La alergia ya llama a la puerta de la primavera en Almería
Salud
El aumento de temperaturas tras las borrascas favorece la aparición de síntomas pese al nivel bajo de polen ambiental que registra la provincia
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La provincia de Almería empieza a registrar los primeros síntomas de alergia cuando aún restan veinte días para la llegada oficial de la primavera. Estornudos, picor de ojos, tos e incluso erupciones en la piel se encuentran entre las molestias más habituales que ya están afectando a parte de la población en la capital y en muchos municipios. Las consultas de Atención Primaria de pacientes con este tipo de síntomas se han incrementado en las últimas dos semanas y también las ventas de medicamentos antihistamínicos en las farmacias, tal y como han confirmado a Diario de Almería facultativos de Medicina Familiar y Comunitaria del Distrito Sanitario Almería y del Área Sanitaria Norte, así como también pediatras. Y es que los síntomas de la alergia también se están haciendo notar en los más pequeños.
El adelanto de estos síntomas coincide con la mejoría del tiempo tras el paso de varias borrascas que han dejado lluvias, aunque menos intensas que en otros puntos de Andalucía, además de episodios de viento y nieve en la provincia. La subida de las temperaturas y el aumento de las horas de sol favorecen los procesos de polinización, lo que explica la aparición temprana de reacciones alérgicas.
Sin embargo, los datos oficiales indican que, por el momento, la situación es de bajo riesgo. Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), los niveles ambientales de polen en Almería se sitúan actualmente por debajo de los 40 granos por metro cúbico, lo que se considera un nivel bajo.
Las gramíneas y el olivo, los pólenes más relevantes en la provincia
En primavera, y especialmente en zonas como Almería y el sur peninsular, hay varios tipos de pólenes que con más frecuencia provocan alergias cuando llega el período de polinización. Aunque los niveles pueden variar cada año según el clima, los más habituales en primavera son: Gramíneas, que es uno de los principales causantes de alergias primaverales en toda España. Su polen se libera especialmente entre finales de invierno y primavera, y suele provocar rinitis, estornudos y picor ocular. También Olea (olivo), muy común en Andalucía, especialmente en zonas con olivares. Su polen es altamente alergénico y suele notarse más en la segunda mitad de la primavera; Cupresáceas (como ciprés), es el polen de cipreses que puede aparecer al final del invierno y principios de la primavera y también es un desencadenante frecuente de alergia; Plantago y otras malezas, que son pólenes de malas hierbas que liberan partículas que pueden afectar en primavera y prolongarse hacia verano; y Plátano de sombra (Platanus), un árbol urbano frecuente en calles y parques cuya polinización también coincide con la primavera y puede agravar los síntomas. Son precisamente los tipos de pólenes que mide en su página web la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) que ha consultado Diario de Almería para la elaboración de este reportaje. La intensidad y presencia de estos pólenes dependen mucho del clima local, las lluvias y la vegetación circundante. En Almería, por ejemplo, las gramíneas y el olivo suelen considerarse de los más relevantes cuando suben sus concentraciones, aunque en momentos puntuales otros, como el del ciprés o el plátano de sombra, también pueden influir.
Esta circunstancia afecta a diferentes tipos de polen como Betula, Cupresáceas, Gramíneas, Olea, Plantago, Platanus, Amarantáceas y Urticáceas, que presentan concentraciones reducidas en estos momentos.
Aun así, los especialistas recuerdan que la situación puede cambiar en cuestión de semanas si continúan las condiciones meteorológicas favorables para la floración, por lo que recomiendan a las personas alérgicas mantenerse informadas y seguir las indicaciones médicas habituales para evitar complicaciones.
Prevenir y minimizar riesgos
Aunque el riesgo sea bajo por el momento, los especialistas recomiendan adoptar medidas preventivas para minimizar la exposición al polen y evitar que los síntomas se intensifiquen en las próximas semanas: Consultar a tiempo al médico si aparecen los primeros síntomas, para iniciar el tratamiento antes de que la alergia se agrave; evitar salir al campo o realizar actividades al aire libre en días de viento o en las horas de mayor concentración de polen, generalmente a primera hora de la mañana y al atardecer.
Mantener las ventanas cerradas en casa durante las horas de mayor polinización y ventilar preferiblemente a mediodía; usar gafas de sol y mascarilla en exteriores para reducir el contacto del polen con ojos y vías respiratorias. Ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa, evitando así que el polen acumulado en la ropa o el cabello permanezca en el interior; no tender la ropa al aire libre en días con alta concentración de polen y seguir el tratamiento prescrito (antihistamínicos, inhaladores o colirios) y no automedicarse. Los expertos insisten en que la prevención es clave para sobrellevar la temporada primaveral con menos complicaciones, especialmente en una provincia como Almería, donde la floración puede adelantarse en función de la climatología.
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