Almería

La Junta no desalojará a Grima y este dormirá su segunda noche en Empleo

  • La delegada del Gobierno, Maribel Requena, dice que "podrá permanecer allí todo el tiempo que considere oportuno" · Ven en el encierro intereses políticos. El regidor pide un fax que confirme el ingreso para irse.

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Dos noches lleva ya durmiendo el alcalde de Turre, Arturo Grima, en la sala de reuniones de la Delegación de Empleo de la Junta de Andalucía. Y va a seguir haciéndolo hasta que la Administración Autonómica le abone los 315.000 euros que le adeuda de una subvención para un taller de empleo que se desarrolla en su localidad y que es el salvoconducto para sobrevivir de 24 familias. Esa ayuda no le llega porque paralelamente su Consistorio debe a Empleo 43.000 euros y con las leyes en la mano, no se puede abonar una subvención teniendo adeudos con la Junta. "No voy a prevaricar porque él necesite el dinero", sentencia con dureza la delegada de Empleo, Francisca Pérez Laborda, que ha reiterado por activa y por pasiva que "la solución ha estado en sus manos" al señalar que hace unos meses se le abonaron unos atrasos por el plan MEMTA por valor de 40.000 euros y que sólo con 3.000 más hubiera podido desbloquear el embolicado en el que ahora se encuentra.

Una situación que para la delegada de Gobierno de la Junta de Andalucía, Maribel Requena, es "un circo mediático con fines e intereses muy concretos". De ella, y sólo de ella, depende que se lleve a cabo el desalojo de Grima y de unos de sus concejales del equipo de gobierno de Turre, Juan Ángel Guerrero, de las oficinas administrativas de la Junta. Y no lo va a hacer. Requena asegura que "no tenemos ninguna intención de desalojarlos desde la Junta de Andalucía. Es una situación anómala porque la gente no acostumbra a encerrarse en los edificios administrativos, pero si es su decisión, que permanezca allí todo el tiempo que considere oportuno", añade.

Grima no se ha embarcado solo en esta particular cruzada. Lo hace junto a tres concejales de su equipo de gobierno, el citado Juan Ángel Guerrero, Rosalina Gispert e Isabel Flores. La primera noche las dos ediles no durmieron con él. Salieron por la tarde para comprar comida y coger ropa y ya no les dejaron entrar. Eso sí, en todo momento estuvieron en comunicación por teléfono con Grima y Guerrero desde la puerta de la delegación.

Ellas tampoco estuvieron solas. Un nutrido grupo de periodistas y reporteros gráficos esperaban expectantes el desalojo de Grima. A las 20:00 horas de la tarde del miércoles el regidor había informado de que la Policía Nacional le había invitado a que abandonase el inmueble. Él se negó y lo volvió a hacer a las 23:30 horas. El espectáculo mediático estaba en la calle. Los periodistas y cámaras, alertados por informaciones de los ediles de Turre y familiares que permanecían en la calle de que Grima no saldría hasta que éstos no desapareciesen del lugar, provocó que éstos decidiesen esconderse unas cuantas calles más adelante. El señuelo no dio resultado. Grima y Guerrero seguían dentro y allí pasarían su primera noche.

Por la mañana, para evitar que les impidiesen el paso, ambos se turnaron para visitar su coche, aparcado en un parking público de la capital, y cambiarse de ropa, tomar un café y coger fuerzas para una segunda jornada reivindicativa.  Nuevamente Gispert, Flores y varios amigos les arroparon durante toda la jornada de ayer. También realizaron labores de avituallamiento.

Anoche al menos descansaron con un saco de dormir. "Y así seguiremos. No nos vamos a ir hasta que recibamos un fax en el que se nos notifique que nos han dado lo que es nuestro", afirma Grima.

Una postura que choca frontalmente con la de Requena, que denunciaba ayer a este periódico que "lo que debería de hacer es trabajar por solucionar el problema y no buscar el espectáculo mediático. Lo que ocurre es que no tiene ninguna voluntad para solucionarlo. El quiere utilizar políticamente a las 24 familias y pide a la Junta que prevarique".

Compartir techo ha permitido también que Grima y Pérez Laborda conversen. "Nos ha preguntado como hemos pasado la noche y le he respondido que nos mande nuestro dinero que nos queremos  ir", explica el regidor. La delega de Empleo apunta que "lo están empujando a hacer esto. Alguien tenía que haberle quitado  ya de la cabeza la idea porque no podemos ir contra las leyes" y va más allá al afirmar que "hoy (por ayer) empieza la campaña electoral, esto es blanco y en botella".

Sea como fuere la situación en vez de enfriarse para acercar posturas está recorriendo el camino inverso. ¿Será este un precedente para otros alcaldes que al igual que Grima también están asfixiados por las deudas? se preguntan muchos almerienses. Si no existe voluntad desde la delegación del Gobierno de desalojar a Grima y Guerrero y éstos, por su parte, no tienen tampoco intención de hacerlo,  sólo la resistencia numantina del regidor puede ser clave para acabar con el encierro. Pero los que lo conocen dicen que fuerza y coraje no le faltan...

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