El herido en la nariz ratifica que un sargento le golpeó con su arma tras una persecución por error
"Sentí porrazo muy fuerte y me tiré al suelo para que no me pegara otra vez", ha asegurado a preguntas de la Fiscalía
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El hombre que resultó herido durante una identificación tras una persecución policial errónea entre Taberno y Albox derivada de un aviso por robo en un cortijo de la zona ha ratificado ante el tribunal que el sargento investigado le agredió con la culata de su pistola tras salir "voluntariamente" del vehículo.
"Sentí porrazo muy fuerte y me tiré al suelo para que no me pegara otra vez", ha asegurado a preguntas de la Fiscalía durante el juicio celebrado este miércoles en la Audiencia de Almería, donde se ha mostrado seguro que recibió el golpe con el arma reglamentaria del investigado, para el que la Fiscalía pide cinco años de prisión.
El perjudicado ha insistido en que antes de recibir el golpe el agente lo miró de manera "desafiante" y "con ira". "No me aportaba seguridad como Cuerpo de Estado", ha relatado ante el episodio por el que sufrió una fractura en la nariz y en el pómulo con perjuicios en la base de un ojo.
Según ha narrado, él y sus dos acompañantes habían pasado la jornada del 8 de marzo de 2023 en Garrucha, donde habían ido a pescar, de modo que decidieron cenar en Huércal-Overa, si bien al ser ya sobre las 23,30 horas tuvieron que buscar una alternativa en Albox, por lo que tomaron la carretera de Taberno como vía rápida.
Fue durante su paso por dicha carretera cuando, según ha explicado, un vehículo se les puso detrás "con las luces largas" pero sin señales auditivas ni acústicas que lo identificara como vehículo policial, por lo que siguieron la marcha aunque de forma más acelerada, dada su insistencia.
El denunciante ha explicado, de este modo, que a la altura del cementerio de San José, próximo a la zona de Las Labores de Albox, vieron un coche con distintivos de la Guardia Civil que les salió al paso, quedando el vehículo que conducía como un "sándwich" entre ambos coches, lo que finalmente le obligó a detenerse.
"Nos salieron cinco agentes a punta de pistola", ha manifestado el perjudicado, quien ha asegurado que la situación lo dejó "en shock" y "paralizado", por lo que reconoce que pudo tardar en salir del coche porque le costó "un poco reaccionar". "No quería hacer movimientos bruscos por si me pegaban un tiro", ha dicho al aseverar que salió por su propio pie aunque uno de los agentes que presenció los hechos ha manifestado que el sargento tuvo que obligarle a salir del coche.
Ya una vez fuera del vehículo y ante los gritos de los agentes, que les pedían que se echaran al suelo, el perjudicado ha explicado que fue agredido por el sargento, quien lo dejó "en el suelo" con las esposas puestas "en una sola mano" mientras se registraba el coche. Según su relato, fue tratado "como si fuese un trapo".
Los agentes que han declarado en el juicio han negado haber visto el momento en el que el denunciante fue supuestamente agredido por el agente, quien ordenó que lo trasladaran al centro de salud de Taberno tras comprobar que no portaban armas en el coche. "Los demás guardias civiles admitieron que se habían equivocado", según ha dicho.
El denunciante ha rechazado que el sargento se preocupara por él durante el traslado al centro de salud y posteriormente al Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa, si bien el agente que los acompañó al primer centro sanitario ha afirmado que le dirigió algunas palabras para preocuparse por su estado.
Tanto el perjudicado como los acompañantes han apuntado, además, que el sargento reconoció la agresión ante ellos, tanto en el lugar de los hechos como posteriormente en el hospital, si bien dicha versión ha quedado contrapuesta con la de los guardias civiles que han comparecido en sala.
El testigo ha insistido a preguntas de la Abogacía del Estado, que comparece como posible responsable subsidiaria, que durante la persecución no se emplearon señales acústicas ni luces que les hicieran reconocer a la Guardia Civil y que, durante todo momento, sintió "miedo" por la situación. "Estaba colapsado", ha manifestado.
El juicio tiene previsto continuar en una segunda sesión, inicialmente prevista para el 6 de abril, en la que se practicará la prueba forense, una pericial de parte y la declaración del agente de la Guardia Civil investigado antes de los informes finales.
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