El IGN confirma un enjambre sísmico activo en Almería con 22 terremotos desde el 15 de febrero
El informe técnico sitúa el origen entre sistemas de fallas activas del sector oriental de las Béticas bajo un régimen de convergencia África-Euroasia
Otro terremoto con epicentro en Tabernas: Almería vuelve a temblar de noche
Veintidós terremotos en cuatro días en el mismo punto del mapa de Almería. El subsuelo del este de la provincia permanece en reajuste desde la noche del 15 de febrero, cuando un seísmo de magnitud 4,2 activa una secuencia que todavía mantiene actividad residual.
El movimiento principal se produce a las 23:55 horas y se siente en varias provincias del sureste peninsular. La sacudida alcanza intensidad IV en el entorno del epicentro, suficiente para que la población la perciba con claridad en interiores, aunque sin daños estructurales relevantes.
A partir de ese momento, la red del Instituto Geográfico Nacional comienza a registrar una cadena de movimientos concentrados en el mismo sector geográfico. No son eventos dispersos ni independientes.
El epicentro queda fijado al este de Tabernas. Allí se localizan también las 21 réplicas posteriores contabilizadas hasta el 18 de febrero, la mayoría con magnitudes entre 1,5 y 2,6 y profundidades inferiores a 15 kilómetros.
La réplica más intensa alcanza 2,8 y se percibe con intensidad III en varios municipios cercanos. En otros puntos la percepción oscila entre II y III, siempre dentro de parámetros considerados moderados.
La concentración de epicentros muestra un patrón claro: todos se agrupan en una franja muy concreta del terreno, sin expansión hacia otras zonas de la provincia.
Qué está ocurriendo bajo el terreno
El informe técnico sitúa el origen dentro de la Zona de Cizalla de las Béticas Orientales, uno de los corredores tectónicos activos del sureste peninsular.
El área afectada se encuentra entre el sistema Valle Andarax-El Alquián al oeste y la zona de falla de Polopos al sureste, al norte del corredor de Carboneras. No se confirma la ruptura de una gran falla cartografiada en superficie.
El mecanismo focal identifica una falla de desgarre. Eso significa que los bloques de roca se desplazan lateralmente, uno respecto al otro, liberando la tensión acumulada.
La causa de fondo está en la convergencia entre la placa africana y la euroasiática, que avanzan una hacia otra unos cinco milímetros por año. Esa presión se acumula durante años y se libera de forma puntual en forma de terremotos.
Los registros instrumentales muestran aceleraciones máximas cercanas al 3 % de la gravedad en estaciones próximas y estimaciones de hasta el 5 % en el área epicentral. Son valores coherentes con la intensidad observada.
La secuencia entra en fase de descenso
Tras el 4,2 inicial, la frecuencia y magnitud de las réplicas disminuyen progresivamente. Este comportamiento encaja con el patrón típico posterior a un terremoto moderado.
En la madrugada del 18 al 19 de febrero no se registran nuevos eventos significativos en el entorno inmediato de Tabernas. La actividad permanece localizada y sin incremento de magnitud.
La evolución observada responde a un proceso de reajuste de tensiones en un segmento cortical superficial. Con los datos disponibles, la secuencia mantiene un comportamiento esperado dentro del contexto sísmico habitual del sureste de España.
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