Unidad Terapéutica y Educativa
  • Una treintena de presos cumplen condena en este módulo en el que la desintoxicación es el denominador común

  • El 80% de internos que han pasado por la UTE desde su creación hace 9 años se han reinsertado

Presos libres de adicciones

La UTE en la cárcel almeriense de El Acebuche. La UTE en la cárcel almeriense de El Acebuche.

La UTE en la cárcel almeriense de El Acebuche.

Rafael González

Escrito por

Mar París

El consumo de droga los llevó a vivir entre rejas. Presos de la heroína, la cocaína, las drogas de diseño, el alcohol, el juego... cometieron un delito por el que cumplen condena en la cárcel de El Acebuche. En las entrañas del penal, en la Unidad Terapéutica y Educativa (UTE), ejecutan su sentencia treintayun reclusos. Un módulo en el que de forma voluntaria trabajan por ser presos libres de adicciones, y con la mirada puesta en una exitosa reinserción a la sociedad.

Tarik. Tarik.

Tarik. / Rafael González

Tarik tiene 29 años, encarcelado por cometer un atraco, empezó a consumir a los 16 años. Cocaína, cannabis, pastillas de diseño:“Tuve una infancia muy difícil. Empiezas a hacerlo por diversión, y crees que lo vas a poder dejar de manera sencilla, pero al final caes y es muy difícil salir de este mundo”. “Yo tengo muy claro que quiero estar bien, y ha sido aquí en la UTE donde me he dejado ayudar. Estoy súper agradecido”.

Carlos. Carlos.

Carlos. / Rafael González

Carlos de 34 años se encuentra preso por supuestos malos tratos, era consumidor de cocaína y alcohol. Interno de la UTE, donde ha logrado dejar atrás sus adicciones, considera esencial “que quienes tengan problemas con la droga, pidan ayuda”. “Que estudien, que hagan mucho deporte, y sobretodo que quieran a su familia y se alejen de este mundo”.

Emilio. Emilio.

Emilio. / Rafael González

Emilio, 50 años:“Me estaba muriendo en vida en la calle. Sufría una depresión por la separación de mi anterior pareja y empecé a consumir alcohol. Me llevaban siempre por incumplir la orden de alejamiento. “Qué pidan ayuda”. “Yo tuve la suerte de entrar en la UTE, pero hay que tratar de evitar todo esto”. Normas específicas con rigurosidad y distintas al resto de módulos de la prisión, con especial exigencia en aquellas relativas a la convivencia y la organización durante el tratamiento, caracterizan a este espacio.

Tal y como ha detallado el director de El Acebuche, Miguel Ángel de la Cruz, “la fórmula convencional para abordar la problemática del toxicómano se lleva a cabo en la prisión independientemente del módulo donde se encuentre alojado el interno”. “Queríamos dar un paso más y concentrar a los que tengan esta problema e incorporarlos a una fórmula organizativa y un estilo de vida integral, completo”. “Las normas son muy rigurosas, las mismas que puede haber en una comunidad terapéutica externa: Tienen que tener todo el tiempo ocupado, el dormitorio en determinadas condiciones, en definitiva muy riguroso y con unas normas de convivencia que hay que respetar si o sí”.

Internos en la cocina de la UTE a la hora de la comida. Internos en la cocina de la UTE a la hora de la comida.

Internos en la cocina de la UTE a la hora de la comida. / Rafael González

Ubicada en el que fuera el departamento de mujeres, la UTE cumple 9 años en los que un 80% de los internos que han pasado por la Unidad se han reinsertado, entendiendo como inserción no volver a la cárcel una vez que han obtenido la libertad. Médicos, psicólogos, maestros, educadores...

Además de Antonio, el funcionario que habitualmente se dedica a la vigilancia de la Unidad. Una labor de participación en un proyecto que requiere de una implicación especial en su día a día con los internos. Sus jornadas laborales no se limitan a vigilar, sino que su trabajo es terapéutico, impulsando la organización y que todas las normas de la UTE se cumplan con arreglo al proyecto. “De 8:30 a 9:00 desayunan y después comienzan las actividades. Hay talleres diferentes en los que ellos aprenden marquetería, costura, y por supuesto la escuela que es fundamental y donde más horas se les ocupan. Tenemos dos maestros en la UTE para los 31 alumnos”.

"Ellos llevan un cuadrante encima para saber donde tienen que estar en cada momento"

Antonio ha detallado que “tienen que estar todo el tiempo ocupados. El que no esté en talleres está en la escuela, y el que no en terapia. Le ajustamos los horarios. Ellos llevan un cuadrante encima para saber donde tienen que estar en cada momento. Tienen media hora de recreo. Las habitaciones son de dos personas máximo, y pueden fumar en espacios abiertos y en su habitación, siempre que el compañero quiera. Eso se respeta mucho”.

Tal y como ha explicado el funcionario, “hay un período de acogida de un mes en el que un interno veterano acoge a un neófito y durante ese período le está explicando, enseñando, asesorando cómo es e módulo, cuales son las normas, cómo se debe de comportar, le enseña a hacer una cama porque muchos llegan sin saber hacerla o fregar el suelo. Hay que hay cuatro grupos y cada uno tiene un interno de apoyo para cuando hay un problema entre ellos lo primero que tienen que hacer es ir a su apoyo”.

Victoria es la maestra de la UTE, ha incidido en que “a nivel de escuela los ves muy nerviosos, no asimilan, pero cuando pasa un tiempo se les abre la mente”. Para la docente, “la higiene personal, que parece algo muy sencillo, no lo es. Aquí se les obliga a ducharse diariamente, a lavarse la ropa todos los días, a coserse si propia servilleta, a dejar la cama hecha y la celda completamente limpia. Todo eso que en la calle no tienen, aquí trabajamos diariamente para que adquieran el buen hábito”.

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