Almería

ALBOLODUY. Cultura, tradición, folclore

Cultura, tradición, folclore

Cultura, tradición, folclore

Reiteraba en estas páginas que con la <Historia de Almería> y la <Guías Territorio, Cultura y Arte>, la colección <Pueblos de Almería> es de las más cuidadas y divulgativas del Instituto de Estudios Almerienses (IEA). En el caso de Alboloduy (2019), profusamente ilustrada y amplio número de colaboradores, está doblemente coordinada, ello justifica que resumamos aquí sus currículos.

Matarín Guil Matarín Guil

Matarín Guil

Manuel Francisco Matarín Guil es Maestro de Enseñanza Primaria. Licenciado en Humanidades por la UAL, jefe del departamento de Ciencias Sociales del IEA y miembro del Grupo de Investigación de la Junta de Andalucía HUM-718 “Didáctica de las Ciencias Sociales, de Historia y del Patrimonio Cultural”. Autor y/o coautor de libros, artículos y trabajos en el ámbito de la Etnografía, Agricultura y Folclore, especialmente temas históricos y de la religiosidad del pueblo. Presidente de la Asociación Cultural “El Galayo” desde su fundación en 1983 así como del grupo folclórico del mismo nombre.

José Francisco Valverde Guil, el siguiente coordinador, es Ingeniero Técnico Forestal por la Universidad Politécnica de La Rábida (Huelva). Ha sido profesor titular en el Centro de Formación Profesional Agraria E.F.A. “Campomar” durante 26 años. Coautor del libro “La agricultura almeriense un mundo vivo”, así como de un DVD educativo sobre plagas y enfermedades en el invernadero. Desde 2014 es director de la Escuela Agraria Vícar.

En el ámbito lúdico, “El Galayo” es el instrumentó convergente de la mayoría de iniciativas culturales de la localidad creado en 1983. Entre sus objetivos destaca la protección del patrimonio artístico y el rescate y difusión del folclore alboludense y de la comarca ribereña: canciones, gastronomía, literatura oral, vestuario, etc. Uno de sus grandes logros fue la recuperación del Carnaval -de probada tradición en los pueblos del Andarax- creando la comparsa Los Acelgueros, con coro, cuerpo de bailes e instrumentistas de la banda de música “La Mezquita”. Con sus coplas, atuendos y desparpajo coreográfico supieron ganarse el reconocimiento y galardones en la capital y provincia. Tres años después, el Grupo Folklórico “El Galayo” sería el encargado de mantener “viva” las músicas y danzas autóctonas, dándolas a conocer en las provincias de Almería y Granada. Prueba de ello es su participación en 16 ediciones del Festival de Música Tradicional de La Alpujarra, obteniendo premio en cada una de ellas.

La Bodega de Alboloduy

La tradición vinícola se remonta al-Ándalus, centurias en las que ya se cultivaba la vid en estas sierras, en alturas superiores a los 1000 metros. En dichos predios se obtenían racimos de óptima calidad por sus características climáticas. A finales del siglo XIX la producción del vino se revitalizó en Alboloduy; aumentando las vendimias de antaño en calidad y cantidad y obteniendo excelentes cosechas de variedades locales, como la Jaén Blanca y Tintilla en viñedos de Campillo y Montenegro (en su honor un tradicional establecimiento capitalino, junto a la catedral, lleva su nombre). En 2004 se creó la Bodega, dirigida por la enóloga Cristina Calvache, hija del pionero Francisco Calvache; participando en el desarrollo sostenible del entorno y en las que sus caldos han adquirido merecido y notorio prestigioso, incluidos los denominados “veganos”, con certificado ecológico. Pero dejemos que sea la propia interesada, su directora, quien tome la palabra en el libro referenciado, ilustrado por viñedos y productos envasados.

Virginia Calvache (del libro Alboloduy) Virginia Calvache (del libro Alboloduy)

Virginia Calvache (del libro Alboloduy)

La Bodega de Alboloduy, fundada en el año 2004, por Francisco Calvache y actualmente dirigida por Cristina Calvache, cuenta con una producción anual de unas 25.000 botellas (en 2018). Su elaboración con la variedad autóctona Jaén Blanca permite preservar el patrimonio vitivinícola de la zona de Alboloduy. Los viñedos están situados en la zona de Campillo, Sierra de Gádor y Montenegro, donde se localizan las vides más antiguas, en pleno Parque Natural de Sierra Nevada, a una altitud media de 1100 metros sobre el nivel del mar. Los viñedos tienen una edad entre 80 y 90 años, cultivados en vaso y en secano sobre suelo pizarroso. La producción es muy baja, con uvas pequeñas que permiten obtener vinos de elevada concentración de aromas y sabores.

En tintos, elaboramos un joven monovariedad Tempranillo, y dos crianzas, uno elaborado con Syrah y otro con Cabernet Sauvignon; ambos de una crianza de doce meses en roble francés. Los vinos tienen su propia personalidad y se distinguen de los del resto de Almería: potentes, estructurados, con mucho color y tanino debido al proceso de maduración, y con bastante recorrido en botella. Los vinos de la bodega han obtenido diferentes premios a nivel nacional e internacional siendo los más destacados los del concurso Vinalies Internationales de París, concurso mundial de Bruselas Mundus Vini, Bacchus y el International Wine Challenge.

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