Jesús Carmona: “Europa ha transformado España económica y socialmente en 40 años”

La Unión Europea sacó a Almería del furgón de cola, según el director de medios del Parlamento Europeo

“La respuesta de Europa a Trump es tibia porque aún existe una gran dependencia con Estados Unidos”

Los 27 aprueban la firma del acuerdo comercial con Mercosur tras 26 años de negociaciones

Jesús Carmona: "Europa no puede plantarle cara a EEUU, y mucho menos militarmente" / Javier Alonso, Víctor Visiedo

Un almeriense dirige el equipo de comunicación institucional más grande del continente, con medio millar de profesionales. Es Jesús Carmona Núñez (Almería, 23 de agosto de 1967), director de medios del Parlamento Europeo. El 1 de enero se han cumplido 40 años del ingreso de España en la Comunidad Económica Europea (ahora Unión Europea) y el futuro se presenta repleto de retos que analiza en su visita a Diario de Almería.

Pregunta.Se cumplen 40 años de la entrada de España en lo que hoy es la Unión Europea. ¿Qué cree que ha supuesto para el país en su transformación, en su avance?

Respuesta.La valoración que se puede hacer es muy positiva. Y no solamente la hago yo, sino también los ciudadanos españoles, ya que las encuestas que tenemos dicen que el 72% de los españoles consideran que la incorporación de España a la entonces Comunidad Europea ha sido muy positiva. España ahora mismo es uno de los países más europeístas. Basta con darnos una vuelta por cualquier calle, por cualquier ciudad de España para ver la transformación enorme que ha tenido España tras la incorporación a la Comunidad. Yo señalaría que el principal impacto que hay es el económico, en términos de PIB, de creación de empleo, de industria, de apertura al mundo. Y para mí, puede que el elemento más importante, que muchas veces no se aprecia tanto, es la transformación social. Ahí sí que ha habido un cambio radical. Vemos cómo la sociedad española se ha adaptado de una manera vertiginosa en estos últimos 40 años a una realidad europea. Ya no hay diferencia entre las sociedades de un país como el español y una sociedad como la francesa o la alemana. Hace 40 años, en términos de valores sociales, de comportamientos, sí que había una gran diferencia.

P.En esta época en la que otros bloques están en todo tipo de controversias, incluso algunas contrarias al derecho internacional, parece que la Unión Europea sigue siendo un faro de valores para la sociedad. Es como una guía para los demás. No sé si tiene esa percepción.

R.En este mundo en el que vivimos, con tantas crisis geopolíticas, con Estados Unidos, Rusia, China... vemos que Europa es el centro de los valores universales, de los derechos humanos, las libertades, del Estado de derecho.Todo eso hace que Europa sea única. En ese aspecto no hay divergencia entre todos los países de la UE. Eso es lo que nos diferencia de otro bloque.

R.Curiosamente, cuando se habla con alguien del extranjero que no es europeo, lo primero que nos dicen es que les gustaría estar en Europa porque es donde se respira seguridad, se respira libertad, protección y derechos fundamentales. Recientemente en la Unión Europea hemos adoptado una legislación sobre asilo y se han identificado los que se llaman países seguros, en los que si vienes desde ese país no se te da el estatus de refugiado político. El problema ha sido identificar fuera de Europa países seguros, porque ni siquiera Estados Unidos se considera un país seguro. Se han elegido cuatro o cinco países de la adhesión, pero fuera de Europa lo que hay no tiene nada que ver con lo que estamos viviendo dentro de la Unión Europea.

P.Almeria, el sur de España en general, ha sido siempre una de las regiones más subdesarrolladas de Europa y de las que más financiación ha recibido. Para territorios como Almería, ¿hasta qué punto ha sido imprescindible esta adhesión a la UE y qué ha aportado Europa? 

R.Yo vivo en Bruselas y cada vez que voy a un supermercado y veo que hay cajas de tomates, de pepinos, de pimientos, con el logo del indalo, para mí es una enorme alegría. Eso es un ejemplo concreto de lo que ha supuesto para la provincia de Almería estar en Europa. Hay otras muchísimas cosas. Hace 40 años la provincia se encontraba en el pelotón de cola de las provincias españolas en términos menos de PIB, y eso ha tenido una transformación radical, en gran medida gracias a Europa, con la exportación de todos los productos agrícolas. También en cuanto al turismo, por el hecho de que que ya no hayas fronteras, y eso ha permitido que turistas de toda Europa puedan venir, que se amplíen los vuelos desde el extranjero hacia la provincia de Almería. Esto lo vemos en Roquetas, en Mojácar, en toda la costa almeriense. Pero también veo ese cambio en la ciudadanía almeriense. La apertura que ha supuesto Europa ha posibilitado que no tengamos miedo a salir fuera, a conocer otros sitios, lo que es Europa. Hasta hace 20 o 30 años todo el mundo tenía como un miedo a salir fuera, a conocer mundos. La realidad nos demuestra que el impacto que Europa tiene es la posibilidad de abrirse al mundo, una apertura de conocimientos.

Jesús Carmona: "Almería ha salido del vagón de cola gracias a Europa" / Javier Alonso

P.Cuando llegan las elecciones europeas, siempre se pone en valor la importancia que tienen las decisiones estratégicas que se toman en Bruselas, pero muchas veces los ciudadanos perciben muy lejos la institución comunitaria, no son conscientes de todos los proyectos que en Almería se han hecho con finaciación de la Unión Europea.

R.Es fundamental que el ciudadano sepa el impacto que la Unión Europea tiene en su día a día. Basta con pasearse por la ciudad para ver que en AVE va a llegar a Almería gracias a fondos europeos. O si uno visita el Hospital de Torrecárdenas, también parte de esa financiación viene de fondos europeos. Asimismo, muchos proyectos innovadores de investigación de la Universidad de Almería sobre innovación agrícol,a de calidad del agua, son con fondos europeos. Pero podemos ir incluso a algo más concreto y práctico como es el agua que bebemos: cada vez que abrimos una botella de agua, la calidad de la misma responde a normas que la Unión Europea ha adaptado. Todo eso conlleva que la Unión Europea esté muy presente que en el día a día del ciudadano Nuestro deber como comunicadores de la UE es transmitir ese mensaje al ciudadano, que sepa que razón de ser de la Unión Europea es la mejora de vida del ciudadano.

P.El sector agrícola almeriense está muy preocupado con la PAC, cuya primera propuesta no gustó. ¿En qué punto estamos?

R.Es verdad que en la primera propuesta de la Comisión sobre el futuro presupuesto de la Unión, la PAC estaba un poco dejada de lado. Gracias a la presión de políticos españoles en Bruselas, la Comisión planteó una nueva propuesta en la que se tenía en cuenta más presupuesto para la PAC. Además, en la negociación sobre el acuerdo de Mercosur, que no satisfacía a los agricultores franceses, italianos y españoles, la Comisión acaba de proponer un aumento en las medidas de la PAC. Todo esto nos lleva a ser moderadamente optimistas sobre que el futuro presupuesto agrícola de la Unión satisfaga a los agricultores españoles y almerienses.

Juanma Moreno, presidente del Comité de las Regiones

Jesús Carmona recuerda que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, será presidente del Comité Europeo de las Regiones desde 2027. "Me parece que será una muy buena oportunidad para darle más visibilidad a Andalucía en toda Europa, ya que el Comité de las Regiones es la cuarta o quinta institución más importante dentro de la Unión Europea, por lo que tener al presidente de una región española, en concreto Andalucía, permitirá que durante dos años y medio Andalucía esté en el centro de las decisiones europeas", remarca. En toda la historia solo ha habido una vez en la que una región española tuvo la presidencia del Comité de las Regiones: fue Ramón Luis Valcárcel, en 2012, cuando era presidente de la Región de Murcia.

P.Ya que se puede observar con cierta perspectiva, ¿cómo valora la negociación de la Unión Europea con Estados Unidos en el asunto de los aranceles?

R.Tenemos una situación compleja ahora mismo con Estados Unidos, en todos los frentes: seguridad, comercio, respeto de los derechos humanos, derecho internacional... En el tema concreto de los aranceles, Europa consiguió al final un acuerdo con Estados Unidos que no es el mejor acuerdo, pero tampoco el peor. Y esto no va a quedar así, porque la negociación con Estados Unidos está en permanente cambio y los aranceles seguramente cambiarán dentro de unos cuantos meses cuando tengamos que negociar otros aspectos de nuestra relación con ellos como la seguridad o el derecho internacional. La lección que ha aprendido Europa de esta relación con Estados Unidos es la necesidad de abrirse a otros mercados, y ya no solamente Mercosur, sino que estamos ya pensando en celebrar acuerdos de comercio con países como Indonesia, Vietnam o México, para abrir nuestros mercados a otras zonas del mundo. Vemos que si por un lado se cierra, por otro se puede abrir y hay determinados socios comerciales que quieren trabajar con la Unión Europea.

P.En cuanto a Estados Unidos, la comunidad internacional ha valorado que ha habido mucha tibieza con el tema de Venezuela. Borrell ha dicho que responde a una estrategia que está definiendo la propia Unión Europea para abordar esta crisis internacional. ¿Cómo valora la Unión Europea todo esto que está ocurriendo?

R.La propia Unión Europea está en un proceso de transformación radical, debido a esos cambios geopolíticos que hay en el mundo. Lo que vemos es que hasta hace poco nuestra seguridad dependía de Estados Unidos y nos invertíamos en seguridad. La energía la comprábamos muy barata  del petróleo ruso, y eso se ha acabado también. Teníamos acceso a productos de manera muy fácil a través de China y esto también se está reevaluando. La Unión Europea ha sido dependiente de estos tres grandes bloques y ahora está replanteándose el ser más soberana, tener una mayor independencia. Esto no puede hacerse de un día a otro, la tibieza que ahora mismo puede tener la Unión Europea corresponde a la realidad: dependemos todavía de Estados Unidos y no le podemos plantar cara, y mucho menos militarmente, al que hasta ahora ha sido nuestro socio. La realidad nos lleva a que en ese proceso de adaptación sepamos dónde estamos y cuáles son ahora mismo nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Esa tibieza corresponde, desde mi punto de vista, a una realidad y una debilidad europea en determinados aspectos.

P.Esa tibieza entiendo que cambiaría radicalmente si Trump sigue adelante con su amenaza sobre Groenlandia. Eso ya conllevaría otras respuestas...

R. Sí, conllevaría otras respuestas, pero por ahora la estrategia que tiene la Unión Europea es el diálogo. Dialogar e intentar con la administración de Donald Trump, con gente que tenga una especial sensibilidad por Europa y que vea los peligros que conlleva separarse de un socio estratégico para Estados Unidos como es Europa. El diálogo es, por ahora, la mejor manera de tratar con Estados Unidos.

P.¿Cree que se ha podido debilitar el papel de la OTAN y de la Unión Europea en esta crisis? 

R.Sobre las declaraciones que ha hecho de Groenlandia, estamos hablando de dos países que forman parte de la OTAN y son aliados, Estados Unidos tiene bases militares. Todo esto nos lleva a reflexionar si la OTAN está cumpliendo la misión que se le atribuyó. Y en la medida en que los países de la OTAN no demuestren unidad entre ellos, pues desde fuera esto puede considerarse como una pérdida de poder, de influencia.

Jesús Carmona durante su visita a la redacción de Diario de Almería
Jesús Carmona durante su visita a la redacción de Diario de Almería / JAVIER ALONSO

P.Cambiando de tema, ¿cómo encaja la Unión Europea que partidos de extrema derecha, que muchas veces tienen un discurso antieuropeo, tengan cada vez mayor representación y mayor cabida en la sociedad?

R.La extrema derecha es muy diferente en cada país. No es lo mismo en Alemania que en Italiao en España. Lo que veo es que ahora el discurso antieuropeo de estos partidos de extrema derecha ya no es el mismo de hace cuatro o cinco años. Sobre todo después del Brexit. Los que decían que había que salirse de la Unión Europea, ya ninguno de ellos plantea este tema, porque no es realista y no corresponde con lo que los ciudadanos piensan tampoco. Sí que plantean que Europa debería construirse de una manera diferente a la que se está construyendo ahora, algo que es legítimo, pero también hay que demostrar cómo se podría construir esa Europa de manera diferente. En el momento en que estos partidos de extrema derecha llegan al poder, se enfrentan a una realidad que no corresponde con su ideario. El ejemplo lo tenemos en Holanda, donde efectivamente ha habido un partido de extrema derecha que ha gobernado y se ha dado cuenta de la realidad a la que se confronta, que su ideología extremista no es compatible con la realidad social. ¿Y qué ocurrió? Que el gobierno holandés se ha venido abajo, se han convocado unas nuevas elecciones y el que ha salido ahora como primer ministro es proeuropeo, de los más proeuropeos que ha habido en los últimos años. En el Parlamento Europeo la experiencia que tenemos ahora mismo es que hay tres partido políticos que están a la derecha de lo que sería el Partido Popular Europeo, o sea, en la extrema derecha. Hay partidos como el de Meloni que participa en la construcción del proyecto europeo, en algunos acuerdos con el Partido Popular pero también con el Grupo Socialista. Y hay otros de la extrema derecha que no participan en ningún proyecto. Por eso hay que verlo con preocupación, porque algunos de estos partidos no comparten los ideales y los valores europeos, pero en el momento en que se enfrentan a la realidad de gobernar un país una región o un ayuntamiento, el discurso cambia porque la realidad los pone en su sitio.

P.Cree que si el auge de la extrema derecha fuese a más peligraría la Unión Europea o Europa tal y como la conocemos ahora mismo?

R.No creo, porque lo que nos demuestra la realidad geopolítica es que o Europa está unida o desaparece. Ahora mismo un Estado o un partido nacionalista que pretenda decir que se quiere salir de la Unión Europea porque fuera está mejor, es ilusorio. Es irreal. Lo que sí que es importante es que cualquier partido, cualquier realidad que aparezca, respete los valores y principios de la Unión Europea. Eso para mí sí que es una línea roja que ahora mismo todos los partidos que están en el arco mayoritario del Parlamento Europeo respetan. Por eso, en el momento que hay países como Hungría, que está en ese rango de la extrema derecha, que plantea posiciones fuera de la Unión Europea, pues rápidamente hay posiciones de la Comisión Europea y de otros partidos que dicen, no, esto va en contra del Estado de derecho, hay suspensión de fondos de cohesión, de fondos europeos para este país hasta que no se observe que cumple con las normas del resto de la Unión Europea. Hay mecanismos para que este tipo de situaciones no se produzcan.

P.Donald Trump es un mayor peligro para Europa que la extrema derecha.

R.Exactamente, porque al final, el movimiento de extrema derecha no deja de ser una minoría, una minoría con la que hay que tener cuidado y tenerla bajo control, vigilarla, pero una minoría. Sin embargo, lo que está ocurriendo ahora mismo con Donald Trump es algo que nunca hemos visto y que puede tener unas consecuencias muy importantes para el futuro de la Unión Europea, que pueden ser consecuencias positivas incluso, porque Donald Trump y Putin están forzando a que haya una integración mayor de los países de la Unión Europea. Hablar de una defensa común era impensable hace diezaños. Trump está llevando a que haya una defensa común europea.

R.Por otro lado, Putin nos están llevando al fomento de las energías renovables y a acabar con el petróleo como primera fuente de energí. Lo estamos viendo también con los mecanismos de financiación de la Unión Europea. Hasta hace poco estaba el presupuesto de la Unión Europea, no había deuda común, pero con el covid se creó una deuda soberana, los fondos de resiliencia, que vemos por ejemplo en el Paseo Marítimo o en Artés de Arcos, que hay edificios que están financiados con fondos de resiliencia para mejorar la eficacia energética. Y ahora lo que vemos también es que en el último Consejo Europeo, los jefes de Estado y de Gobierno han decidido crear una deuda soberana para poder financiar los gastos de Ucrania. Esto hubiera sido de ciencia ficción hace cinco o diez años en la Unión Europea. Todas estas presiones que recibimos de Donald Trump, de Putin, de los chinos, lo que están haciendo es que haya más Unión Europea.

P.Ahora que habla de energías renovables, uno de los principales caballos de batalla de ese movimiento extremista es la Agenda 2030. ¿Cree que con todos los posicionamientos que hay en contra, se va a matizar o cambiar esa agenda?

R.Yo creo que se va a mantener, lo que ocurre es que se está replanteando el plazo en todos los objetivos de esa agenda 2030 se tienen que cumplir. Por la propia realidad. Lo hemos visto, por ejemplo, con los motores de combustión, que había un plazo para dejar con construirlos en 2035 y se ha tenido que ampliar unos cuantos años más. ¿Por qué? Porque vemos que Europa no puede seguir el ritmo que están poniendo otras potencias económicas. Los principios de la agenda climática 2030 están ahí y los objetivos no se ponen en cuestión, pero lo que sí se está planteando es el tiempo de ejecución, sí que se puede retrasar. No veo que nadie plantee en sí una nueva estrategia, sino simplemente un atraso en la implementación de los objetivos. Pero los objetivos son irrenunciables.

R.Los objetivos de desarrollo sostenible son irrenunciables porque, si por ejemplo, en la provincia como Almería, no podemos plantearnos otro tema. Cuando estamos hablando de desertificación, de incendios, de agua, no se pueden plantear otro tipo de soluciones. Lo que hay que verr es si para alcanzar todos estos objetivos de emisión de CO2, de calentamiento global hay que retrasarlo cinco o diez años. Esto sí es posible, pero en sí la estrategia no cambia, porque no hay otra alternativa tampoco.

El abogado almeriense es funcionario de la UE desde mediados de los noventa
El abogado almeriense es funcionario de la UE desde mediados de los noventa / JAVIER ALONSO

P.La Universidad de Almería solicitó una cátedra de Estudios Europeos Jean Monnet sobre el déficit hídrico. ¿En qué fase se encuentra y cuáles son los objetivos?

R.La Universidad de Almería está en una situación inmejorable para exportar a Europa y el resto del mundo el conocimiento tan valioso que tiene sobre agua y sobre agricultura. La UAL empuja para tener esa cátedra o centro de excelencia de estudios europeos en estas dos áreas, lo que supondría colocar a la Universidad de Almería y la provincia en una situación estratégica para que se conozca lo que se está haciendo aquí, transmitir conocimiento y que haya la posibilidad de traer inversiones a Almería. En el momento que creas un centro de excelencia, empresas, universidades y expertos de otros países pueden venir aquí para conocer lo que se está haciendo. El proyecto se va a presentar en febrero, luego hay un periodo de evaluación por parte de la UE que puede llegar hasta junio y luego conoceremos el resultado. Para mí, lo que es importante es que haya esta iniciativa por parte de la UAL y, si no se consigue este año, se conseguirá el siguiente, porque la idea es muy buena y por parte de la Universidad existe esa voluntad para ser un centro de excelencia europeo. Almería sería pionera en este ámbito del agua, porque sí que hay otros centros de excelencia, por ejemplo en ingeniería, biomecánica o en aeronáutica, pero en concreto en agua y agricultura no hay ninguno.

P.Como responsable de comunicación de la Unión Europea, ¿cuáles son los retos y los desafíos que tienen para comunicar con la sociedad europea?

R.El principal reto es que el ciudadano de a pie sepa la importancia que la Unión Europea tiene para él en su día a día. Porque Bruselas y Estraburgo están muy lejos. Cuando se adoptan decisiones allí, el ciudadano las ve como muy lejanas y dice, "bueno, estos son grandes temas que ocurren en el mundo, Ucrania, Estados Unidos, pero no me afectan a mí". Y no es verdad. Cada decisión que adopta la Unión Europea tiene un impacto en el día a día del ciudadano. Nosotros, como comunicadores institucionales, tenemos el gran desafío de llegar ahí, comunicar a 450 millones de ciudadanos. Nuestros equipos, por muy grandes que sean, no llegan ahí. De ahí la necesidad de hablar con medios como vosotros, locales, para que se transmita al ciudadano lo que se está haciendo y la importancia que tiene la Unión Europea para el día a día.

R.Otro gran reto que tenemos es la desinformación. Lo vemos, sobre todo, en el momento de elecciones democráticas, pues cada vez estamos sufriendo más ataques de aquellos que, por un motivo u otro, quieren que la Unión Europea desaparezca. Sufrimos ataques, sufrimos desinformación, muchas veces a través de plataformas que, por cierto, están financiadas la mayoría por Estados Unidos. Nuestro gran reto es que la información que llegue al ciudadano sea una información veraz, cierta. Por eso, la rapidez que tenemos para comunicar es esencial. Y también utilizar como socios, en nuestra comunicación institucional, a medios que sean fiables, esos que el ciudadano, cuando lea un periódico, cuando vea una televisión, sepa que lo que está viendo y lo que está leyendo y oyendo es información cierta y veraz.

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