Almería

Estudiar con linterna, una moda obligada en el barrio de El Puche

  • Bella María es una de las niñas que vive en una de las calles donde no hay luz durante las 24 horas del día desde hace cuatro meses

  • Y como ella, otros tantos

Bella María, joven del barrio que estudia con linterna. Bella María, joven del barrio que estudia con linterna.

Bella María, joven del barrio que estudia con linterna.

Bella María, vecina de una de las dos calles de El Puche donde no hay electricidad desde hace cuatro meses, tiene que estudiar con una linterna. Ella, y varios más jóvenes como ella, pagan las consecuencias de estar en un barrio donde la atención se cuela por las alcantarillas.

“En Navidad decidimos darnos una vuelta por al capital. Ya estábamos sin luz... Hay que imaginarse lo que es vivir en una casa donde no tienes electricidad, el agobio es máximo. Y en ese recorrido, mi hija vio todas las luces navideñas encendidas... y se emocinó. No sabía porque en la calle se hacía ese gasto y en su casa no hay luz”, explica su padre, Miguel Gómez, que tiene dos hijos que tienen que realizar sus deberes y estudiar en las mismas condiciones.

No es culpa de los más pequeños, lógicamente, pero como suele pasar en estas cosas, son los primeros que pagan los platos rotos. Así explica su padre cómo empezó todo: “Fue una salvajada lo que hicieron. Vino una cuadrilla de Endesa, con dos furgones de la Policía, abrieron las arquetas, cortaron cables y trajeron una cuba de hormigón y conformen abrían arquetas y cortaban cables lo rellenaban de hormigón. Eso lo hicieron en diez arquetas por lo menos, hasta la última que llegaba al transformador”.

Motor con el que producen luz. Motor con el que producen luz.

Motor con el que producen luz.

Pues ese es el día a día de todos los vecinos del barrio, pero, particularmente, de doscientas familias que no disponen de electricidad ni un minuto al día. Y su situación está completamente regularizada: “Nosotros ya tenemos los contratos formalizados de Endesa. Yo tengo ya la carta en la que se me explica que en cualquier momento pueden venir a ponernos la luz, pero no vienen”, explica Miguel Gómez.

“Estamos viviendo con un motor que me compré en Leroy Merlín y a base de gasolina. Y generando X horas para pagar eso, que no se rompa... y así estamos. Lo tenemos seis horas por la mañana y otras 5-6 por la tarde”, argumenta Miguel Gómez, que agrega que en su calle “hay vecinos que necesitan tener una máquina enchufada y tienen que tener un generador porque necesitan bombonas de oxígeno, por ejemplo, para hacer frente a problemas de salud”. El día a día se hace difícil: “Mi mujer es ama de casa, no puede poner lavadoras, no sabemos lo que es bañarnos con el termo y nos estamos bañando con cacicos como antiguamente. Estamos dejados, abandonados”, añade.

Y explica cuáles son las zonas del barrio afectadas: “Nosotros no tenemos que ver nada con el transformador de la parte de arriba, el de El Puche viejo, nosotros pertenecemos al generador de abajo, somos de las dos últimas calles. Pero son las calles Fandanguillo de Almería y Virgen Morena las que no tenemos luz las 24 horas del día. El resto del barrio pues viene generando cortes de luz todos los días”.

Pero estos no son los únicos inconvenientes, esto explica una vecina del barrio: “Me han llegado recibos de luz y nos han contratado 108 euros y han cobrado recibos a gente que no tienen suministros ¿Por qué nos cobran a varias personas luz si no tenemos suministro? Hemos pagado todo lo necesario para regularizar los contadores, no tenemos luz pero nos cobran”.

Fernando, otro ciudadano de la zona, argumenta que “tenemos contratados unas potencias y no nos entra ni para poner la lavadora. Cada tres o cuatro días se nos corta la luz y no tenemos suministro. Llegan a arreglar a aquello, nos pasan la factura y se hacen efectivas. Le pedimos a la delegada del Gobierno que le ponga, por lo pronto, una pequeña solución”.

Protestas

Los vecinos afectados por los cortes de luz del barrio de El Puche vienen protestando durante varios días frente a la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía con el fin de encontrar un apoyo para solucionar los problemas a los que se enfrentan desde hace cuatro meses en su barrio.

Protestas de los vecinos frente a la delegación del gobierno de la Junta. Protestas de los vecinos frente a la delegación del gobierno de la Junta.

Protestas de los vecinos frente a la delegación del gobierno de la Junta. / Rafael González

Piden una solución, pues si bien es cierto que Endesa asegura que estos problemas derivan de la sobrecarga de la red debido a los enganches ilegales, hay vecinos que habiendo tramitado su contrato para hacer frente a los pagos de la corriente, no disponen de luz durante las 24 horas del día y otros en los que la potencia de la electricidad no les da ni para poner la lavadora.

Respuesta de Endesa

Endesa afirma que trabaja en el desarrollo de un plan de actuación para hacer frente a la problemática que generan los enganches ilegales en los barrios almerienses de Quemadero, Pescadería y El Puche y que se está extendiendo a otras zonas de la ciudad.

“Endesa y las entidades competentes están trabajando de forma coordinada con el fin de aunar esfuerzos para intentar poner fin al origen de la sobresaturación de las redes eléctricas, como son los enganches ilegales, principalmente los destinados al cultivo de marihuana, que provocan cortes de suministros que afectan a todos los vecinos de la zona. En este sentido el plan de actuación que está estudiando la Compañía prevé un refuerzo mayor de las redes de baja tensión, digitalizándolas y dotándolas de la última tecnología con el fin de intentar evitar los enganches ilegales a estas redes que no solo afectan al suministro de los clientes con contratos en vigor, sino que sobre todo representa un peligro para la seguridad de las personas que viven en estos entornos”, aseguran.

Endesa explica que todas las medidas llevadas a cabo por Endesa tienen como objetivo hacer frente a la saturación de las redes que provocan los enganches ilegales en estas zonas de la capital almeriense. Una realidad que supone sobre todo un problema para la seguridad de las personas que viven en estos entornos ya que las instalaciones eléctricas al quedar desprotegidas tras una manipulación pueden sufrir daños como incendios.Añade que las instalaciones manipuladas no disponen de los preceptivos elementos de protección, tal y como está recogido en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión aprobado por Real Decreto 842/2002, del 2 de agosto, para preservar la seguridad de las personas y los bienes. Estos enganches irregulares a la red se realizan con materiales no adecuados y sin cumplir las normas de seguridad, generando un enorme peligro para la persona que comete el fraude y para todos sus vecinos, al carecer de protecciones frente a cortocircuitos, electrocuciones o incendios, que se podrían expandir más allá de las viviendas particulares a los bloques de pisos, generando un riesgo real de lesiones graves o incluso de muerte.

Estas viviendas con conexiones irregulares a la red eléctrica, dice Endesa, carecen de los sistemas de protección básicos: el de la vivienda (cuadro eléctrico), el del cuarto de contadores que protege al portal y el de la caja general de protecciones que salvaguarda al bloque de pisos. En esta situación la única protección que actúa para evitar un incendio es la del centro de transformación de Endesa.

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