al casco histórico, que muchas veces se queda al margen de las celebraciones y que recuperase, con San Antón, esa vida que tuvo durante tantos siglos", termina Saldaña
Joaquín Gilabert devuelve a la vida la imagen de San Antón
Pese a que desde hace décadas no se celebran en Albox las fiestas de San Antón, su imagen ha continuado recibiendo visitas, manteniendo su culto vivo en la capilla de San José de la Iglesia de Santa María. El paso del tiempo, no obstante, hizo mella en la figura que no se encontraba en condiciones de presidir la fiesta que el pueblo albojense quería celebrar en su honor.
El prestigioso restaurador almeriense Joaquín Gilabert, fue el encargado de trabajar en la pieza y ponerla a punto para su procesión este sábado. Gilabert explica a Diario de Almería que realizó "una limpieza superficial de la policromía, la reconstrucción de algunas pérdidas y la reintegración cromática de lagunas de policromía".
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