Almería

Moreno busca una alianza con Cs como única alternativa a Díaz

  • La suma de PP y Ciudadanos por encima de la mayoría absoluta sería la opción viable para desalojar al PSOE del Gobierno de la Junta, ante la imposibilidad de acuerdo de la oposición

Juanma Moreno tiene claro que él es la única "garantía de cambio". No es del todo así, pero el líder regional del PP tiene parte de razón. La "mayoría alternativa" -palabra del político malagueño- que formarían populares y naranjas es la única opción real para que el PSOE salga de San Telmo. Ninguna de las encuestas publicadas -ni las que tienen en su poder los partidos- otorgan aún los 55 escaños a la suma de PP y Ciudadanos, pero el centro derecha no puede mirar a la izquierda del socialismo para lograr su objetivo.

Fue Juan Marín, la otra mitad de la "mayoría alternativa", quien dijo ayer que no piensa apoyar un ejecutivo donde esté Podemos. Mucho menos sentarse con la confluencia en un hipotético Consejo de Gobierno. El sentimiento es mutuo. Adelante Andalucía tiene vocación de liderazgo, pero en caso de no lograr su objetivo -algo muy improbable-, los confluentes tampoco dejarán que Ciudadanos o el PP se hagan con el poder.

Moreno asegura que tiene encuestas donde la mayoría de PP y Cs está "extremadamente cerca"

Esto sitúa a la alianza azul y naranja como la única posibilidad de que se produzca un cambio de Gobierno en Andalucía. Lo que no está claro es quién de los dos líderes -Juanma Moreno y Juan Marín- tiene más papeletas para dirigir esa hipotética coalición. El Egopa, una de las encuestas más fiables del panorama andaluz, puso en negro sobre blanco el sorpasso de la derecha el pasado invierno.

La encuesta, que se elabora en la Universidad de Granada, daba como ganador al PSOE, que sufriría un desgaste mínimo respecto a 2015. La sorpresa está en el segundo puesto. Los recientes ex socios del Gobierno de Susana Díaz se convertirían en el segundo partido más votado, duplicando su primer resultado en Andalucía y punto y medio por encima del PP de Juanma Moreno. El sondeo del Capdea reveló además unos datos muy llamativos sobre intención directa de voto al partido de Juan Marín, Albert Rivera e Inés Arrimadas. Ciudadanos ganó al resto de fuerzas cuando se preguntó a los encuestados sobre qué partido les parecía más cercano a sus ideas y cuál despertaba más simpatía.

Juanma Moreno no se acordaba ayer del Egopa, pero sí de las últimas elecciones que se celebraron en Andalucía, las generales de junio de 2016. El PP se llevó a la mayoría de los escaños en juego. "¿Por qué ese señor que eligió entonces nuestra papeleta no la va a coger ahora?", se cuestionó ayer el líder popular, que dijo tener en su haber encuestas que dejan a la suma entre su partido y Ciudadanos "extremadamente cerca" de la mayoría absoluta.

Eso sí, el presidente del cambio debe ser él, aseguró el dirigente popular, que aspira a dirigir la región con Ciudadanos pero no escatima en críticas hacia sus hipotéticos socios. Los tres años y medio de apoyo naranja al Gobierno socialista son el argumento de Juanma Moreno, que dijo ayer que Juan Marín "cada vez se parece más a Diego Valderas".

"Cuando lleguemos a ese río, subiremos ese puente", ironizó el presidente regional del PP cuando fue cuestionado sobre los posibles pactos post electorales. Él sale "a ganar", que es justo lo que dice su compañero de viaje en la bancada derecha del Parlamento andaluz. Ambos ocupaban, hasta ayer, unos exiguos 41 escaños en la Cámara recién disuelta. Para lograr su objetivo tienen que aumentar el número de apoyos para lograr 14 escaños más.

Es cierto que Ciudadanos está en un viaje ascendente, empujado por su poderío catalán. Juanma Moreno defiende a capa y espada que los suyos también se recuperan después del varapalo de la moción de censura. Uno de los dos se equivoca, ya que los bloques ideológicos se mueven poco, tanto en España como en Andalucía. La oposición vela armas para unas elecciones que serán dentro de 53 días. Su única alternativa es el pacto y, con los precedentes de esta legislatura, la tarea se les presenta cuesta arriba. Sólo hay que recordar que la comisión de investigación de la Faffe, que pasó ayer a mejor vida, la presidía una diputada socialista por omisión de una oposición que no se pone casi nunca de acuerdo.

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