Almería

El Zoosanitario atiende más animales de los que puede y si no se adoptan, se sacrifican

  • El centro se encuentra desbordado en varias fases del año

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El Ayuntamiento de Almería lanzó hace medio año una campaña bajo el lema "S.O.S. Mascotas en apuros. ¿Alguien puede ayudarnos?". No había más remedio, el número de animales abandonados o cedidos al Centro Zoosanitario ha aumentado notablemente en los últimos años, agravándose en épocas de vacaciones como Navidad o verano. Pero el problema es que el deshacerse de mascotas es un hecho que no sólo se produce en estas fechas, también durante el resto del año. Sin ir más lejos, en 2011 se capturaron más de un millar de mascotas en la calle y cerca de 400 fueron cedidas por sus dueños alegando no poder hacerse cargo. Las cifras fueron muy similares en 2010 y este año también se acercan.

El problema es que este complejo, como todos, tiene un espacio limitado y aunque durante las últimas fechas se han realizado reformas y adecuado algunos espacios , no hay hueco para todos. Así que las medidas que se toman por parte del Ayuntamiento son, independientemente de que aparezcan personas con la intención de adoptar a estos animales, buscar un centro de acogida para ganar tiempo y que alguien termine adoptándolo o, en el peor de los casos, practicar la eutanasia como última y única forma de controlar la superpoblación. Este es, de todos, el final menos deseado.

Aun así, hay algunos datos que contribuyen a reducir el daño causado a los animales. En 2011 se adoptaron más de 300 animales y cerca de 90 fueron devueltos a sus dueños tras haber perdido a la mascota. Pero, sin duda, hay una dinámica que está ayudando de forma especial a que estos seres vivos recobren una vida de mayores cuidados y es gracias a las sociedades protectoras, que durante el año pasado se hicieron cargo de otros 300 animales.

En el centro ha habido y hay todo tipo de animales, desde la famosa mona, que al final encontró un nuevo hogar en la Reserva Natural del Castillo de Guardas, en Sevilla, hasta caballos o yeguas recogidas en las calles de la capital, incluso cabras. Gran parte de estos singulares animales han encontrado nuevos refugios.

Aproximadamente, en Almería se deben sacrificar cada tres meses una cantidad superior a los 100 animales, aunque hay fechas en las que se reduce esta cifra y otras, como en el verano, donde se incrementa. El Ayuntamiento está poniendo de su parte para que los animales que terminan muriendo sean los mínimos posibles. Ha adecuado el Centro Zoosanitario a los tiempos que corren, realizando diversas reformas y ha lanzado campañas con carteles y anuncios en radio para que los almerienses se conciencien de que abandonar un animal puede suponer su muerte.

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