Solo un municipio de Almería está oficialmente preparado para un gran terremoto

La planificación local ante el riesgo sísmico solo está homologada en un ayuntamiento de la provincia

El escudo antiterremotos de Andalucía sigue sin cubrir a la mayoría de municipios

Simulacro realizado en el Auditorio Municipal Maestro Padilla de la capital almeriense.
Simulacro realizado en el Auditorio Municipal Maestro Padilla de la capital almeriense. / DDA

Si hoy se produjera un terremoto relevante en la provincia, la mayoría de los municipios de Almería no tendría activado ningún plan local específico para responder de forma inmediata. No es una hipótesis teórica: es la situación administrativa real en la que se encuentra el territorio ante un riesgo sísmico reconocido.

El dato no procede de estimaciones ni de análisis externos, sino de la relación oficial de planes locales homologados por la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil.

La homologación es el trámite que convierte un documento técnico en operativo, con capacidad real para activarse, coordinar recursos y definir responsabilidades desde el primer momento. Sin esa validación, los protocolos municipales no existen a efectos administrativos y la respuesta queda supeditada a planes generales o a directrices superiores.

Municipios almerienses con y sin plan homologado

El Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Andalucía se aplica a todo el territorio autonómico y establece que los ayuntamientos deben desarrollar planes locales integrados en el sistema de protección civil. No distingue entre provincias ni municipios, sino que fija una obligación general para todo el mapa andaluz.

En la provincia de Almería, solo el municipio de Adra ha culminado el proceso de homologación administrativa de su Plan de Actuación Local ante el riesgo sísmico, con validación fechada en noviembre de 2017. El resto de municipios de la provincia carece de un plan local homologado en vigor.

Esta situación afecta a los principales núcleos de población, entre ellos Almería capital, Roquetas de Mar, El Ejido, Níjar, Carboneras, Mojácar, Garrucha, Vera, Pulpí y otros municipios del litoral y del interior, todos ellos sin homologación administrativa cerrada.

Esto no implica ausencia total de trabajo previo. Algunos ayuntamientos han elaborado borradores, han participado en simulacros o han incorporado referencias genéricas al riesgo sísmico dentro de sus planes territoriales de emergencia. Sin embargo, la homologación es el paso que convierte esos documentos en vigentes, y en ese punto el balance provincial sigue siendo muy limitado.

Qué cambia con un plan local ante terremotos

Un plan local homologado fija protocolos concretos de evacuación, evaluación de daños, control de edificios, atención sanitaria y coordinación de recursos municipales. También define el funcionamiento del centro de coordinación local y su integración con el sistema autonómico de emergencias en las primeras horas tras un seísmo.

Sin ese anexo específico, la actuación municipal depende de planes generales que no bajan al detalle urbano ni a la realidad de cada localidad. La diferencia no es menor: afecta a la rapidez de respuesta, a la claridad en la toma de decisiones y a la asignación de responsabilidades en un escenario donde los primeros minutos son críticos.

Simulacros sin cierre administrativo

En los últimos años se han realizado ejercicios y simulacros en distintos puntos de la provincia, en coordinación con Protección Civil y otros servicios de emergencia. Estas iniciativas permiten entrenar a los equipos operativos y difundir pautas básicas de autoprotección entre la población.

Sin embargo, los simulacros no sustituyen la homologación del plan local, que es la que convierte esas prácticas en un sistema estable, revisable y mantenido en el tiempo. Sin ese respaldo administrativo, los ejercicios quedan como actuaciones puntuales sin integración plena en la planificación municipal.

Dependencia del marco autonómico

La ausencia de planes locales homologados en la mayoría de los municipios almerienses deja a los ayuntamientos en una posición de dependencia del nivel autonómico. Ante un terremoto de cierta entidad, la gestión inicial se apoya en el plan territorial andaluz, sin un documento municipal específico que adapte la respuesta a la estructura urbana, la población o los recursos disponibles en cada localidad.

Esta situación reduce la autonomía operativa municipal en los primeros momentos de una emergencia, cuando la cercanía y el conocimiento del territorio son factores determinantes para minimizar daños y coordinar actuaciones.

El contexto andaluz

El caso de Almería se enmarca en una implantación muy limitada a nivel autonómico. En toda Andalucía, solo ocho municipios han homologado su Plan de Actuación Local ante el riesgo sísmico, uno de ellos en la provincia de Almería.

El Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Andalucía lleva años en vigor y establece con claridad la necesidad de desarrollar estos planes locales como complemento imprescindible del marco autonómico. Sin embargo, la implantación real sigue siendo reducida, con amplias zonas del territorio sin planificación municipal validada.

La fotografía final es administrativa y verificable. Almería afronta el riesgo de terremotos con un único plan local homologado en toda la provincia, mientras que la mayoría de sus municipios continúa sin cerrar este trámite. El marco existe, la planificación superior está definida y los simulacros se repiten, pero el paso que convierte todo eso en respuesta local plenamente operativa sigue pendiente.

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