'Almería, de frontera a milagro', el impacto de la burbuja inmobiliaria

Andrés Sánchez Picón pronunció la conferencia en la Casa de Almería en Sevilla

El conferenciante se refiere al milagro almeriense.
El conferenciante se refiere al milagro almeriense.
Redacción

17 de marzo 2015 - 01:00

El catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la UAL, Andrés Sánchez Picón, destacó en su conferencia Almería, de Frontera a Milagro, pronunciada en la sede de la Casa de Almería en Sevilla el enorme impacto negativo que la burbuja inmobiliaria ha tenido para la provincia desde el año 2008, lo que ha supuesto el incremento de la vulnerabilidad del modelo productivo almeriense.

A pesar de los buenos resultados que el sector agrario almeriense ha cosechado en los últimos años, en una fase de madurez económica, su importancia no ha bastado para recuperar la situación anterior al estallido de la burbuja inmobiliaria. Los quebrantos financieros y laborales que el sector inmobiliario ha provocado en la provincia, han situado a Almería a la cabeza de las tasas de desempleo de Andalucía y España con el 35,7% registrado en 2014 que incluso supera la media andaluza.

El impacto del espejismo económico originado por la construcción de viviendas, según el profesor Sánchez Picón, "situó a la provincia de Almería en el año 2007 a la cabeza de España en número hipotecas por habitante". Sin embargo, la crisis provocada ha originado la reaparición del fenómeno migratorio, con saldos negativos para la provincia almeriense desde el 2012, tras un período de claro saldo positivo, con una importante inmigración hacia Almería a partir de 1980.

"La burbuja inmobiliaria ha hecho mucho daño a la economía provincial y aún se están pagando sus consecuencias", señaló el catedrático almeriense, destacando que solo en el año 2005 se llegaron a construir 30.000 viviendas y que a partir de 2008 el sector al que habían acudido muchos trabajadores y pequeños empresarios buscando una rápida rentabilidad, ha generado más de 70.000 parados. "La elevada tasa de paro no es la única consecuencia de la quiebra de este sector. Además, causó graves efectos en el modelo agrícola almeriense porque hubo muchos beneficios de los agricultores que se emplearon en esos negocios y mucho empleo que se derivó al sector inmobiliario". Augura Sánchez Picón un lento y leve descenso del paro en la provincia y considera muy difícil recuperar un índice de desempleo por debajo del 25%: "El empleo que hubo en Almería entre 2005 y 2007 no volverá y por lo tanto hay un problema de ajuste de la población existente a la oportunidad de empleo". A pesar de este panorama complicado, Sánchez Picón se refirió a la buena salud del sector de frutas y hortalizas que sigue siendo el motor económico de la provincia, gracia al cual, la situación no es irremediable. "Esas 25.000 hectáreas de cultivos intensivos aportaban hacia el año 2000 el 25% de la riqueza total agraria de Andalucía".

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