Almería tiene 68 zonas inundables con obras todavía sin ejecutarse
Los planes oficiales identifican 41 zonas fluviales y 27 costeras en la provincia, con tramos de riesgo muy alto en el río Andarax
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Las lluvias se han encadenado durante semanas en buena parte de Andalucía, con embalses al alza, carreteras cortadas y barrios anegados en distintas provincias. Mientras tanto, Almería ha pasado este episodio sin grandes incidencias, al margen de los desbordamientos que han afectado a otras cuencas andaluzas.
La ausencia de daños no significa, sin embargo, que la provincia esté fuera del mapa del riesgo. Los planes oficiales de inundaciones identifican decenas de zonas vulnerables en el territorio almeriense, algunas con niveles de peligrosidad muy altos.
El Plan de Gestión del Riesgo de Inundación señala 41 áreas fluviales de riesgo potencial en la provincia, además de 27 zonas costeras con riesgo por temporales marítimos.
Ese diagnóstico se apoya en mapas detallados de cada cauce o rambla, donde se calcula la población afectada y la extensión de las crecidas.
Desde el Colegio de Ingenieros de Caminos de Andalucía recuerdan que el sistema hidráulico cuenta hoy con redes de control y avisos en tiempo real, pero advierten de que muchas de las obras previstas siguen sin ejecutarse.
El Andarax, el tramo más crítico
El punto más destacado del plan se sitúa en el valle del Andarax, entre Santa Fe de Mondújar y Pechina. Ese tramo aparece como uno de los cuatro puntos con riesgo muy alto de toda la demarcación mediterránea andaluza.
En ese eje del río aparecen núcleos como Santa Fe de Mondújar, Gádor, Benahadux, Viator y Pechina, además del entorno urbano de Almería capital. Son localidades situadas en la vega del río, con zonas urbanas y agrícolas expuestas a posibles avenidas.
El plan extiende ese riesgo hacia el tramo bajo del Andarax, ya dentro del término de la capital, donde el río atraviesa zonas industriales, barrios periféricos y la desembocadura.
También aparecen asociadas a este sistema fluvial ramblas secundarias que afectan a municipios como Huércal de Almería o Santa Cruz de Marchena.
El Almanzora y el Levante interior
El valle del Almanzora aparece como otro de los grandes ejes de riesgo en la provincia. Los mapas señalan tramos inundables en Arboleas, Albox, Cantoria, Purchena o Armuña del Almanzora.
En la parte alta del valle también aparecen zonas de riesgo en el entorno de Serón, vinculadas al río de las Herrerías.
En el Levante interior, el plan marca áreas inundables en el río Aguas, con afección en el entorno de Turre, y en la desembocadura del río Antas.
También aparecen ramblas señaladas en el entorno de Sorbas y Lubrín, donde las avenidas pueden afectar a núcleos rurales.
El Campo de Níjar concentra varias ramblas incluidas en los mapas de riesgo. Entre ellas destaca la rambla del Pantano, donde pueden producirse desbordamientos que afecten a explotaciones agrícolas.
También aparecen otras ramblas en el entorno metropolitano, como las de Santa Cruz de Marchena, Viator o Huércal de Almería.
El Poniente y las zonas costeras
El sistema de ramblas del Poniente almeriense también figura en los mapas de riesgo. En esa zona aparecen cauces asociados a municipios como El Ejido, Dalías o Vícar, además de áreas cercanas a la costa en Roquetas de Mar y Adra.
En el litoral, el plan señala zonas con riesgo por inundación costera en núcleos como Guainos Bajo, Adra, Balanegra, Balerma, Almerimar, Roquetas de Mar, Almería capital, Costacabana, San José, Carboneras, Mojácar o Vera Playa.
Obras previstas en la provincia
El plan recoge varias actuaciones estructurales para reducir el impacto de las avenidas en los principales cauces. Algunas están ejecutadas parcialmente, otras en marcha y varias siguen pendientes.
Entre las actuaciones históricas figura el encauzamiento del río Almanzora, previsto para reducir el riesgo en municipios como Arboleas, Cantoria o Albox. Sin embargo, el proyecto integral no se ha ejecutado y solo se han realizado actuaciones puntuales tras episodios de lluvias.
También se incluye la terminación del encauzamiento del río Aguas, en el entorno de Turre. Esta obra figura en los planes, pero no consta una ejecución completa del encauzamiento previsto.
En el Poniente, el plan recoge la defensa de ramblas del Campo de Dalías, con afección directa a municipios como El Ejido, Vícar o Roquetas de Mar. En este caso, se han realizado actuaciones parciales, como escolleras o defensas de márgenes en puntos concretos, sin un proyecto integral ejecutado.
Otra actuación prevista es la limpieza y defensa de las ramblas de Aljibillos, Peñas Negras y Capitán Andrés Pérez. Estas intervenciones sí se han llevado a cabo de forma periódica, pero como trabajos de mantenimiento y conservación, no como obras estructurales de canalización.
El plan también contempla el dragado y protección de la rambla de Los Santos. En este caso, las actuaciones han sido puntuales y de emergencia, sin un encauzamiento definitivo.
En el Campo de Níjar aparece la limpieza y defensa de la rambla del Pantano. Allí se han ejecutado trabajos de adecuación del cauce, principalmente orientados a la protección agrícola, sin una canalización urbana completa.
En el Levante, entre 2022 y 2025 se ha ejecutado la restauración del río Antas a lo largo de 18 kilómetros entre Antas, Vera y Garrucha, con una inversión de 7,1 millones de euros destinada a limpieza del cauce, eliminación de vegetación invasora y mejora del desagüe. Sin embargo, la obra estructural prevista en el plan estatal para laminar avenidas en el tramo bajo del río continúa en fase de proyecto.
A este paquete se suma el proyecto de prevención de inundaciones del río Adra, adjudicado en 2025 por el Ministerio para su ejecución con un plazo de 18 meses y destinado a proteger el núcleo urbano frente a avenidas.
En el Levante, la demarcación del Segura contempla además el encauzamiento de la rambla de los Charcones a su paso por Pulpí, una obra de unos 20 millones de euros cuyo proyecto continúa en tramitación, sin que conste el inicio de las obras.
Entre las pocas actuaciones estructurales que sí cuentan con tramos ejecutados figura el encauzamiento de la rambla del Saliente, en Albox, realizado hace décadas para proteger el núcleo urbano.
En cambio, las ramblas Buenavista y Almacete, junto con el desvío del Almacete a la rambla del Loco, siguen pendientes dentro de los programas de medidas, sin inicio de obras de gran envergadura.
Inversiones insuficientes y advertencias técnicas
En este punto, el Colegio de Ingenieros de Caminos de Andalucía advierte de que, pese a los avances técnicos, la ejecución de obras sigue siendo baja.
“Uno de nuestros puntos fuertes son los sistemas de monitorización en cuencas y redes fluviales, con miles de sensores y avisos hidrológicos en tiempo real”, señalan.
Sin embargo, el diagnóstico económico es distinto. “Las inversiones han aumentado en los últimos años, pero siguen siendo totalmente insuficientes”.
Los técnicos advierten de que muchas actuaciones prioritarias no se están cumpliendo. “Los porcentajes de ejecución son irrisorios y, a este ritmo, volverán a incumplirse los plazos”.
También recuerdan que se trata de obras complejas y costosas, con tramitaciones largas, pero necesarias para reducir daños y proteger a la población.
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