La trampa del aire en Málaga, Almería y Granada: el ozono que respiran proviene de otras provincias

Las tres provincias superan los nuevos objetivos europeos de salud por un contaminante que se forma lejos de donde se mide y se intensifica con el calor y la estabilidad atmosférica

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Mapa de niveles de ozono troposférico en España, con especial incidencia en Andalucía oriental, donde Almería, Granada y Málaga registran superaciones de los nuevos objetivos europeos de protección de la salud pese a que buena parte del contaminante llega transportado desde otras regiones.
Mapa de niveles de ozono troposférico en España, con especial incidencia en Andalucía oriental, donde Almería, Granada y Málaga registran superaciones de los nuevos objetivos europeos de protección de la salud pese a que buena parte del contaminante llega transportado desde otras regiones. / DDA

Respirar aire contaminado sin grandes fábricas cerca es una realidad cada vez más común en el sureste español. Almería, Granada y Málaga comparten un mismo problema estructural de contaminación por ozono: una parte muy relevante del contaminante que se mide en cada provincia no se genera localmente, sino que llega transportado desde otras áreas, según el último informe anual de Ecologistas en Acción, elaborado a partir de datos oficiales de las redes de calidad del aire.

El documento advierte de que el nuevo objetivo comunitario de protección de la salud, aprobado en 2024, dejaría a amplias zonas del sureste peninsular en situación de incumplimiento generalizado, especialmente durante los meses de primavera y verano, cuando el calor y la radiación solar favorecen la formación y acumulación de ozono troposférico, uno de los contaminantes más complejos de controlar.

Un contaminante que no se queda donde nace

El ozono troposférico es un contaminante secundario: no se emite directamente, sino que se forma en la atmósfera a partir de otros contaminantes habituales —como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles— en condiciones de estabilidad atmosférica y altas temperaturas. Una vez generado, puede desplazarse decenas o incluso cientos de kilómetros, afectando a territorios distintos a los que originaron las emisiones.

Esta dinámica resulta especialmente relevante en el litoral mediterráneo y Andalucía oriental, donde las brisas marinas y los flujos atmosféricos estivales empujan los contaminantes desde las áreas urbanas y costeras hacia el interior, favoreciendo la acumulación de ozono en zonas rurales y periurbanas, alejadas de los grandes focos emisores.

Málaga: del litoral al interior

En el caso de Málaga, el informe señala que las emisiones asociadas al tráfico, la actividad urbana y el entorno portuario no se traducen necesariamente en los niveles más altos dentro de la capital. Por el contrario, contribuyen a la formación de ozono que se desplaza hacia áreas interiores, donde se registran superaciones más persistentes de los objetivos de calidad del aire durante los episodios cálidos.

Granada: acumulación y niveles de fondo elevados

Granada presenta un patrón marcado por la acumulación de ozono en episodios prolongados, favorecida por la estabilidad atmosférica y las altas temperaturas del interior peninsular. El informe apunta a que la provincia recibe ozono transportado desde otras zonas, que se suma a la formación local y eleva los niveles de fondo durante varios días consecutivos en verano.

Almería: un ozono que llega desde fuera

El caso de Almería resulta especialmente significativo. Según el documento, una parte sustancial del ozono que se mide en la provincia no se genera en ella, sino que llega desde otras áreas del litoral mediterráneo y del interior, impulsado por las dinámicas de brisa y por el transporte regional de masas de aire contaminado. El resultado es una exposición persistente, incluso en zonas sin grandes focos emisores.

Un problema de escala regional

Ecologistas en Acción subraya que el ozono es el contaminante con mayor extensión territorial en España, por delante del dióxido de nitrógeno o las partículas en suspensión, y uno de los más difíciles de gestionar por su carácter transfronterizo. El endurecimiento de los criterios europeos obliga, según el informe, a abordar el problema mediante planes coordinados, que no se limiten al ámbito municipal o provincial.

Desde el punto de vista sanitario, la exposición continuada a concentraciones elevadas de ozono se asocia a problemas respiratorios, agravamiento de enfermedades cardiovasculares y un aumento de los ingresos hospitalarios, especialmente durante los episodios de calor intenso.

El documento concluye que, sin una reducción sostenida de los contaminantes precursores y sin estrategias conjuntas a escala regional y estatal, Málaga, Granada y Almería seguirán expuestas a un ozono que no entiende de límites administrativos y que se mantiene como uno de los principales retos de la calidad del aire en el sureste peninsular.

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