"Tenemos un mal endémico, la falta de confianza en sí mismas de las personas con discapacidad"
JOSÉ GÓMEZ AMATE. presidente de verdiblanca
-¿Cómo valora la celebración de este encuentro por el empleo y la discapacidad en Benahadux?
-Muy positivo desde el punto de vista social y laboral y muy productivo desde el punto de vista de los Centros Especiales de Empleo porque refuerzan y mejoran, con la asistencia de los trabajadores y trabajadoras de nuestros Centros, la perspectiva que deben tener los gestores de los mismos con respecto a la responsabilidad que supone la gestión del trabajo de estas personas; ya que de ello va a depender, en parte, el mantenimiento de los puestos de personas con diferentes habilidades físicas, intelectuales o sensoriales, y que fuera de estos centros se encuentran con puertas cerradas en el abanico de sus oportunidades laborales.
-¿Cuáles son las principales barreras con las que se encuentra a la hora de acceder al mercado laboral una persona con discapacidad?
-Falta de sensibilidad social, institucional y empresarial, de una parte y de otra, las carencias de educación reglada y de formación profesional. A todo ello hay que sumar un mal endémico de nuestro colectivo, que no es otro que la falta de confianza en sí mismas de esas personas que sufren algún tipo de discapacidad y de sus familiares.
-¿De qué forma trabaja Verdiblanca para combatir las desigualdades para este colectivo en el plano laboral?
-Nuestra Asociación lleva 35 años comprometida en la lucha por las desigualdades laborales del colectivo, incluidas las de género; y hemos plantado batalla en el ámbito estatal, autonómico y local. Practicamos un activismo continuado en la defensa de nuestros derechos laborales que son idénticos al resto de los trabajadores sin discapacidad. Nosotros no queremos colarlos por los huecos que pueda generar la malla legal.
-¿Cuáles son sus retos a medio y largo plazo?
-Una vez que hemos consolidado los logros conseguidos hasta ahora, ahora pretendemos, a medio plazo, insistir en la formación reglada y profesional, amén de crear una conciencia laboral con las mismas obligaciones y derechos que el resto de personas trabajadoras, abrir puertas al autoempleo competitivo y conseguir que más empresas ordinarias se abastezcan de desempleados con discapacidad de nuestra Bolsa de Empleo. Finalmente, un largo plazo basado en la formación continua y en aprovechamiento de nuevos nichos de empleo que generarán las nuevas tecnologías para ir a un empleo domiciliario y de calidad, sin estar sujeto a horarios y adaptándolo a la singularidad de las limitaciones por enfermedades o lesiones.
-¿El apoyo de las administraciones públicas es suficiente para conseguir revertir la situación?
-El apoyo de la administraciones públicas es muy necesario para compensar las carencias que históricamente ha tenido nuestro colectivo, con una discriminación positiva que elimine las desigualdades e injusticias que se generan el mercado laboral; pero siempre sólo en aquellos casos que sea necesario. Las Administraciones, con su apoyo, han hecho posible que vayamos en igualdad de competencia con otras empresas, que hayamos devuelto la dignidad y la confianza a muchas personas y eliminar del subconsciente colectivo aquella imagen rentista o pensionista a temprana edad de nuestro colectivo. Las Administraciones Públicas rentabilizan la inversión en estos colectivos sobradamente; personas que cotizan, crean riqueza, no cobran pensión alguna al estar empleados y tienen una calidad de vida que evita la asistencia, en parte, a centros sanitarios y evitan el consumo excesivo de fármacos, porque mejoran su situación psico-física. En resumen, cumplir con el derecho a una vida diga en igualdad de condiciones al resto de la ciudadanía.
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