La Feria busca incentivos para no quedarse sin casetas de tradición

El alcalde aborda este mes con los hosteleros el posible traslado de la Feria del Mediodía · Rodríguez-Comendador anuncia medidas que favorezcan el montaje de las casetas de toda la vida y mantendrá para ello contactos con colectivos sociales

Rodríguez-Comendador y De Haro, en la rueda de prensa.
Rodríguez-Comendador y De Haro, en la rueda de prensa.
María Victoria Revilla / Almería

02 de septiembre 2009 - 01:00

Esta ha sido la Feria de la crisis o las fiestas de la crisis de la tradición. Son dos lecturas políticas distintas, pero que, sin duda, confluyen en la misma realidad. La de 2009 ha dejado patente la pérdida de ingresos en las cajas de hosteleros y feriantes, pero también ha evidenciado que la caseta tradicional se encuentra en la picota, más ahora empujada por la grave situación económica actual. El Ayuntamiento de Almería quiere ponerle freno y tiene ante sí el instrumento perfecto para ello: el nuevo recinto ferial que la capital estrenará en 2010.

Fue día ayer de hacer balance para el alcalde, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, que se presentó ante los medios de comunicación con un mensaje claro, "la Feria goza de buena salud", pero tampoco obvió que, en estas fiestas, se han montando 21 casetas, una cifra que dista de las 36 abiertas en la Feria de 2007, antes de los primeros coletazos de la crisis.

Aunque en este saco de afectados las hay de música moderna, la realidad es que son en su mayoría casetas tradicionales las que han ido desapareciendo. Las de la Autoridad Portuaria, Cajamar, Hoteles Playa, Endesa Electricidad o hasta la del mismo PSOE han dejado de abrir puertas en favor de las apodadas casetas-discotecas, con gogós y otros atractivos para la gente joven.

"La participación ha sido notable teniendo en cuenta la situación económica y el contenido cultural ha estado a la altura, pero la Feria de la Noche ha tenido escasa concurrencia. Hay pocos atractivos para la gente de mi edad, para los mayores de 40 años que buscamos un ambiente familiar". Quien así se expresa es el socio de Gobierno del PP, Juan Megino (Gial), que aboga, como la totalidad de los grupos políticos, por introducir cambios en el modelo de las fiestas patronales para recuperar ese acento almeriense y la tradición.

"Cada año vamos a peor, la Feria va languideciendo y no se le está poniendo remedio, por lo que lo tradicional está desapareciendo convirtiéndose las casetas en discotecas: las han mezclado todas en el mismo sitio y las de ambiente familiar cierran", expone el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Amate. El líder de Izquierda Unida cree también fundamental que el Ayuntamiento incentive a "aquellos que tradicionalmente han montado una caseta colaborando, sin ánimo de lucro, con la Feria, ofreciéndoles instalaciones permanentes en el nuevo recinto ferial y un tratamiento fiscal distinto", propone Diego Cervantes.

Si bien el alcalde ayer no habló de rebajas en las tasas a los caseteros, sí anunció que el equipo de Gobierno pretende lanzar "incentivos" que frenen esa pérdida de casetas tradicionales, de la que afirmó "el Ayuntamiento no tiene la culpa". Piensa dirigirse a asociaciones vecinales, culturales, cofradías o, citó, la Unión Deportiva Almería para animarles a montar su propia caseta y sondear opiniones.

Aunque el gran cambio lo quiere dar el equipo de Gobierno con la apertura del recinto ferial durante el día con casetas preparadas para ello dotadas de aire acondicionado. El alcalde tiene el bastón en sus manos este mes, durante el cual mantendrá reuniones con la Asociación de Hosteleros de Almería (Ashal), a los que tratará de convencer, primero, de la posibilidad de trasladar la Feria del Mediodía al Real de la Vega de Acá, como tabla de salvación, manteniendo en el centro actividades festivas. O, segundo, de la posibilidad de hacer dos Ferias del Mediodía, conservando los ambigús.

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