El sobrepeso gana la batalla en Córdoba, Almería y Jaén, ¿qué está pasando?
La falta de planificación y el estrés ya pasan factura a la báscula de los andaluces: estas son las provincias que más engordan y las claves de los expertos para frenar la tendencia
“Llegué a pesar 170 kilos, me operé y he vuelto a nacer...; tengo ganas de vivir”
En Andalucía, el exceso de peso deja de ser una advertencia sanitaria y se convierte en un rasgo territorial. Hay provincias donde dos de cada tres adultos están fuera del peso saludable y donde la báscula se ha desplazado de forma sostenida en la última década.
Los últimos datos oficiales dibujan un mapa incómodo. No todas las provincias engordan igual, pero ninguna queda al margen. El sobrepeso y la obesidad avanzan con más fuerza en el interior oriental de la comunidad, mientras que la franja costera y los grandes núcleos urbanos contienen algo mejor el impacto, aunque siguen en cifras altas.
El mapa del exceso: tres provincias por encima del 60 %
Córdoba, Almería y Jaén concentran los valores más elevados de exceso de peso total en Andalucía. No son casos aislados ni repuntes coyunturales: los porcentajes superan el 60 % de forma estable.
- Córdoba lidera el ranking, con un 63,4% de adultos con exceso de peso. En los hombres, el dato escala hasta el 72,7%, uno de los más altos de toda la comunidad.
- Almería presenta el porcentaje más alto de sobrepeso de Andalucía, con un 44%. Solo el 34 % de la población adulta mantiene un peso saludable. El exceso de peso total alcanza el 64 %.
- Jaén registra un 61 % de exceso de peso, con una obesidad del 22 % y un IMC medio de 26,9 kg/m², claramente por encima del umbral de sobrepeso.
Un segundo bloque que tampoco baja del 60 %
Huelva y Cádiz forman un escalón inmediatamente inferior, pero sin romper la dinámica general. En Huelva, el exceso de peso afecta al 62,3% de los adultos. En Cádiz, el porcentaje se sitúa en el 60,6%, con una obesidad que alcanza al 21,4% de la población.
Las menos afectadas… pero lejos de un escenario saludable
Ni siquiera las provincias con cifras más contenidas escapan al problema. Sevilla registra un 58,5% de exceso de peso. Granada baja ligeramente hasta el 57,8%, con un 41 % de población en peso normal. Málaga, con un 58 % y un IMC medio de 26,4 kg/m², presenta el escenario menos grave, pero sigue por encima del umbral saludable.
Qué hay detrás del aumento de peso
Para el dietista y nutricionista Pablo Ojeda, miembro de la SEEDO, el patrón se repite en toda la comunidad. “Los hábitos alimentarios están cambiando muy rápido y no precisamente a mejor. Aunque nuestra cocina tiene prestigio, menos del 50% de la población sigue realmente la dieta mediterránea”, explica.
La clave, señala, está en la falta de planificación. “Improvisamos qué comemos según el tiempo disponible o según cómo ha ido el día. Comer bien ha pasado a segundo plano”.
El tiempo, el factor que lo desordena todo
El ritmo de vida actual actúa como acelerador del problema. “El tiempo se convierte en un obstáculo para seguir una dieta equilibrada. Dedicar tiempo a la alimentación es tan importante como dedicarlo al trabajo o al ejercicio”, advierte Ojeda.
La proyección es clara y poco tranquilizadora: “Para 2030, se estima que el 80 % de la población sufrirá sobrepeso u obesidad”.
Un problema que ya no es individual
El mapa del peso en Andalucía no responde a decisiones aisladas ni a casos puntuales. Las provincias con mayor exceso de peso coinciden con IMC medios más altos y con una base de población en peso saludable cada vez más reducida. En territorios como Almería, el desequilibrio ya no es una tendencia: es una realidad consolidada.
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