Sucesos

Habla el joven que tiró el frigorífico:“Me tachan peor que los asesinos”

  • Mario rompe su silencio en una entrevista a ‘El Español’ en la que se arrepiente de algo que le ha costado su trabajo

  • Ha abandonado su hogar temporalmente por la presión mediática

El hombre que tiró el frigórifico se grabó recogiéndolo en busca de atenuante /

“Me tachan peor que los asesinos, políticos, ladrones…”. Desde que los vídeos en los que tiraba una nevera y un frigorífico en la carretera que va de Chercos a Tahal se hicieron virales, Mario ha sido el blanco de numerosos objetivos. El joven trabajador de una tienda de electrodomésticos de Olula del Río ha perdido su trabajo y se enfrenta a una posible multa que va desde los 900 hasta los 45.000 euros. Ahora ha roto su silencio en una entrevista concedida al diario digital ‘El Español’, en la que literalmente dice:“Estoy muy arrepentido de esto porque ha conllevado la perdida de mi trabajo y se han acentuado mis problemas de ansiedad”.

“Lo único que quiero es que pase ya el boom que se le está dando a esto, por mi familia, por mi novia y por último por mí”, afirma el joven, que ha dejado su hogar provisionalmente para cobijarse en la casa de un familiar, al menos mientras continúe el chaparrón. “Solo quiero mostrar mi arrepentimiento y que la gente no se quede solo con esa imagen mía, como si fuese un asesino”, insiste Mario al periodista del diario dirigido por Pedro J. Ramírez.

En un formato de pregunta y respuesta, el ahora investigado por la Guardia Civil y denunciado por los agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, reconoce que “fue un error arrojar los dos electrodomésticos”. “Supuse que era una escombrera porque había más desechos”, añade insistiendo en que “había más desechos y el día que fui con el Seprona lo confirmaron”.

En cualquier caso, niega rotundamente que fuese la empresa para la que trabajaba la que le dijese u ordenase arrojar los electrodomésticos a la que, según asegura, creía era una escombrera. También afirma que “jamás”ha tirado durante su jornada laboral otras máquinas u objetos en este punto u otro similar, así como que para sus padres y su novia “todo esto es una pesadilla”.

“El vídeo se grabó al pensar que era una escombrera y por ver como caía sin querer causar daño ninguno”, asegura Mario al ser interpelado sobre la causa por la que decidió inmortalizar estos momentos con el móvil, una grabación que habría realizado un amigo -rechazando en todo momento que fuese un compañero de trabajo-. “Fue por WhatsApp. Ni yo ni mi amigo lo subimos a ninguna red social, los vídeos se propagaron sin saberlo nosotros”, responde al preguntarle por las redes sociales a las que su colega y él subieron los vídeos.

Cuando todo acabe y los vídeos sean una pesadilla lejana, el joven pretende “retomar mi vida con los que quiero y volver a la normalidad ya que me tachan peor que los asesinos, políticos, ladrones...” “Espero que con esto dejen de acosarme y acepten mi arrepentimiento”, concluye en sus declaraciones a ‘El Español’.

Una captura del vídeo en el que se ve cómo el trabajador arroja el frigorífico. Una captura del vídeo en el que se ve cómo el trabajador arroja el frigorífico.

Una captura del vídeo en el que se ve cómo el trabajador arroja el frigorífico. / D.A. (Almería)

Quien también responde a las preguntas de ‘El Español’ es el gerente del establecimiento que despidió a Mario, Pedro Ibáñez, quien confiesa estar “asustado”tras todo lo ocurrido. Y es que, como recuerda el propio entrevistador, este comercio olulense podría hacer frente a una sanción de hasta 300.000 euros si se concluye que no ha realizado una gestión adecuada de los electrodomésticos, ya que la Guardia Civil indica que presuntamente durante los últimos diez años no se ha justificado la entrega de residuos de estos aparatos eléctricos en puntos adecuados para su eliminación.

El gerente mantiene, por su parte -sobre los electrodomésticos-, que “en el centro comercial los tenemos antes de llevarlos a una nave de Albox. Una vez allí, en el momento que hay almacenados unos veinte o treinta electrodomésticos, viene a recogerlos una empresa de Sevilla y los lleva a un centro gestor autorizado”.

Sobre si piensan adoptar medidas legales contra el joven, añade que es “una persona que no tiene mucho seso, lo hemos despedido y nos ha dolido porque él necesitaba trabajar, pero le hemos tenido que echar no solo por el giro (legal) que ha tomado la situación, sino porque nosotros no tiramos los electrodomésticos, tenemos un gestor”.

El gerente afirma haber sentido “mucha rabia y mucha impotencia”cuando se enteró de lo ocurrido. “Estoy que lo tiro a él por el mismo barranco por donde tiraba los electrodomésticos”, apostilla Ibáñez, quien precisa que Mario trató de ponerse en contacto con él e ir a verlo pero “el centro comercial está lleno de periodistas y no ha venido”. “Sé que está muy afectado y que le ha dado un ataque de ansiedad, no me voy a ensañar con él, creo que con despedirle es suficiente”, indica el gerente, quien asegura que nunca notó ningún tipo de comportamiento extraño por parte de éste. “De lo contrario cómo lo iba a dejar con la furgoneta si estaba zumbado”, asevera por último el empresario.

Con posibles sanciones y consecuencias judiciales pendientes, el mal sueño de Mario no ha concluido. Sólo el tiempo podrá decir cuál es la conclusión del mismo.

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