“Frenar la desigualdad social está en nuestras manos diariamente”
Entrevista
l Nació en Madrid (1983) l Se licenció en Odontología y viajaba a Nicaragua con ‘Dentistas sin fronteras’ l Se quedó en Camerún, con un programa de Manos Unidas
Cuando uno era joven, estaba muy de moda la película ‘Molokay’ que narraba la historia de un misionero que vivía entre leprosos. La entre-vista de hoy le da un aire: un den-tista español que marchó en misión humanitaria a Camerún, país en guerra civil y con frecuentes ataques terroristas, para ayudar a los más necesitados.
–Pues en nuestra mentalidad comodona cuesta trabajo entender tan brusco cambio...
–Pues te lo explico. Yo me licencié en Odontología en Madrid y durante la Carrera, participaba en voluntariados con personas en exclusión, drogadictos, presidiarios... En 2006 fui con Dentistas sin fronteras a Nicaragua donde me familiaricé definitivamente con barrios muy pobres y personas que carecían de casi todo. Y decidí ayudarles desde mi trabajo como dentista.
–Incluso llegas a ser profesor universitario.
–Sí, en la Universidad Europea; pero a mí lo que gustaba era ser misionero aunque laico; y acepté ir a Camarún al año siguiente.
–Aquello cambió tu vida...
–Allí entré a formar parete del colectivo Zerca y Lejos (no hay error ortográfico, se esctibe así) y, en contacto con Manos Unidas, empezamos nuestra labor de ayuda. Incluso me casé allí con Sonia con quien tengo dos hijos: Jorge y Arthur Nolan. Hace un par de años comenzamos el programa Paz y Reconciliación en un país muy peligroso, con guerra civil en el Sur y terrorismo en el Norte.
–Explícanos de qué va la cosa
–El proyecto se lleva a cabo en Tourou, al Norte del país, en la región más pobre y apartada, escarpada y montañosa a la que no llega ninguna acción del Gobierno. Su economía es de subsistencia algo agravado por la ausencia de lluvia. Para el colmo allí opera el grupo terrorista Boko Haram que arrasa poblados y casas ante la inanición del Gobierno.
–¿Y qué podéis hacer vosotros ante esta perspectiva?
–Nuestro objetivo es lograr la convivencia marcada por el apoyo y entendimiento entre las distintas etnias desde tres áreas: jurídica, psicológica y artística.
–Vamos con ellas...
–En el área jurídica, es imprescindible tener registro de nacimientos, inscribirlos como ciudadanos cameruneses para tener acceso a la educación, la salud y la justicia A veces nos ha pasado que muere una una persona y no aparecía en nigún registro.
–Área psicológica.
–Aquí se enmarcan los procesos terapéuticos de sanación y reconciliación grupales e individuales. Las dolorosas situaciones vividas por estas familias sólo pueden superarlas lentamente y con ayuda de nuestro programa.
–Y área artística.
–Mediante la utilización del arte liberador y el teatro como medio para el diálogo intentamos trabajar la empatía y la resolución de conflictos. El proyecto se cierra con un Festival por la Paz que pretende generar un día de encuentro entre comunidades en el que debatir y compartir entre las distintas etnias y comunidades.
–Beneficios de este proyecto.
–Pues dura tres años y de él se beneficia directamente 285 personas, los más pobres de Camerún e indirectamente, 3500.
–Acabamos la entrevista más distendidos: un reconocimiento que te resistías a contarnos...
–Bueno, me nombraron hace poco Notable de Ndrock, lo que en España viene a ser algo así como Hijo Predilecto. Me hizo gran ilusión pero yo nunca hago mi trabajo para recibir reconocimientos públicos.
–Dinos lo más raro que has comido en Camerún...
–Pues la carne de los animales que hay por allí: elefante, cocodrilo, serpiente, mono... y frutas más conocidas en España: piña, dátiles, coco...
–Nacimientos y muertes.
–Se celebran de manera muy distinta. Al niño que nace se tarda un mes en ponerle nombre y presentarlo y a los muertos se los vela durante tres días y no se entierran hasta un mes después.
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