Juicio por el crimen del niño Gabriel Cruz

Las discrepancias de las acusaciones salen a la palestra con las periciales médicas

  • Forenses y peritos de parte no coinciden en qué pasó antes de la muerte de Gabriel

  • La acusación dice que no fue una “muerte banal”y la defensa ve un relato “macabro”

Ana Julia Quezada abandona la Audiencia Provincial de Almería escoltada por la Policía Nacional. Ana Julia Quezada abandona la Audiencia Provincial de Almería escoltada por la Policía Nacional.

Ana Julia Quezada abandona la Audiencia Provincial de Almería escoltada por la Policía Nacional. / Rafael González (Almería)

La Fiscalía de Almería interesa, por el momento al menos, prisión permanente revisable por un delito de asesinato para Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz. La acusación particular ejercida en nombre de los padres del pequeño por los letrados Francisco y Miguel Ángel Torres, también. La fiscal Elena María Fernández solicita sendas penas de cinco años de prisión por un delito de lesiones psíquicas contra Ángel Cruz y otro idéntico contra Patricia Ramírez. Los Torres tres y cinco años por estos dos delitos, respectivamente, y sendas penas de dos años de cárcel por otros tantos delitos contra la integridad moral.

El abogado defensor trató de llegar a un acuerdo para evitar “más daño a los padres”

A priori, podría parecer que las acusaciones van de la mano y que la particular únicamente reclama ese “plus”que se da por hecho en los representantes de la parte afectada más directamente por el crimen. Pero no es así. Aunque Ministerio Público y letrados coinciden en que la asfixia fue el motivo último del fallecimiento del ‘Pescaíto’, los Torres introducen en su versión de los hechos una serie de elementos que dejarían ver la alevosía y ensañamiento de una Quezada que, según ellos, habría propinado una “somanta de palos”a Gabriel y lo habría dejado agonizando durante una hora hasta que finalmente acabó con su vida.

Francisco Torres, abogado de la acusación particular. Francisco Torres, abogado de la acusación particular.

Francisco Torres, abogado de la acusación particular. / Rafael González (Almería)

Discrepancias que este lunes se pusieron más de relieve si cabe en la segunda sesión celebrada a puerta cerrada de la vista oral con jurado popular -la primera de forma íntegra- en la que declararon cuatro médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Almería, el director del Departamento de Sevilla del Instituto Nacional de Toxicología, ocho facultativos del Instituto Nacional de Toxicología y se ha presentado una pericial médica elaborada por los doctores Nicasio Marín y Sergio Martínez a instancia de los abogados de los padres. Las discrepancias son reconocidas por los propios letrados. Francisco Torres, a la salida de la Audiencia Provincial, manifestaba que el fallecimiento del pequeño no podía quedarse en “una escena o una muerte banal, porque no lo fue”. “Vamos a seguir manteniendo nuestro relato sin ninguna duda (…) va a ser idéntico al escrito de calificación provisional”, dijo en referencia a la sesión de este martes, en la que elevará a definitivas sus conclusiones.

Esteban Hernández Thiel, abogado de Ana Julia Quezada. Esteban Hernández Thiel, abogado de Ana Julia Quezada.

Esteban Hernández Thiel, abogado de Ana Julia Quezada. / Rafael González (Almería)

En este sentido, precisó que la pericial aportada este lunes tenía como pretensión “aclarar en definitiva los hechos y hablar con claridad”. “Creo que hasta ahora no se ha hablado con claridad y hoy se ha hecho”, apostilló señalando que en este informe se encuentra toda su “discrepancia” con el relato realizado por la fiscal Elena María Fernández. Consideró que también han quedado acreditados los daños psíquicos provocados presuntamente por Quezada a los padres de Gabriel: “Es muy claro, ahí están los informes forenses, no lo digo yo”, aseveró.

Sergio Martínez y Nicasio Marín, autores del informe forense alternativo. Sergio Martínez y Nicasio Marín, autores del informe forense alternativo.

Sergio Martínez y Nicasio Marín, autores del informe forense alternativo. / Carlos Barba/EFE (Almería)

Por su parte, el abogado de la acusada, Esteban Hernández Thiel, recalcó la “discrepancia radical” entre el informe oficial de los forenses y el de la acusación particular, en lo que se refiere a la cronología de cómo se produjo la muerte. “Entendemos que el mecanismo y relato de los médicos forenses coincide mucho más con lo sucedido allí aquel trágico día”, manifestó, añadiendo que será el jurado el que tendrá que determinar la intencionalidad de la acusada, pero que no puede “compartir” el informe presentado por su rival en la causa.

Afirmó que es “comprensible” que Torres pueda discrepar y buscar un relato de los hechos “más escabroso, dramático, más terrible”, que tenga como apoyo esta pericial, pero ha insistido en que los médicos forenses son “profesionales que trabajan para la administración de justicia”, personas “especializadas” en esta materia con argumentos “bastante más convincentes”, subrayó.

Trasladó que expresó su protesta por no haber podido presentar las dos periciales de forma conjunta para que el jurado pudiera valorar la “discusión entre los dos peritos”, y ha recalcado que Quezada reconoció “desde el primer momento” que mató a Gabriel y que una muerte así “siempre es durísima” y genera “sufrimiento” a los padres. Por otro lado, pese a que Torres lo negó, sí indicó que “se comentó con la Fiscalía” la posibilidad de llegar a un acuerdo previo que evitase el juicio y el “sufrimiento que ocasionaría a los padres” el tener que revivir lo ocurrido.

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