La mascota que más crece en varias provincias andaluzas no es el perro
Los registros oficiales muestran un cambio sostenido en el crecimiento de las mascotas en los últimos cuatro años en ciudades como Almería, Málaga, Cádiz, Granada y Sevilla
Almería ladra más que llora: hay más perros que niños
Durante años, el mapa de las mascotas en Andalucía parecía estable. El perro dominaba sin discusión y el gato avanzaba, pero sin alterar el equilibrio. Los datos más recientes rompen esa inercia. Entre 2020 y 2024, varias provincias andaluzas registran un crecimiento proporcional del gato superior al del perro, un cambio silencioso que ya se refleja en los registros oficiales.
No se trata de números absolutos ni de un sorpasso en volumen. El perro sigue siendo mayoritario. El giro está en el ritmo de crecimiento, que en los últimos cuatro años favorece claramente al gato en buena parte del territorio andaluz.
Almería lidera el crecimiento proporcional del gato
El caso más llamativo se da en Almería. Entre 2020 y 2024, el número de gatos registrados aumenta a un ritmo muy superior al de los perros. Es el salto proporcional más claro de toda Andalucía en este periodo según la Junta de Andalucía, a través del Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA).
El fenómeno coincide con cambios en el modelo residencial, el aumento del alquiler y una mayor concentración urbana. El gato gana peso como animal de compañía en un contexto donde el espacio, el coste y la movilidad condicionan cada vez más la elección.
Málaga consolida una tendencia urbana ya avanzada
En Málaga, el crecimiento del gato vuelve a superar al del perro en el tramo 2020–2024. No es un fenómeno nuevo, pero sí más intenso en los últimos años.
La provincia, marcada por grandes áreas metropolitanas y alta densidad de población, refuerza un patrón donde el gato se adapta mejor al estilo de vida urbano. El cambio no es abrupto, pero sí sostenido.
Cádiz se suma al cambio en el periodo reciente
Cádiz también entra en el grupo de provincias donde el gato crece proporcionalmente más que el perro desde 2020. La diferencia es menos acusada que en Almería o Málaga, pero la tendencia es clara.
El crecimiento felino se acelera en entornos urbanos y costeros, mientras el perro mantiene un avance más moderado en términos relativos.
Granada y Sevilla, crecimiento felino por delante del canino
En Granada y Sevilla, los datos del periodo 2020–2024 muestran el mismo patrón: el gato crece proporcionalmente más que el perro, aunque ambos aumentan en cifras absolutas.
Son provincias con gran peso urbano y universitario, donde el tipo de vivienda y los cambios demográficos favorecen una evolución similar a la de Málaga, aunque con menor intensidad.
Las provincias donde el patrón no cambia
El cambio no es homogéneo. En Córdoba, Huelva y Jaén, el crecimiento del perro iguala o supera al del gato en el periodo reciente.
Aquí el modelo tradicional se mantiene con más fuerza, especialmente en entornos rurales o semiurbanos, donde el perro sigue siendo el animal de compañía dominante también en términos de crecimiento.
Un cambio reciente que redefine el mapa
El dato clave no es cuántos gatos o perros hay, sino cómo crecen. Entre 2020 y 2024, cinco provincias andaluzas muestran un cambio de ritmo claro a favor del gato, con Almería como el caso más acusado.
No es una revolución inmediata ni un vuelco estadístico, pero sí una señal consistente. El mapa de las mascotas en Andalucía ya no evoluciona de forma uniforme. Y el periodo más reciente confirma que el gato ha dejado de crecer a la sombra del perro en buena parte del territorio.
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