Doce municipios de la provincia en alerta por riesgo de Virus del Nilo

Salud

El último informe de la Junta de Andalucía cataloga a Almería, Mojácar, Benahadux, Carboneras, Pulpí y Zurgena en el nivel alto donde más se debe vigilar y anuncia nuevas medidas

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Niveles de riesgo de transmisión de VNO en Andalucía según el último informe de febrero de 2026 / Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía

En la provincia de Almería, seis localidades han sido catalogadas por la Consejería de Sanidad y Emergencias con nivel de riesgo medio: Cuevas del Almanzora, Garrucha, La Mojonera, Los Gallardos, Roquetas de Mar y Vera. Y en el nivel de riesgo alto se encuentran Almería, Benahadux, Carboneras, Mojácar, Pulpí y Zurgena. La Junta de Andalucía así lo recoge en su último informe de febrero de 2026 sobre las zonas de riesgo de transmisión del Virus del Nilo Occidental (VNO) en Andalucía, un documento que actualiza la clasificación de los municipios en función de su nivel de exposición y que marca las líneas estratégicas de actuación a seguir para este año y ante la previsión de la proliferación de mosquitos antes de lo previsto debido a las abundantes lluvias del invierno.

Antonio Sanz, consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía que esta mañana ha anunciado las novedades respecto a la vigilancia del Virus del Nilo y otras enfermedades transmitidas por mosquitos / Junta de Andalucía

El resto de los 103 municipios almerienses permanecen en nivel bajo, aunque desde la administración autonómica advierten de que la situación es dinámica y puede variar en función de la evolución epidemiológica y de las condiciones ambientales. Los informes se actualizarán de forma periódica. Si durante la temporada 2025 se evidenciase la circulación del VNO en un término municipal (en mosquitos, aves, caballos o humanos), el nivel de riesgo se elevaría hasta el nivel alto, hasta alcanzar incluso, la declaración de área en alerta (en aquellas situaciones en las que haya casos humanos), de acuerdo con los criterios establecidos en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental. Esta situación sería notificada al Ayuntamiento afectado por la Delegación Territorial de Sanidad de la Junta de Andalucía con indicación de las nuevas medidas que deberán adoptar.

El nivel de riesgo bajo corresponde a aquellas zonas en las que no se ha evidenciado aún circulación de virus, por lo que es bajo el riesgo para la población. En concreto, 117 municipios andaluces inician la temporada de alta circulación en nivel alto; 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que detectó circulación del virus en su territorio.

Sanidad vigila otros mosquitos y nuevas enfermedades

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha destacado hoy en Huelva como principal novedad del desarrollo del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores para este año, “el seguimiento de otras tres enfermedades, junto al virus del Nilo occidental (VNO), que transmiten otro tipo de mosquitos: el dengue, chikungunya y zika”. Antonio Sanz ha detallado que el año pasado se diagnosticaron en Andalucía 17 casos de dengue; 14 de chikungunya y siete casos de sospecha (no confirmados) de zika. “Todos eran casos importados, personas que habían viajado a países del Centro y Sur de América. Pero estos casos introducen el virus en nuestra tierra, por lo que debemos estar en alerta para evitar que se propague el virus”, ha subrayado. De hecho, ha detallado, en Andalucía “coexisten en determinadas zonas todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono”, como es la presencia del mosquito aedes albopictus, conocido como mosquito tigre; condiciones ambientales favorables y los casos importados que “son los que introducen el virus”. Antonio Sanz destaca, entre las novedades del Plan Estratégico de Vectores de Andalucía, la instalación de ovitrampas para detectar circulación de dengue, zika y chikungunya. Sevilla acogerá del 10 al 12 de marzo las Jornadas de Vectores del Suroeste, organizadas junto al Ministerio de Sanidad. El titular de Sanidad ha insistido en la importancia de la “colaboración y coordinación” de todas las diputaciones y los ayuntamientos de Andalucía, “cada uno desde sus competencias”, para que “podamos actuar con anticipación y responder con prontitud a cualquier alerta”, como se hizo el año pasado.

La relación abarca localidades de las ocho provincias andaluzas, lo que refleja la amplia extensión geográfica del riesgo y consolida el escenario de vigilancia intensiva en buena parte del territorio.

Los mosquitos, al ser los principales artrópodos causantes de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores, son parte de la protección de la salubridad pública que se debe realizar desde el nivel municipal, como ya se hace con otras plagas.

Novedades de actuación

El documento, elaborado a través del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de FNO del mes de febrero, introduce como principal novedad la ampliación del perímetro de seguridad. A partir de este año, las intervenciones se realizarán en un radio de 1,5 kilómetros alrededor de núcleos urbanos, zonas diseminadas y áreas secundarias.

Este incremento supone ampliar en casi un 94% la superficie de actuación respecto a los criterios anteriores, con el objetivo de reforzar el control en entornos periurbanos, especialmente sensibles por la presencia de agua estancada y vegetación donde proliferan los mosquitos transmisores.

Comienza la fumigación

Las abundantes lluvias registradas este invierno, superiores a las de años anteriores, han favorecido la acumulación de agua en embalses, ramblas y zonas agrícolas, considerados espacios de riesgo. Por ello, numerosos ayuntamientos, especialmente en áreas costeras o próximas a masas de agua y en aquellas catalogadas en nivel de alerta han comenzado ya las tareas de fumigación para evitar el crecimiento de larvas. Es el caso de Vera, Mojácar, Roquetas y Almería capital, que desde que cesaron las lluvias hace unas semanas no han tardado en actuar ante la presencia de mosquitos ya en el municipio.

La estrategia autonómica apuesta además por consolidar el uso de tecnología avanzada. Los drones tendrán un papel protagonista tanto en labores de vigilancia como en la aplicación de tratamientos larvicidas, permitiendo actuar en zonas de difícil acceso donde los medios terrestres o aéreos tradicionales encuentran limitaciones.

Un problema creciente desde que se detectó en 2013

El Virus del Nilo fue detectado por primera vez en Andalucía en 2013. Desde entonces, la comunidad ha intensificado la vigilancia ante el aumento progresivo de casos en humanos. Los años 2020 y 2025 registraron cifras especialmente elevadas, convirtiéndose en los ejercicios con mayor número de contagios desde que se tienen registros. El programa de vigilancia ha mantenido cientos de trampas activas (más de 190 trampas) para detectar la presencia de mosquitos con el virus en distintas zonas de Andalucía tras el verano pasado. A lo largo del verano y parte del otoño, se observaron densidades moderadas o altas de mosquitos transmisores en varias zonas (incluidas zonas de Córdoba, Sevilla, Málaga y Almería), aunque en algunos momentos la circulación viral no se detectó por varias semanas en toda la región. Cabe recordar que el año pasado se confirmó el caso de una persona contagiada en la localidad de Mojácar. Desde la comunidad científica, estudios desarrollados por la Estación Biológica de Doñana-CSIC señalan a las especies Culex pipiens y Culex perexiguus como principales transmisores del Virus del Nilo Occidental en Andalucía. Ambas encuentran condiciones óptimas de cría en ambientes húmedos y cálidos, por lo que el incremento de precipitaciones durante el invierno y el previsible ascenso de temperaturas en primavera configuran un escenario propicio para su desarrollo.

Con el nuevo plan de 2026, la Junta busca anticiparse a posibles repuntes y reforzar la prevención en un contexto marcado por factores climáticos cada vez más favorables para la expansión del mosquito vector. La extensión del nivel alto a un número tan significativo de municipios en Andalucía confirma que el Virus del Nilo se ha convertido en un problema estructural de salud pública en Andalucía, con especial incidencia en zonas próximas a marismas, riberas fluviales, embalses y áreas periurbanas donde proliferan los mosquitos vectores.

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