Un patrimonio perdido

Imágenes de Semana Santa antes de la Guerra Civil

  • ALMERIA 1936-2019. La Guerra Civil Española fue difícil para Almería, que aunque no fue frente de batalla, en la retaguardia sufrió serios bombardeos durante el período bélico

Imágenes de Semana Santa antes de la Guerra Civil Imágenes de Semana Santa antes de la Guerra Civil

Imágenes de Semana Santa antes de la Guerra Civil / D.A. (Almería)

Este año, nos ha tocado vivir una Semana Santa diferente, las procesiones, con sus pasos e imágenes titulares que cada año recorren las calles de Almería no se han podido vivir con esa intensidad que las caracteriza, la Pandemia del Coronavirus ha obligado a que no salgan de sus templos, pero esas imágenes siguen vivas en cada uno de los rincones y personas que viven estas fechas con gran intensidad.

En los años de duración de la Guerra Civil, entre 1936 y 1939, muchas de esas imágenes de antigua devoción y tradición dejaron de existir tras su destrucción en la contienda.

Por ello queremos rendir un homenaje a aquellas imágenes de tradición almeriense que tras su paso por las calles de Almería antes de la Guerra eran admiradas con fervor por multitud de fieles. En abril del año pasado (2019) comenzó la Sección el Patrimonio Perdido en la Guerra en el Diario de Almería, fruto del libro publicado por una servidora “Aproximación al Patrimonio Histórico Artístico de Almería en la Guerra Civil”.

Portada libro Portada libro

Portada libro / D.A. (Almería)

De la iglesia convento de las Puras, pocos años antes de iniciarse la Guerra Civil en 1929, salía la procesión del Domingo de Ramos, la Cofradía de los Niños Hebreos, procesión conmemorativa de la entrada de Jesús en Jerusalén. En dicho desfile procesional figuraba una imagen representando a Jesucristo montado en una borriquita, obra del escultor almeriense Francisco Gálvez. En la guerra la imagen quedó destruida.

La Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno se constituyó en 1928 y en 1929 salió el paso procesional por vez primera el Miércoles Santo. Por un lado salía de la iglesia de las Claras, la imagen del Nazareno que ella albergaba, y por el otro, salía de los Padres Jesuitas una imagen de la Virgen Dolorosa (destruida posteriormente en la Guerra). La brillantez del paso se alcanzaba cuando ambas imágenes se encontraban en la plaza de la Catedral. En 1931 se reorganizó la Cofradía con la imagen de la Virgen de la Amargura, que fue regalada por D. Luis Tornero al templo de las Claras en ese mismo año, dicha imagen acompañaría a la imagen del Nazareno en el paso procesional. En la Guerra Civil fueron quemadas las imágenes, lamentando la pérdida de la imagen del Nazareno por ser de gran tradición y estar calificada por algunos como una gran joya artística.

En la Cofradía primitiva, Ntro. Padre Jesús Nazareno lucía una túnica morada bordada que era considerada como una bella obra de arte. La imagen de la Virgen de la Amargura era de talla policromada. Su rostro se encontraba bajo los pliegues de su manto azul, resaltando el contraste del rojo de la túnica con el azul y oro de su manto. El manto, túnica y toca fueron bordados por las religiosas Adoratrices. Tras la destrucción de las imágenes titulares, en 1943 se reorganizó la Cofradía con nuevas imágenes.

Durante la Guerra Civil, muchas de estas imágenes de devoción y tradición dejaron de existir

En el centro de la Girola de la Iglesia Catedral, se halla la capilla del Santo Cristo de la Escucha. Las primeras noticias del Santo Cristo se tienen en el pontificado del obispo fray Diego Fernández de Villalán, de 1523 a 1556. La imagen era de gran tradición, dada su antigüedad, y sobre su aparición se han escrito distintas versiones, todas ellas hijas de la leyenda. La imagen fue encontrada emparedada, llena de sangre.

La imagen era sacada en procesión en Vía Crucis en la madrugada del Viernes Santo, saliendo por vez primera pocos años antes de iniciarse la Guerra Civil, en 1929. Con la desaparición de la imagen tras ser destruida en la Guerra Civil, desaparecería el paso procesional, reapareciendo después de finalizar aquella.

Nazareno de las Claras Nazareno de las Claras

Nazareno de las Claras / D.A. (Almería)

De la iglesia de San Pedro en la tarde del Viernes Santo, salían tres imágenes que hay que destacar: la Virgen de los Dolores, la imagen de San Juan Evangelista y el sepulcro de Ntro. Señor con la figura del Cristo Yacente, las imágenes conformaban la Procesión del “Santo Entierro”

La escultura del Cristo Yacente, inspiraba mucha devoción por su rostro y talla de mística imaginería. Reposaba esta imagen sobre un artístico trono que estrenó en 1926, realizado en los talleres de Navas Parejo en Granada. La obra constaba de dos cuerpos, formados por andas de estilo renacentista y un trono que soportaba el sepulcro de Cristo. La urna del Santo Sepulcro, trono y la imagen del Cristo Yacente se destruyeron en la Guerra Civil, al igual que La imagen de San Juan Evangelista, que también figuraba en la procesión. La imagen que sobresalía en la procesión era la imagen de la Virgen de los Dolores, que destacaba en su suntuoso y artístico trono de caoba y plata que estrenó en 1931. La Virgen, era de rostro bello y triste, de mirada fija y lánguida, cejas levemente curvadas, manos unidas y sobre su cabeza portaba una suntuosa y artística corona. La imagen y el trono quedaron destruidos.

De la iglesia de Santiago, salía un bello paso procesional en la noche del Viernes Santo, que era llamado popularmente “La Soledad”. El paso representaba la “Soledad de una Madre” ante la pérdida del Hijo querido, llenando de emoción a quienes lo presenciaban. La tristeza experimentada en su rostro estaba muy fielmente representada. La imagen estaba atribuida por algunos a José de Mora y por otros al imaginero murciano Francisco Salcillo. Pero por el recogimiento de la imagen se puede apreciar que está más cerca del imaginero granadino José de Mora.

Iglesia de Santiago Iglesia de Santiago

Iglesia de Santiago / D.A. (Almería)

La Cofradía de la Soledad se estableció en la Parroquia de Santiago en 1773. Primeramente desfilaba la Virgen sola en el paso, pero más adelante, al reorganizarse la Cofradía, iría acompañada de la figura de San Juan Evangelista.

Con la llegada de la Guerra Civil, desapareció el paso procesional al destruirse sus imágenes con la quema de la iglesia, lamentando la perdida de una de las imágenes de mayor tradición almeriense y una de las cofradías de mayor raigambre. Lo único que se salvó de las imágenes fue el manto bordado en oro y la corona de oro de la Virgen, y el artístico vestido de la imagen de San Juan Evangelista.

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