Entrevista a la banda Los Camaleones Rock: “Nuestra música es muy cinematográfica”
Gente extraordinaria
En sus conciertos llega un momento en que trasladan mentalmente a los espectadores al desierto, marcándose unas canciones repletas de tiros y serpientes de cascabel
Entrevista a Juan Antonio García, fotógrafo documental almeriense con un gran interés en temáticas sociales y de agricultura
Los Camaleones Rock es un grupo de rock en estado puro formado en Almería en 2013, e integrado por Alejandro Pino España (bajo y coros), Ricardo López Fernández (batería y coros), Juan Antonio Martínez Iborra (guitarra y voz) y José Antonio Rivas López (guitarra y coros). Esta banda, tal y como su propio nombre indica, tiene la habilidad de transformarse en cada una de sus actuaciones haciendo guiños a un amplio abanico musical que va desde el blues al rock, pasando por el power pop y el sonido surf, lo que se ha venido a llamar “sonido camaleónico”. Los Camaleones Rock se dieron a conocer con su álbum debut homónimo en 2020, mostrando su talento para componer, cantar y marcar el ritmo, y ahora, están preparando su último material de estudio donde están incluidos temas como “Adrián”, “Este verano” y “Todo lo que hice”. De todo esto hablamos en esta entrevista.
P. ¿Cómo nació la idea de formar la banda?
Juan A.: José y yo nos conocemos desde el colegio. Escuchábamos mucha música y, aunque en el instituto nos separamos, seguíamos viéndonos en la calle y en la playa, donde cantábamos a voz en grito la última cancioncilla que nos habíamos aprendido. En ese tiempo yo empecé a tocar la guitarra y a escribir canciones. Después de la universidad coincidíamos en muchos conciertos y yo siempre le insistía en que aprendiera a tocar algún instrumento. Al parecer, cumplidos ya los cuarenta, tuvo una epifanía al ver tocar la guitarra a Jorge Martínez, de Los Ilegales; desde ese momento, compró una guitarra. Le ayudé con sus primeras clases y una cosa llevó a la otra: empezamos a ensayar en mi casa canciones que nos gustaban y algunas mías. Su insistencia e inconsciencia hicieron que empezáramos nuestra andadura como grupo en el local de un amigo. Ese día organizamos una fiesta y desde entonces no hemos parado. Por el camino se nos han unido otros músicos, hemos seguido aprendiendo, hemos recibido clases y hemos grabado y actuado en un sinfín de escenarios.
P. ¿Cuáles son vuestras influencias musicales?
Jose A.: De joven bebí de la movida que se produjo en los 80, toda aquella explosión de música, aunque anteriormente ya sonaban en casa Tequila, Miguel Ríos (mi primer concierto al que asistí en la Plaza Vieja con apenas 11 años) y mucho flamenco. Luego, o a la par, descubrí el punk, el ska, etc. Pero si tengo que quedarme con algún grupo, Los Ilegales, Los Enemigos, Kortatu y Sr. Chinarro.
Juan A.: Bueno, cada uno de los componentes del grupo tiene sus influencias y en muchas coincidimos: Los Enemigos, Los Ilegales, 091, Los DelTonos, Los Hermanos Dalton, Josele Santiago, José Ignacio Lapido, Silvio Fernández y muchos otros. Es difícil concentrar nuestras influencias en unos pocos grupos, pero quizás estos son los que más suenan en nuestras listas de reproducción. Y, por supuesto, mucho blues.
Ricardo: Juan y Pepe son de la misma quinta, yo soy diez años menor, y eso se nota. Yo soy más de la música de mediados de los 90 en adelante. Obviamente que he oído toda la música de los años 80, pero mis influencias son más Nirvana, Green Day o Foo Fighters y el rock que se hacía en España como Extremoduro o Platero y Tú. Pero creo que es esa mezcla de estilos lo que hace que nuestras canciones sean tan ricas y variadas.
Alejandro: En mi caso mis influencias y gustos se alejan un poco del resto de mis compañeros. Quizás por parte de mi familia cubana y los gustos de mis padres, en mi casa siempre he bebido de artistas como Santana o más alejado del rock, Willie Colón, Rubén Blades y similares. Pero cuando de verdad empecé a interesarme por la música fue por los clásicos como Bon Jovi, ACDC, Queen, Guns N’ Roses, grupos de metal alternativo como Avenged Sevenfold… Ahí fue cuando descubrí que quería aprender a tocar un instrumento y comencé por la guitarra. Actualmente mi abanico se ha ampliado y mis influencias a la hora de tocar vienen del blues, el jazz y el rock más clásico.
P. A la hora de escribir, ¿escribís todos en conjunto las canciones o lo hace solo un integrante? ¿Y, escribís desde vuestras vivencias, o sois más de inventaros historias?
Juan A.: La música y la letra de las canciones las escribo yo, salvo alguna instrumental como «Cabalgando», que es de José. Luego, en el local de ensayo, terminamos de vestirlas y cada uno aporta su granito. Las letras de las canciones están compuestas por pequeños fragmentos que engloban sueños, realidad, vivencias, películas, paisajes y anhelos, y todo se mezcla de una forma inconsciente o premeditada en función de lo que dicta la canción. A veces cuentan historias de personajes y otras se centran en los sentimientos. Nos gusta la estética de los supuestos perdedores, esos a los que, sentados en el porche, se les dibuja una sonrisa después de beber el último trago de cerveza mientras, mirando hacia el horizonte, esperan ser golpeados por el huracán.
P. Tenéis un álbum homónimo en CD digipack publicado en 2020; un maxi-sencillo en vinilo de 10 pulgadas (Todos atentos, 2023); y tres sencillos digitales (Por la punta de la Laja, 2021; Cabalgando, 2022; y Licántropos, 2024). ¿Cómo ha evolucionado vuestra música en estos años?
Alejandro: Creo que en los últimos años lo más destacable es el salto de calidad en cuanto a sonido y el trabajo en las grabaciones. Además, nos hemos abierto mucho más a la experimentación con temas como “Licántropos”, en el que se escucha claramente el toque de jazz camuflado con nuestro sonido habitual.
José A.: Se puede decir, que el sonido ha mejorado un montón en el tema de la grabación, solo hay que escuchar los distintos formatos. Además, siempre hemos tenido el lema de, si la canción nos gusta, nos da igual el estilo musical.
P. “Licántropos” es un tema que sacasteis en 2024 para el estreno de la película Licantropía (Nieves Gómez, 2023) en Almería. ¿Qué más me podéis contar sobre esta canción? ¿Cómo fue la composición y grabación de la misma?
Alejandro: Surgió en los meses previos a la premiere que hizo Nieves en Almería para la película. Yo trabajo mucho con ella en diferentes proyectos y me comentó la posibilidad de hacer una actuación para cerrar el evento. Hablamos de hacer una canción para la película (aunque no entraría en la BSO porque ya estaba terminada) y se lo dije al grupo. A los dos días, Juan llegó con la letra y algunos acordes y comenzamos a trabajar en ella.
Juan A.: Para esta canción me decanté por darle a la misma un toque de jazz, con unos estribillos más roqueros. Todos los componentes hemos sido estudiantes de Música Moderna en la Escuela Municipal de Música, Danza y Teatro de Roquetas de Mar, por lo que decidí poner nuestros conocimientos adquiridos al servicio de la canción. No es muy habitual ver a unos roqueros tocar un tema jazzero, pero lo hicimos porque sabemos y podemos, y lo pasamos genial estrenando la canción en el Auditorio Municipal Maestro Padilla de Almería.
P. Me parece que vuestra música es muy cinematográfica. ¿Os gustaría que os llamaran para colaborar en la banda sonora de una película?
Alejandro: Para mí sería increíble poder seguir creando música y aún más participar en proyectos cinematográficos. De hecho, ya ha surgido algún que otro proyecto donde se puede apreciar el “sonido camaleónico”. El director Pablo Salmerón me propuso componer la banda sonora de su corto Feel the Gap (2025) y pude contar con Juan para las guitarras. Fue una experiencia increíble y mi primera vez componiendo música para orquesta al estilo Hollywood además de mezclarlo con temas de rock. Pronto vamos a lanzar el making of de la BSO, donde hablamos del proceso.
José A.: Es muy cinematográfica, de hecho, “Cabalgando”, la estamos mandando todos los años al Almería Western Film Festival (AWFF) de Tabernas.
Juan A.: El cine nos encanta. Ciertamente, llega un momento en los conciertos en que trasladamos mentalmente a todo el mundo al desierto, marcándonos unas canciones repletas de tiros y de serpientes de cascabel. Aunque también podemos ser unos vikingos, buscando el sol y el buen tiempo, o un rey del rock que vuelve al barrio y que tiene que recordar a todo el mundo cómo se mueven las caderas.
P. El videoclip de vuestra canción “Erik el Vikingo” es muy divertido. ¿Vosotros sois así? ¿Y, qué debe tener en vuestra opinión un videoclip perfecto?
Alejandro: Nuestro principal objetivo es pasarlo bien, ya sea ensayando, tocando en directo o creando nuevas canciones. Esto de alguna manera se evidencia en nuestras canciones, videoclips y directos. Quizás no son perfectos, pero nosotros lo disfrutamos y cuando lo hacemos, el público también. Al final creo que la clave es mantenernos en nuestra línea, divertirnos y continuar mejorando la calidad de nuestro trabajo.
José A.: Si somos divertidos o no, eso debería decirlo la gente que nos conoce. Lo que si tenemos es mucho sentido del humor. Esto se hace especialmente patente en las letras y en los videoclips de nuestras canciones. La perfección es difícil de conseguir y un videoclip perfecto es aquel que enganche al espectador, a través de su música, su letra y la propia película.
P. De toda vuestra discografía, ¿qué canción creéis que representa más a Los Camaleones Rock y por qué?
Juan A.: Una canción que nos define es “Todos atentos”. En ella se puede sentir a Los Camaleones Rock más guitarreros que nunca y, en lo que respecta a su letra, en la misma se mezclan estrofas en las que se atisba nuestro corazoncito punkarra, junto a un estribillo lleno de pasión. Nosotros intentamos cuidar mucho las letras y la música, y creo que esta canción es un buen ejemplo.
Alejandro: Para mí una canción muy potente que tiene esa energía que nos caracteriza y con una letra increíble es “Todo vuelve a empezar”.
Ricardo: Yo diría que “Adrián” sería una canción que representa muy bien a la banda, no solo por lo que simboliza su letra para el grupo, y sobre todo para Juan (su autor), sino también por su sello propio en el sonido y por la respuesta del público cada vez que la tocamos.
José A.: Es una pregunta muy complicada y difícil de responder. Pero si solo nos centramos en lo que hay grabado, creo que “Ha vuelto el Rey”, encaja con riffs, buen ritmo y una letra de héroes anónimos que tanto nos gustan (los antihéroes o héroes de barrio). Es mi opinión.
P. Estáis ya planeando el que será vuestro segundo álbum. ¿Nos podéis adelantar algo sobre lo que tenéis pensado para vuestro próximo lanzamiento? ¿Qué canciones estarán incluidas?
Juan A.: Para nuestro próximo trabajo vamos a incluir doce canciones. Actualmente estamos terminando la preproducción, realizando las maquetas. Vamos a tener temas muy roqueros en los que, como siempre, trataremos asuntos más serios junto a otros más desenfadados. Además, hemos tenido que hacer justicia y atender las demandas de nuestros seguidores, que pedían incluir algún clásico en nuestro repertorio que aún no estaba grabado, como “Adrián”. Nuestra intención es volver a grabar en El Ejido, en el estudio Tiger, con José Piqueras. Nos gustó mucho la experiencia anterior y el resultado. Si podemos, volveremos a editarlo en vinilo; es una inversión grande, pero merece la pena intentarlo.
José A.: Son una docena de canciones que queremos sacar en vinilo como se hacía en los años 80. Solo decir que son doce, como cierto álbum de 091.
P. Con más de un centenar de conciertos a vuestras espaldas, seguro nos podéis contar alguna anécdota graciosa o mala que os haya pasado en alguno de ellos.
Alejandro: Después de tantos años en los escenarios, ha pasado de todo, bueno y malo. Yo siempre intento quedarme con lo positivo, así que si me tengo que quedar con alguna anécdota graciosa sería en el Solazo Fest de Almería. Mi hermano y sus amigos estaban muy metidos en el concierto y pasaron mil cosas. Llegaron a saltar la valla para brincar, botar y cantar con nosotros en la última canción. Canción que, por cierto, está incluida en nuestro próximo disco.
Juan A.: Como anécdota desagradable podría contar que, en un local cuyo nombre no merece la pena que recuerde, después de llevar un rato tocando, alguien se nos acercó y nos pidió una versión de Loquillo. Como es natural, no le hicimos ni caso: nosotros hacemos nuestro espectáculo de dos horas con canciones propias. Se nos acercó el encargado de la sala y nos dijo que teníamos que dejar de tocar porque nuestra música no era adecuada para sus “distinguidos clientes”. Lo mismo nos confundieron con otros cuando nos contrataron. A decir verdad, hacemos pocas versiones, solo de canciones que nos gustan mucho y, a veces, rebuscadas. Tal es así que la gente piensa que son nuestras; sirva de ejemplo “No importa dónde voy”, de Los Hermanos Dalton.
José A.: Otra anécdota chistosa que también ocurrió en el Solazo Fest. Al entrar por la puerta de artistas la gente se volvió loca al vernos, o eso pensábamos nosotros, porque en realidad estaban gritando a los componentes de Camela, que bajaban en ese momento de su flamante autobús. (Reímos).
P. Cuando miráis hacia abajo desde el escenario, ¿qué veis? ¿Al público que ha ido creciendo con vosotros o a gente joven que os acaba de descubrir?
Ricardo: Nuestras referencias musicales ya sonaban en los años 80 y 90, por lo que no es de extrañar que algunos esperen que en un concierto nuestro sólo van a ver a gente mayor; pero no es así, en nuestras actuaciones hay bastante gente joven que les gusta este tipo de música que hacemos. A ellos también les gusta el rock, por lo que no todo está perdido. Ni tampoco todo es reguetón para la juventud de hoy. En el grupo tenemos a Alejandro, un claro ejemplo de ello. Un joven que no llega a la treintena de edad y que toca rock.
Alejandro: Yo siempre me he sentido el rarito entre mis amigos, porque mis gustos musicales no se alinean con los de la gente de mi edad que hay en mi entorno. Sin embargo, me ha sorprendido mucho cómo en los últimos años nos han empezado a seguir más personas de no mucha edad que vienen a vernos para disfrutar con nosotros. Aun así, queda todavía mucho trabajo para que la juventud, sobre todo de nuestra zona, se abra un poco más a conocer otro tipo de grupos y estilos musicales.
José A.: Hay de todo, nos alegra ver que en cada concierto siempre hay alguien que nos descubre, ya sea joven o mayor. También tenemos a nuestra gente que siempre ha sido fiel y nos sigue hasta el fin del mundo (lo más lejos ha sido Málaga, Granada y Cazorla). (Sonreímos). Pero también hay gente joven que se acerca a nuestra música y eso nos da un plus de ánimos.
P. ¿Cómo se presenta este 2026? ¿Podéis adelantarnos los próximos conciertos o actuaciones?
Ricardo: Ahora mismo estamos centrados en la preproducción de nuestro próximo disco, como te ha comentado Juan, así que tenemos un poco parado el tema conciertos, la idea principal es poder sacar el nuevo disco este año.
Alejandro: Cuando el lanzamiento del disco se acerque, volveremos a los escenarios con todo. Ya tenemos posibles conciertos de cara a verano.
José A.: Además, hemos tenido cambios de personal en la banda que hace que se ralentice todo. De conciertos, hay algunos por ahí, pero todavía no podemos decir ni fechas ni donde, pero haberlos haylos.
P. ¿Cómo veis la escena almeriense? ¿Dónde os situáis dentro de ella?
Alejandro: Es curioso, porque, aunque aquí hay muchos grupos increíbles y artistazos, es difícil encontrar grupos de rock que salgan de la escena almeriense. Esto lo he notado sobre todo cuando hemos salido a tocar a otras ciudades como Málaga o Granada, donde nos han acogido como nunca lo habría imaginado al no ser conocidos. Creo que la ubicación es importante y quizás aquí en Almería se llevan más otros estilos de música, y en el caso del rock, sobre todo los grupos de versiones.
Ricardo: El problema es que es muy difícil triunfar desde aquí, no hay nada más que hacer memoria y pensar en una banda de rock que haya funcionado a nivel estatal salida de Almería, quizás tendríamos que remontarnos a “Los Puntos”, grandísima banda de Cuevas del Almanzora, que tuvo su mayor apogeo en los años 70 y que, desde entonces, nada o casi nada ha sido igual. Otras ciudades cercanas tienen un mayor o mejor circuito para bandas emergentes. Si piensas en Granada te vienen a la mente varios grupos y si piensas en nuestros vecinos murcianos pues también nos ganan por goleada.
José A.: Aquí nos encontramos con que no hay sitios para tocar o muy pocos, y los que hay no apuestan por la música original. Por tanto, desde nuestro punto de vista, la escena almeriense tiene mucho talento suelto, pero no hay sitios en donde poder demostrarlo en condiciones honrosas.
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