Los Coloraos

El Conde de Ofalia y los liberales Coloraos

  • La detención y peligros padecidos por Ofalia en septiembre de 1824, solamente un mes después del ataque a Almería, fueron por torpeza del Gobernador Pírez

Iglesia de Baza. Iglesia de Baza.

Iglesia de Baza.

Los acontecimientos sucedidos en Almería con el Conde de Ofalia no pasaron desapercibidos ante las autoridades, el Capitán General de Granada, Quesada, ordenó causa contra el Gobernador de Almería Sebastián Pírez Feliú y contra el Oficial que comandaba la tropa realista, Pedro Aguado, que hizo prisionero cerca de Gádor al Conde de Ofalia, el Conde de Ofalia defendió a éste, pues aunque era cierto que le detuvo, desarmó y desmostó a los soldados que le escoltaban -humillación de la que quedó sumamente resentido el Oficial al mando de los jinetes granadinos que protegían a Ofalia-, además de que los realistas de Almería insultaron y amenazaron con armas de fuego frente al pecho del mismo Conde de Ofalia, también Ofalia y su sequito fue insultado, e incluso recibió disparos –alguno de ellos entró en su coche- por los realistas de Gádor, el Conde de Ofalia consideraba que Angulo le defendió de excesos incontrolados de los soldados que mandaba y que aprisionaron a Ofalia, impidiendo actos de fuerza que podrían haber terminado con la vida del exministro Ofalia.

El que fue Gobernador de Almería, Pírez Feliú, estuvo mal aconsejado por el médico Fons y el empleado de cuentas reales Campos; Pírez deseaba que se olvidase su pasado de Gobernador de Almería con los liberales, sus discursos en la Tertulia Patriótica almeriense durante el Trienio Liberal, y acercarse al sistema absolutista de Fernando VII. No resultó posible, el Gobernador Pírez fue cesado y enviado a Archidona sin empleo. El Conde de Ofalia escribe a Fernando VII en 1825 solicitándole el perdón de Pírez Feliú, por los muchos méritos que contrajo en la Gloriosa defensa de Almería en Agosto de 1824,frente a los ataques de los liberales Coloraos. Petición de perdón que honra el proceder del Conde de Ofalia, pues Pírez Feliú obtendría es perdón Real en 1827.

Mariana Pineda. Mariana Pineda.

Mariana Pineda.

La detención y peligros padecidos por Ofalia en septiembre de 1824, solamente un mes después del ataque de los Coloraos a Almería, fueron por torpeza del Gobernador Pírez, el Coche de Ofalia marchaba con escolta por el Camino Real, no se ocultaban como huidos del Rey o forajidos, llevaba permisos del Capitán General de Granada para trasladarse a Almería, con Orden Real de partir hacia Almería, había mandatos de la Hacienda Real de que el Conde de Ofalia percibiese sus pagas en Almería.

Después de los hechos ocurridos en Almería el Rey concedió permiso al Conde de Ofalia de establecerse con su familia en Granada (Fernando Ochotorena Gómez, como Emilio García Campra, son historiadores almerienses que ya recogen diversos hechos del Conde de Ofalia, que narró en “Escritos del Conde de Ofalia” su nieto Narciso de Heredia, en 1894).

Narciso de Heredia, Conde de Ofalia tuvo enemigos en su vida, destacó el que había sido Secretario en la Intendencia de Policía de Madrid el gallego Dionisio Antonio de Puga, persona que durante el Trienio Liberal era comunero y con el triunfo de los absolutistas en 1823 se comporta como un Ultra Absolutista. Resultó que Ofalia en diciembre de 1823 fue nombrado Ministro de Gracia y Justicia, Ministerio que anteriormente encabezó García de la Torre, éste observando los malos oficios de Puga tuvo de expulsarle dela Intendencia de Policía madrileña, Puga reclamó ante Ofalia recuperar su destino en la Intendencia de Policía de Madrid, pero Ofalia defendió el proceder del anterior Ministro y Puga tuvo destino en la Real Cancillería de Granada, cuestión que no perdonará el vengativo Secretario Judicial.

Resultó que en Julio de 1824 Ofalia cae como Jefe del Gobierno, Secretario de Estado… pesaron sus tendencias conciliatorias con los liberales, en un tiempo en que los liberales preparaban y ejecutaban sus ataques a costas del Sur de España, en agosto de 1824 atacaron Tarifa y Almería; en el caso de la fracasada acción sobre Almería, son prisioneros en Cullar Baza Antonio Santos y Pablo Iglesias, dirigentes de los Coloraos, cuestión que aprovecha Puga desde su destino en Granada, marchó a Baza y en las interrogaciones a Pablo Iglesias y a Antonio Santos participó Puga, era Secretario en la Chancillería granadina, por su pasado en Madrid Puga reconoce al preso Pablo Iglesias, que con nombre falso ocultaba su verdadera identidad, le conocía ya que Iglesias en el Trienio fue Regidor en Madrid.

En las interrogaciones logra que Santos descubra a Iglesias, Puga prometía indultos falsos a los reos y logró que Iglesias y Santos acusasen falsamente al Conde de Ofalia comprometiéndolo en la cuestión del ataque Colorao en Almería, así Santos afirmó en las interrogaciones “que oyó en Gibraltar que los refugiados tenían confianza en el Ministerio de Ofalia, además de que la caída del Ministerio de Ofalia produjo sentimientos de decepción entre los emigrados” (en legajo 66 A. M. Justicia).

Iglesias manifestó “que en el Ministerio de Heredia tenían los revolucionarios enorme confianza, ya que Heredia tenía en el Ministerio gran influencia y consideraban que restablecería las Cámaras –Congreso y Senado, le acusa de liberal-, que en Heredia tenían gran concepto los franceses, que el General Bourmont en Madrid le consideraba Jefe del partido francés” –los franceses en la Carta Otorgada dieron concesiones constitucionales, de las cuales Fernando VII y los Ultras eran enemigos-.

Mantenía Iglesias que tenía órdenes de prender a Ofalia, que viajó de Granada a Almería, ya que no siendo del partido que deseaban que gobernase podría molestar (Iglesias había manifestado que los emigrados deseaban instaurar una República, de Ofalia se decía que era partidario de un sistema Monárquico con concesiones liberales).

Ofalia decía que las acusaciones de Iglesias y Santos eran falsas y calumnias

Ofalia se defendía manteniendo que tales acusaciones de los reos eran por intromisiones del Secretario Puga, que ya anteriormente había inducido al Gobernador Pírez que le arrestase en Gádor, poniendo en peligro la vida del exministro –sobre el poder vengativo y represor de Puga manifestamos que en 1831 ayudó al Gobernador Absolutista Ramón Pedrosa para conseguir que fuese ejecutada Mariana Pineda, heroína liberal, en Granada. Puga tuvo gran capacidad para hacer declarar a testigos falsos en juicios siguiendo sus intereses-. Ofalia afirmaba que Puga prometió el perdón, prolongación de sus vidas a Santos e Iglesias, para que declarasen contra su persona, pues le odiaba y deseaba vengarse. Ofalia decía que las acusaciones de Santos e Iglesias eran falsas, que hacía mes y medio que cayó del Gobierno y tuvo que partir a Granada y Almería, no tenía influencias, que tales calumnias igualmente podrían caer sobre sus antiguos compañeros de Ministerios, pues muchos seguían.

También Ofalia mantenía que en las seis declaraciones que realizó en Almería Francisco Javier Joaquín Bustamante ante los jueces en fechas anteriores de ser ejecutado el 24 de septiembre de 1824, en ninguna de ellas le implican, ello era debido que durante las declaraciones no estuvo presente, ni influyó, el Secretario Puga y no pudo obrar con venganza. Igualmente manifestaba Ofalia que las declaraciones efectuadas por los más de 20 reos ejecutados en Almería, ninguna mencionó la implicación del Marqués de Heredia y Conde de Ofalia.

El Conde de Ofalia saldría absuelto de toda duda implicatoria en los sucesos de los Coloraos, retomando su brillante carrera diplomática con destinos de embajador en Londres y en París.

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