Cuando la caza también es turismo: La cinegética mueve la economía rural de Almería
La caza mayor, con los recechos de ciervo, macho montés o jabalí supone la mayor inyección en zonas del interior
La gran aliada para el desarrollo y la despoblación
La importancia de la caza en Almería ha trascendido su dimensión deportiva y económica para convertirse en un recurso turístico que complementa otras formas de turismo activo y rural. La provincia de Almería no es solo sol, playa y desierto; también es un territorio profundamente ligado a la cinegética, entendida no solo como deporte, sino como una actividad que marca el ritmo de la vida rural y que ha generado un interesante nicho dentro del turismo de experiencias.
Atrae a aficionados de toda Europa desde hace años y cuyas visitas y pernoctaciones en los alojamientos hosteleros se mantienen de forma sostenida y uniforme con el paso de los años. Son turistas que, además de participar en jornadas cinegéticas, buscan actividades complementarias en el entorno rural (senderismo, observación de fauna, rutas en 4x4, gastronomía...) y muchas veces en familia.
Y es que cazar no es sólo una afición para unos y un deporte para otros. La cinegética se ha convertido en un reclamo turístico que cada vez tiene más auge en las zonas rurales. Y especies como el ciervo, el macho montés y el jabalí son el atractivo más poderoso de las sierras de Almería para reactivar el turismo en una modalidad familiar. El cazador ya no viaja solo. Los hijos, las parejas, e incluso los amigos y los abuelos también forman parte del destino turístico elegido. Ocio, naturaleza, gastronomía, deporte y aventura se engloban en el amplio abanico de posibilidades.
La oferta de turismo cinegético suele estar vinculada a alojamientos rurales cerca de los cotos, que combinan comodidad con la auténtica vida de campo. Empresas especializadas en organizar viajes de caza también ofrecen paquetes con transporte, guía y actividades complementarias. Aunque en Almería este tipo de negocios no destacan por número, las que se dedican a ello tienen una cartera generosa de clientes que incluso va en aumento.
Tal y como ha ocurrido en otras zonas rurales de Andalucía, las jornadas de caza como monterías, recechos o batidas, a menudo se complementan con propuestas gastronómicas (carnes de caza, productos locales) y de ocio para acompañantes, convirtiendo la visita en una experiencia más amplia.
Un territorio muy diverso
La diversidad paisajística de Almería —desde los valles y sierras del interior como Sierra de los Filabres o Valle del Almanzora, hasta las zonas más agrestes del desierto de Tabernas— ofrece un mosaico de escenarios para la práctica cinegética. Aquí conviven amplias zonas de caza mayor con espacios dedicados a la caza menor, permitiendo la práctica de modalidades como el rececho, la montería o el aguardo.
Según los datos facilitados por la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía a este periódico, en lo que llevamos de temporada, se han emitido más de sesenta autorizaciones excepcionales para cazadores extranjeros (estadounidenses, noruegos, suecos…) que vienen a cotos de la provincia a participar en recechos, principalmente de cabra montés, pero también de ciervo y jabalí. Este visitante no sólo busca el trofeo sino una experiencia completa, generando un efecto multiplicador sobre la economía de la comarca del que se benefician desde las gasolineras hasta los comercios de proximidad. Como advierten desde la administración autonómica, “el impacto socioeconómico de un cazador es cualitativamente superior al de otros tipos de visitantes. Al tratarse de una actividad que requiere varios días y guías especializados, el gasto se diversifica”.
El 74% del territorio está catalogado coto de caza
Aproximadamente el 74 % del territorio de la provincia está catalogado como coto de caza, lo que representa alrededor de 652 990 hectáreas dedicadas a la gestión cinegética.
Sociedades y cazadores
La actividad es sostenida por más de 43.000 cazadores inscritos en el registro y cerca de 38.584 licencias en vigor en la provincia. La organización se articula en torno a unos 629 cotos de caza menor y 120 cotos de caza mayor, evidenciando un volumen de negocio creciente en esta última modalidad.
Ingresos de gestión
Solo la administración autonómica recauda anualmente en Almería unos 280.000 euros a través de licencias y subastas de cotos públicos.
Típica gastronomía con carne de caza
Los restaurantes de las zonas donde la caza es un atractivo más de la localidad ofrecen entre sus recomendaciones los platos elaborados con productos de temporada y artesanales, con carnes de caza. Ciervo, jabalí, perdiz y conejo son algunas de las piezas que, cocinadas de muy variadas formas, habitualmente se pueden encontrar en estos establecimientos ubicados principalmente en el interior de la provincia.
En Andalucía
En el conjunto de Andalucía, la caza genera alrededor de 45.000 puestos de trabajo en todo el sector, de los cuales más de 12.000 son directos y 33.000 indirectos. Incluyendo servicios indirectos (hostelería, transporte, equipamiento), mueve anualmente unos 3.500 millones de euros en la comunidad. Además en el ámbito andaluz produce unos 71 millones de euros de beneficios directos, lo que contribuye a fijar la población en zonas con riesgo de despoblación.
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