El campus de Almería se detiene: el emotivo adiós a las víctimas de Adamuz
Cientos de estudiantes y docentes de la Universidad de Almería interrumpen el periodo de exámenes para honrar la memoria de los fallecidos en el siniestro de Córdoba
“La alta velocidad tenía unos estándares de seguridad muy importantes y queremos que siga así”
Almería ha detenido hoy el pulso de su vida académica con un minuto de silencio que ha resonado con fuerza en cada rincón del campus universitario en memoria de las víctimas de Adamuz. La estampa en el pasillo central, sobre el escudo de la institución, ha sido el reflejo de una comunidad que, pese a la presión de los exámenes, ha sabido priorizar el respeto y la solidaridad humana por encima de las calificaciones y el ajetreo habitual de estas fechas de enero.
El ambiente que se respiraba en la Universidad de Almería era de una solemnidad absoluta, con cientos de rostros jóvenes y trabajadores unidos en un duelo que ha trascendido lo meramente protocolario para convertirse en un apoyo tangible. La afluencia masiva de integrantes del PTGAS, el PDI y el estudiantado ha sorprendido por su calidez, demostrando que el impacto de la tragedia ferroviaria ha calado hondo en el sentimiento colectivo de la provincia.
El peso del respeto sobre los exámenes
El rector de la UAL, José J. Céspedes, ha tomado la palabra con un tono visiblemente conmovido, agradeciendo a todos los presentes su asistencia en un momento tan complejo para el calendario lectivo. Su mensaje ha sido claro: la universidad no puede ser ajena al sufrimiento de una sociedad que hoy llora la pérdida de vidas en las vías cordobesas.
Esta convocatoria ha sido un acto de sincronización emocional en toda la red de universidades públicas andaluzas, demostrando que el dolor por el accidente de Adamuz no entiende de fronteras provinciales ni de distancias kilométricas. Almería se ha sentido hoy más cerca que nunca de Córdoba, compartiendo un vínculo de solidaridad que se ha hecho notar en el silencio sepulcral del campus.
Una respuesta unánime de toda Andalucía
Durante ese minuto eterno, solo se escuchaba el leve movimiento de las banderas que, ondeando a media asta, daban fe del luto oficial decretado por el Gobierno de España. La imagen de los estandartes contra el cielo almeriense servía como recordatorio visual de que la prioridad absoluta de esta semana es el acompañamiento a las víctimas.
Tras el silencio, un aplauso largo, sostenido y cargado de emoción ha roto la tensión acumulada, sirviendo como una necesaria descarga para estudiantes y profesores. Ese sonido ha sido el mensaje de la UAL para decir que, aunque la vida continúe, el recuerdo de los fallecidos permanecerá presente en la memoria institucional.
El dolor directo en la comunidad universitaria
Céspedes ha subrayado un dato que ha encogido el corazón de los asistentes: la propia comunidad universitaria andaluza ha sufrido los efectos del accidente de manera directa. Esta cercanía personal con la tragedia ha hecho que el acto de hoy no fuera un trámite, sino una necesidad de arropar a quienes han perdido a sus seres queridos.
Banderas a media asta y agenda suspendida
La decisión de suspender todos los actos institucionales previstos para esta semana refuerza el compromiso de la Universidad de Almería con el luto nacional. Se trata de un gesto de coherencia que sitúa el valor de la humanidad por delante de cualquier evento protocolario o celebración académica.
La vuelta a los despachos, laboratorios y aulas tras el acto se ha realizado bajo un silencio respetuoso que se ha mantenido durante minutos en los pasillos. Era la evidencia de que el impacto de la noticia de Adamuz sigue muy vivo en el ánimo de una comunidad que hoy ha dado una lección de civismo.
Un aplauso por la esperanza y la recuperación
El rector también ha querido enviar un mensaje de esperanza, deseando una pronta y total recuperación para todos los heridos que aún luchan en los hospitales. Este deseo es compartido por toda la institución, que se mantiene vigilante y solidaria ante la evolución de los afectados por el siniestro.
Este martes, la Universidad de Almería no ha sido simplemente un centro de estudio, sino un motor de empatía y proximidad. Ha demostrado que, ante los momentos devastadores, la unión y la solidaridad son los únicos pilares que pueden ofrecer algo de consuelo a las familias destrozadas.
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