A la caza del techo peninsular

El colectivo extremo del Club de Senderismo 'Los Puntones' decidió coronar los 3.482 metros del Mulhacén, el pico más alto de la Península Ibérica, pasando por muchos de sus resquicios ocultos

A la caza del techo peninsular
A la caza del techo peninsular
Paco Herrerías

30 de julio 2009 - 01:00

Un nuevo reto superado por Los Tíos de la Bota, el colectivo extremo del club de senderismo Los Puntones. Sus ganas de aventuras los llevó esta vez a coronar el techo de la península, el Mulhacen y sus 3482 metros de altura. Para la expedición un fin de semana inolvidable en el que se echó de menos a algunos compañeros que no pudieron asistir a la travesía y que a los que se espera volver a ver por aquí el año que viene. Y por supuesto a La Mariana, aunque en su lugar fue El Mariano. Después de salir de Abla a las 6:00 de la mañana, la ruta partió desde la Hoya de la Mora, en la zona de los albergues (podéis ver el vídeo en el margen izquierdo del blog), en dirección a Las Posiciones del Veleta, por el sendero que cruza la pista y haciendo la pertinente visita a la Virgen de las Nieves, un trayecto que muchos visitantes hacen en micro bus desde Granada o desde los albergues.

Una vez subido las Posiciones del Veleta, los expedicionarios disfrutaron de las inmejorables vistas que ofrece el Corral del Veleta, así como la cara norte del Veleta y más a lo lejos el poderoso Mulhacen y Alcazaba. Seguidamente se dispuso tomar la pista que sube hasta el refugio de la Carihuela, desde donde salen varios senderos, entre ellos uno que sube al pico del Veleta y otro que los condució por una antigua pista cerrada, ya al paso de vehículos, hacia nuestro destino.

Los numerosos saltos de agua natural, provocados por el deshielo, fueron utilizados por los senderistas para llenar sus cantimploras y continuar su ruta con el máximo recelo.

Toca ahora descender un poco hasta la pista y después todo el recorrido hasta los Crestones de Río Seco, un trayecto que se hace con muy poco desnivel. Para ahorrar tiempo decidieron coger un atajo por un sendero que los llevó al Paso de los Guías y los dejó debajo del Cerro de los Machos donde volvieron a recuperar la pista.

Los duros senderistas del Los Tíos de la Bota caminaron por una pista fácil y con desnivel nulo y cómodo, a su derecha van divisando gran cantidad de lagunas y algunos neveros que mas adelante cruzaron hasta llegar a los Crestones de Río Seco, dejando a la derecha los Raspones y la Laguna de Río. Un paisaje espectacular.

Momento otra vez de abandonar la pista para coger un atajo y subir a la Loma Pelá, desde donde ya divisaron la Laguna de la Caldera, donde pernoctaron, así como la cara sur del Puntal de la Caldera y la cara este y norte del Mulhacen que ya se veía en gran parte del recorrido.

El descenso a la Laguna de la Caldera parece peligroso así que se toman las debidas precauciones, luego no es tanto como parece, eso sí las vistas en todo momento son algo grandioso.

Como iban predispuestos a hacer noche al raso, no fue una sorpresa para ellos ver que el Refugio de la Cadera estaba lleno, demasiado pronto para estarlo, pero bueno es lo que hay.

Ahora tocaba comer algo y reponer fuerzas para afrontar la ascensión al Mulhacen a la tarde, y nada mejor que una siesta a la orilla de la laguna.

Decidieron que a las 17:00 era la hora perfecta para iniciar el ascenso, sólo quedaba una hora larga de subida, y para empezar nada mejor que subir al Collado del Ciervo, como recomendó Cesar, y alucinar con las vistas del Circo del Mulhacen, que antaño fue un glaciar, la Laguna de la Mosca y las caras norte del Mulhacen y Alcazaba.

Ya sólo quedan 300 metros de desnivel, así que, a seguir con la ascensión, se hace un poco duro, pues están subiendo una loma por un sendero que resulta aburrido, pero basta con mirar hacia atrás y alucinar con las vistas del Circo de la Caldera.

Unos metros más y llegamos a la cima del Mulhacen. Han tardado una hora y la sensación de que se encuentran en el pico más alto de la península ibérica es indescriptible.

Aprovechan para descasar, regodearse con las vistas y hacerse las fotos de rigor antes del descenso, que como todos resulta ser un coñazo.

De vuelta en el "campo base" toca relajarse y empezar a abrigarse pues el sol no tardara mucho en ponerse y la temperatura empieza a bajar, lo que hace presagiar una noche "fresca", fresca de más resulto ser. Y para contrarrestar los agentes meteorológicos adversos nada mejor que un buen caldo caliente y unos tortellini a la piamontesa, todo ello regado con el dulce brebaje que contenía El Mariano.

A alguno se les hizo la noche larga y fría, el termómetro bajo de los 0ºc. aún así mereció la pena dormir bajo un cielo estrellado y sobre un suelo de estrellas (de las nieves).

La vuelta fue por el mismo camino y resultó que disfrutaron las mismas vistas desde otra perspectiva que a la ida, así que no hay nada que reseñar de la vuelta, sólo que esto es una experiencia para repetirla, no sólo por el entorno sino por los amigos que te acompañan, todos esperan que la próxima vez no falte alguno que se echó de menos así como los que estuvieron.

Para realizar este tipo de ascensos es necesario un tipo de material específico. Calzado de montaña apropiado, tipo bota de montaña, que proteja bien el tobillo y un buen par de calcetines y vaselina en los pies para evitar ampollas. Ropa ligera y algo de abrigo, sobre todo si toca dormir en la calle, pues los refugios en esta época suelen estar llenos y la temperatura por la noche puede bajar de los 0º. Protección solar muy importante, así como un par de bastones que hacen como puntos de apoyo y ayudan a liberar la presión que se ejerce sobre las rodillas y tobillos.

El tema de la alimentación es importante, tiene que ser ligera, ocupar poco espacio, fácil y rápida de preparar en caso de querer tomar algo caliente, para ello nada mejor que sobres de sopa y de pasta instantánea , así como algunas latas de conservas, frutos secos, chocolate y alguna barrita energética.

El tema del agua, mejor llevar la justa pues por esta zona abunda y se puede cargar por el camino e incluso en el lugar de la pernocta, eso sí algunas lagunas no desaguan por lo que el agua queda estancada y no vienen mal unas pastillas potabilizadoras.

Botiquín es imprescindible, pero hay que recordar que todo esto lo llevaremos a la espalda y es importante aligerar peso, para ello nada mejor que reconocer la zona antes de salir y analizar los posibles riesgos.

Esta ruta se puede hacer en un día, cogiendo el autobús que sale desde Granada o bien desde el parking de los albergues y que sube hasta las posiciones del Veleta evitando así unas 2 horas de ascensión, pero merece la pena hacer noche por la zona para ello no puede faltar una esterilla y un buen saco de dormir a ser posible ligero y que aguante temperaturas bajo cero, sobre todo si quieres pernoctar al raso.

El nivel de la ruta es medio/alto, aunque cualquier persona con una preparación física media puede hacerlo, eso si debe de tener algo de experiencia en estos terrenos, desde la zona de los albergues hasta la Laguna de la Caldera se tardan unas 5 horas sobre unos 14 km. La subida al Mulhacen desde la Laguna de la Caldera se hace en una hora sobra 1,5 km.

Hay que tener en cuenta que se sube desde 2500 m. desde los albergues hasta 3479 m. Mulhacen.

Esta ruta ha sido realizada por los "Tios de la Bota" http://tiosdelabota.blogspot.com/. Un colectivo aventurero del Club de Senderismo "Los Puntones" http://lospuntones.blogspot.com/ , lospuntones@hotmail.com de Abla y Abrucena.

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