religión

El Obispado de Almería aprueba un protocolo de prevención de abusos de menores

  • Y un código de buenas prácticas para ambientes sanos y seguros en la diócesis de Almería

Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, durante una eucaristía.

Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, durante una eucaristía.

El obispo diocesano de Almería, Antonio Gómez Cantero, ha aprobado un protocolo de prevención y actuación en caso de abusos a menores y personas vulnerables, y un código de buenas prácticas para ambientes sanos y seguros en la diócesis de Almería. El obispo diocesano de Almería, Antonio Gómez Cantero, ha aprobado un protocolo de prevención y actuación en caso de abusos a menores y personas vulnerables, y un código de buenas prácticas para ambientes sanos y seguros en la diócesis de Almería. 

Según ha informado el Obispado en un comunicado, de esta forma se "cumple con lo señalado por el Papa Francisco en el motu proprio Vos estis lux mundi de 2019 y se da una mayor solidez a la Oficina de protección del menor y personas vulnerables de la diócesis de Almería, creada en julio de 2020".  Han recordado, además, que la Conferencia Episcopal Española en su Asamblea plenaria del pasado noviembre aprobó un protocolo marco de prevención y actuación en caso de abusos a menores y equiparables legalmente que ha servido de referencia para la redacción de este nuevo protocolo, que "será dado a conocer a todas las realidades pastorales de la diócesis para su activación en los meses siguientes". 

En el protocolo se establece que "la pretensión general es la prevención y la protección frente a los abusos sexuales; pero también debe ayudar a proponer y diseñar estrategias que eliminen todo comportamiento de abuso de poder desde la violencia o el maltrato, la humillación, la degradación y tantos otros elementos que por negligencia o descuidos se nos introducen en la vida cotidiana". 

Añade que lo que se pretende es "ayudar a los sacerdotes y agentes de pastoral para que sepan actuar ante posibles casos de abuso sexual que puedan darse en las parroquias, centros de formación, instituciones y demás ámbitos de la pastoral diocesana en los que se trabaja en la educación de los menores o con adultos vulnerables". 

"Quiere ser una guía sencilla y clara que ofrezca orientaciones y procedimientos básicos de prevención y actuación ante este problema", añade. 

Entre sus objetivos se encuentra la prevención de los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables a partir de criterios de selección y de formación para quienes trabajen o se relacionen con ellos, así como un código de conducta que recoja "las que en ningún caso pueden darse". Se invita a la creación de espacios seguros para estas personas frente a posibles abusos y agresiones. 

También pretende protocolizar el modo de actuación, desde la detección y la denuncia de cualquier caso, de forma que se procure que la intervención sea "inmediata, ajustada a las leyes civiles y canónicas" y se trate de forma individualizada tanto a quien denuncia y a su familia, como al denunciado y a su entorno. Asimismo, busca encontrar "caminos de reparación y ayuda ante el daño causado" y ayudar a que el victimario asuma su rehabilitación y se tomen decisiones "consistentes con la ley respecto a sus futuras actividades, evitando que esté en contacto habitual con niños". 

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