AGR Almeria

Ventilar el invernadero, fundamental

  • La gestión del clima supone un sistema barato y eficiente en la gestión de la explotación para mejorar la productividad de la cosecha

El investigador Juan Carlos López desgrana las claves de la óptima ventilación. El investigador Juan Carlos López desgrana las claves de la óptima ventilación.

El investigador Juan Carlos López desgrana las claves de la óptima ventilación. / diario de almería

"La ventilación es una de las herramientas básicas del agricultor de invernadero para gestionar el clima. Ventilar el invernadero (renovar el aire) no solo afecta a la temperatura, también a la humedad y al CO2. En periodos cálidos, es claro que el objetivo de ventilar el invernadero es para reducir la temperatura del aire. Sin embargo, también en periodos fríos la ventilación es una herramienta necesaria, dado que la humedad en muchos momentos del día es elevada y ello puede facilitar la proliferación de enfermedades (hongos y bacterias). Por otro lado, el CO2 ambiental es uno de los elementos básicos que las plantas toman del ambiente para producir biomasa (frutos, hojas, tallos y raíces). Cuando se reduce el nivel de CO2 en aire del invernadero (

Así arranca el investigador de la Estación Experimental Cajamar Juan Carlos López su artículo publicado en la web de la caja sobre la importancia de la ventilación en la finca. López dice que en función del número de veces que se intercambie el aire del invernadero con el aire exterior (renovaciones) la temperatura interior se aproximará a la temperatura exterior. Se estima que para tener una temperatura similar dentro y fuera de invernadero se necesitan renovar más de 40 veces el aire del invernadero cada hora. Alcanzar ese valor va a depender, entre otros, de la superficie de ventilación que tenga el invernadero, del tipo de ventana, de la presencia o no de mallas en las ventanas de la velocidad de viento exterior e incluso de la geometría del invernadero. La superficie de ventilación del invernadero, es decir % de superficie de ventanas respecto a superficie de suelo, debe alcanzar el 25%; sin embargo, estudios muestran que para nuestros invernaderos ese valor no supera el 10%. Además de la superficie de ventilación, no todos los tipos y localización de las ventanas son iguales. En el techo, las ventanas enrollables ventilan muy por debajo de las ventanas abatibles, por lo que siempre es recomendable el uso de estas últimas. Combinar ventanas en el techo y en laterales incrementa la ventilación en más del 40% frente a tener solo en el techo. Otro elemento que dificulta la ventilación es la presencia de mallas en las ventanas. Estas son una buena herramienta para limitar la entrada de plagas al invernadero, y cuantas menos plagas deseemos tener precisaremos de mallas más densas. Esa situación va en contra de la ventilación, dado que una malla de 16x10 hilos puede reducir hasta un 50% la ventilación (frente a no tener malla) y una de 20x10 hilos hasta un 60%. Por lo que en función de la presencia de malla y de su densidad habría que incrementar aún más la superficie de ventilación.

PrioridadUna escasa ventilación puede aumentar las pérdidas en cantidad y calidad

La geometría del invernadero también puede jugar un papel importante en la ventilación, tal que, para una misma superficie de invernadero, ventila más un invernadero estrecho que uno cuadrado al tener mayor superficie de ventana por unidad de suelo el primero frente al segundo. Otro factor que infravalora las estimaciones de ventilación de un invernadero es la presencia de otros invernaderos colindantes. Como es habitual, la proximidad entre invernaderos es alta para maximizar el uso de suelo, sin embargo, ello afecta a la renovación de aire en los mismos. Se estima que, para no tener efecto por invernaderos próximos entre sí, la distancia que debería de haber entre ellos sería de al menos 40 metros.

La presencia de viento exterior es el mayor motor y más barato para renovar el aire del invernadero. En zonas con vientos suaves el viento es un gran aliado para controlar, en parte, el clima del invernadero. De hecho, cuando se diseña y estudian las necesidades de ventilación para un invernadero, se debe de tener presente el momento más crítico, es decir, cuando no hay viento fuera del invernadero y por tanto no hay efecto eólico para renovar el aire.

"Ventilar correctamente es necesario para gestionar bien el invernadero, además de ser un sistema barato y eficiente. Dado que, los niveles de ventilación presentes en los invernaderos son bajos respecto a lo recomendable, ésta debería de ser una de las prioridades a tener presentes a la hora de construir un invernadero. Hay que entender que una escasa ventilación puede aumentar las pérdidas en cantidad y calidad de las cosechas, así como aumentar los problemas sanitarios", concluye Juan Carlos López.

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