Almería

Huida frustrada

  • El presunto fratricida fue detenido cuando escapaba en el paraje de La Chumbera Iba desarmado, no opuso resistencia. Logró sortear el cerco policial Fue delatado por los vecinos.

Son las tres de la tarde en Gérgal. Ni un alma entre las fachadas blancas y las empinadas cuestas de este pueblo de poco más de mil habitantes. Sólo algunos chumbos en el suelo y un par de quads con cesta destinados a su traslado. El sol otoñal calienta en la esquina de la calle La Unión con Padres Redentoristas y sólo es desafiado por los agentes de la Guardia Civil que están procediendo a un exhaustivo registro de la vivienda en la que el día anterior se había parapetado Juan León, el presunto fratricida que el domingo acabó con la vida de su hermana. Están tratando de recrear entre solares, terrados y balcones el itinerario que pudo seguir este vecino de 52 años y antecedentes penales para sortear el asfixiante cordón policial de más medio centenar de efectivos, entre ellos los de la Unidad Especial de Intervención (UEI), agentes altamente cualificados para la neutralización de actos delictivos que exijan una actuación inmediata y especializada por su peligrosidad. Y es que no daban crédito. Después de tener en jaque a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad durante más de 18 horas, las que estuvo atrincherado en la vivienda de su madre sin ceder a sus repetidos intentos de negociación, consiguió huir posiblemente realizando un butrón en una de las paredes del inmueble o utilizando, como reconocía un portavoz de la Benemérita, algún tipo de conexión con las casas colindantes. Los agentes de la Guardia Civil dedicaron la tarde de ayer a investigar las posibles vías de escape sobre el terreno, ese "modo oculto" de abandonar el inmueble en el que resistió hasta que decidió huir a pie. La inspección de la vivienda y los alrededores tenía también como objetivo la localización del arma, una escopeta de caza, utilizadas por el detenido para acabar con la vida de su hermana, pero no apareció durante el rastreo.

La detención se produjo poco antes de la una y media de ayer. Cuando todos los focos estaban en el perímetro delimitado por los agentes de las Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de Almería, saltó la alarma de que Juan León había escapado. Sin embargo, la huida fue frustrada a escasos metros del cementerio en el paraje de La Chumbera. Los vecinos, que ya en su momento fueron los que alertaron a la Guardia Civil de su tránsito por la calle Padres Redentoristas, también han sido los protagonistas de la detención del conocido en el pueblo como el Cascapolos. Lo observaron por el camino de Las Aneas y comenzaron a gritar para delatarlo a la espera de la pronta reacción de unos efectivos policiales que en ese momento seguían concentrados en el perímetro de seguridad.

Uno de los testigos, Antonio Lao, cuenta que acompañó a una patrulla hasta dar con el presunto fratricida junto a un pozo próximo a una mina en el que estaba agazapado ataviado con un mono azul, ropa distinta a la que portaba al ser visto en la tarde del martes. Probablemente intentaba beber agua porque durante el cerco le fueron cortados los suministros de agua y luz en el inmueble en el que se encerró en el número 1 de la calle Chumberas. De hecho, fue lo primero que pidió tras ser localizado por los agentes. No puso ningún tipo de resistencia. A escasos metros de donde fue detenido se encuentra la casa de su hijo y, según algún vecino, esa la dirección que había tomado cuando antes de ser interceptado por la Guardia Civil.

Otro de los residentes de la zona aseguró a este periódico que el chivatazo sobre la huida de Juan León procedió de una persona a la que había pedido un cigarrillo en su camino hacia el cerro. Una vez arrestado fue conducido al Puesto de la Guardia Civil de Gérgal donde permaneció casi una hora antes de ser trasladado hasta la Comandancia de Almería desde donde pasará a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de la capital, si bien fue el número 1 el que se encargó del levantamiento del cadáver de la mujer de 53 años y ordenó la autopsia del cadáver. Ayer se negó a declarar ante la Guardia Civil.

El traslado se produjo a las dos y veinte del mediodía, después de descartarse la opción contemplada inicialmente de que participara en el registro de la vivienda para aclarar cómo había conseguido emprender la huida. A las puertas de las dependencias, el portavoz, Francisco López, aseguró que el hecho de que Juan León lograra escapar del cerco "era una posibilidad contemplada en la hoja de ruta del operativo de la Unidad Especial de Intervención". Todavía no tenían claro cómo había birlado el asedio, de ahí la importancia del registro para determinar los posibles fallos en el protocolo de seguridad desplegado. Atravesó las calles Arrieros, Aulago y La Unión, que estaban plagadas de agentes, sin que nadie percibiera su presencia. El alcalde de Gérgal, Miguel Guijarro, aseguró que la propia cuñada del detenido había dicho que no le extrañaría que existiera algún tipo de galería subterránea que comunicara varias casas. Un pasadizo por el que el presunto fratricida pudo escapar hacia el cerro para finalmente ser detenido en su huida. Sobre la captura, el portavoz de la Guardia Civil de Almería precisó que fue "muy rápida y eficaz" sin entrar en detalles sobre las primeras declaraciones de Juan León.

El regidor gergaleño también valoró la posibilidad del "butrón" en las paredes de la casa o en el suelo de la vivienda de la madre del presunto fratricida, si bien reconoció que existe cierta confusión sobre cómo logró abandonar el inmueble. Eso sí, Miguel Guijarro se mostró satisfecho porque, después de horas de mucha tensión, "los vecinos ya pueden respirar tranquilos" y confió en que el pueblo pueda hacer vida tranquila a partir de ahora. Y es que han sido tres días de angustia e incertidumbre, sobre todo a raíz de la localización del presunto fratricida en la casa de su madre y su resistencia al cerco policial. El inmueble fue rodeado por más de medio centenar de agentes y el negociador-psicólogo de la Guardia Civil trató de convencer sin éxito a Juan León para que depusiera su actitud y se entregara sin heridos. Al no conseguirlo, la Benemérita inició el desalojo de los residentes de la calle Chumbera y otras colindantes, una nueva dosis de nerviosismo para unos vecinos que temían una nueva tragedia después del asesinato a sangre fría de una mujer de 53 años en la tarde del domingo a manos de su hermano. Desde el momento del crimen se desplegó un dispositivo policial en torno al municipio con un helicóptero, varias unidades de Seguridad Ciudadana, los efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), agentes de la Unidad de Tráfico, patrullas territoriales e incluso una Unidad Cinológica para el rastreo del posible escondite del fratricida.

La Guardia Civil barrió los alrededores del pueblo hasta llegar a la rambla de Carrillo, donde el presunto autor trabajaba. El cortijo fue explorado por los agentes y se hallaron indicios del paso de Juan León entre los que se hallaba algún arma de caza y una cantidad sin determinar de marihuana para consumo propio. La víctima mortal vivía habitualmente en Barcelona, donde cuida de su madre de unos 90 años de edad, pero permanecía en Almería desde agosto. Su hermano acabó fríamente con su vida. Hoy concluyen los cuatro días de luto por su muerte en el pueblo de Gérgal.

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