Opinión
  • Esta es la carta que el director del colegio, Jerónimo Agüero, envió a la comunidad educativa, a los directores de otros colegios y a Diario de Almería el día de la vuelta a la 'normalidad' en los colegios de acogida 

Asunto: Pilares CEIP San Valentín

ASUNTO: PILARES CEIP SAN VALENTÍN. Este era el encabezado del escrito que se enviaba tanto al centro como a la Delegación provincial el 29 de octubre, al mismo tiempo que en el colegio se escuchaban historias de terror, había desfiles de disfraces y se celebraba Halloween, con las restricciones típicas de una época COVID. Era algo que exigía rapidez y en este sentido las autoridades educativas y municipales supieron estar a la altura de las circunstancias, primando sobre cualquier circunstancia el bienestar de las personas. Así que, sin demora, se procede al cierre del centro debido a patologías en la estructura.La sensación que se tiene en ese momento es agridulce, por un lado, lógicamente contentos, porque habíamos sido capaces de detectar y gestionar de manera adecuada un problema que podría causar cualquier tipo de accidente o daño sobre alguien. Pero por otro, una profunda tristeza. Abandonábamos con lo puesto un centro con una historia de más de 60 años y sin conocer si podríamos volver y en qué condiciones. Fueron momentos muy emotivos, lágrimas, abrazos, pensar en el mañana… ¿Qué iba a pasar con esa estupenda familia que componen las personas del San Valentín? ¿Nos reubicaríamos en otros centros o podríamos seguir estando juntos? Muchas preguntas y con pocas respuestas en esos momentos.Tras ese fin de semana rodeado de mucha incertidumbre nos visita el Delegado Provincial juntos con técnicos de la Delegación. La primera sensación es de cercanía, de empatía, de compartir la lógica preocupación del profesorado, de las familias, de la Comunidad Escolar. Y desde ese momento se pone en marcha un complejo engranaje para la vuelta a la normalidad, para volver a casa, aunque con otras puertas, otras ventanas... Hemos cambiado de estructura, de ubicación… pero nos reencontramos de nuevo toda esa familia que formamos en el centro. Estamos en deuda con la maravillosa gente del CEIP Los Millares y del Juan Ramón Jiménez. No existen palabras que puedan describir lo bien que se han portado. Es en estos momentos, cuando la cita de Henry Adams (“El maestro deja una huella para la eternidad; nunca puede decir cuando se detiene su influencia”) adquiere su máximo significado. Todos ellos y ellas han dejado su huella en nuestros corazones. Es cierto que hemos dejado muchas cosas queridas detrás, pero nos queda un futuro por descubrir. Ahora nuestra pequeña familia es mucho mayor, tiene nuevos miembros porque los compañeros y compañeras de los otros centros ya forman parte de nuestra propia familia, y esta comunidad educativa a la que pertenezco está mas unida y cohesionada que nunca.

Es cierto, que los últimos días han sido muy intensos, difíciles. Familias y docentes compartíamos la misma preocupación, queríamos una vuelta al cole lo antes posible y con las mejores condiciones, porque si algo tiene esta comunidad educativa es que cree en la calidad de la educación. Que cuando regresaran se sintieran en casa, que les apasionara su nuevo cole, que disfrutaran de esos momentos mágicos como son los reencuentros….

Pero también hemos compartido un proceso duro, las familias atendiendo a sus hijos, cuando debían de estar trabajando, ayudándoles con los recursos tecnológicos…. el estrés típico que nos ocasiona la tecnología…. “que no entra en la aplicación” “que no se escucha”…. Qué suerte tiene nuestro alumnado de tener unas familias que se preocupan tanto. Han dato el máximo y era necesario que se volviera a casa, a la normalidad, lo antes posible. El profesorado, por supuesto, tampoco ha sido ajeno a esta situación de estrés, deseosos de que pudieran contar con las mejores aulas, estuvimos durante dos días analizando pros y contras de las diferentes ubicaciones, casando horarios, comprobando la coincidencia de recreos, y un sinfín de casuísticas que conlleva compatibilizar los aspectos organizativos de tres centros.

Nuestros ancestros dicen que uno de los principios de la educación es predicar con el ejemplo, y vaya ejemplo que han dado los compañeros y compañeras del CEIP San Valentín, además de sus sesiones telemáticas que se realizaban a primera hora, han sido expertos en mudanzas, en ordenar, en arrastrar mucho mobiliario, en poner sus propios vehículos para que desde el primer día las aulas contaran con material. Gracias por ese regalo que es vuestra pasión por hacer de vuestra profesión algo grande, por estar ahí cuando estábais extenuadas por querer darle la mejor bienvenida a nuestro alumnado. Todo este proceso ha sido muy complejo, han intervenido muchísimas personas, de muchas administraciones, muchos departamentos… pero con cada persona que hablaba notaba esa empatía. Hay que ayudar a la familia del San Valentín.

Es entendible que haya habido preocupación entre las familias, que en algún momento las soluciones que se hayan adoptado no sean la que se esperaban…, nos encontrábamos en una situación que vino de repente, salimos con lo puesto y comenzamos a hacerle frente desde la misma tarde.

El jueves volvió nuestro alumnado a clase, comenzaron el aula matinal y se espera que este lunes comience el comedor. Un proceso de la complejidad del que estamos hablando conlleva mucho, mucho tiempo, pero gracias a ese esfuerzo compartido entre administraciones, entre agentes educativos volvemos a estar todas y todos juntos. Dejamos atrás la estructura del Edificio del San Valentín. Pero las estructuras son eso, hormigón, arena… las paredes no hablan, no sienten, no emocionan…, aunque indudablemente nos haya emocionado mucho el despedirnos de nuestro maravilloso centro. El secreto es que, quien le ha dado vida a esa estructura ha sido esa maravillosa comunidad escolar, que cuenta con un poder invisible que permite que algo tan inerte como una piedra recobre toda emoción.

Comenzamos una nueva etapa, llenos de ilusión. Gracias a todos/as los que nos habéis ayudado, desde las llamadas de apoyo, el interés por conocer nuestra situación hasta las personas que desde sus posiciones de responsabilidad han ayudado a que nuevamente tengamos un hogar.

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