El juicio por el tiroteo en 'La Térmica' arranca este miércoles con peticiones de hasta 16 años de cárcel

La Fiscalía acusa a un hombre de intentar asesinar a tiros al novio de su expareja y a otros dos de actuar como cómplices facilitando su huida y ocultando el arma

Condenado por violar a su pareja en una chabola de Atochares

Zona de La Térmica en Almería capital.
Zona de La Térmica en Almería capital.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería acoge desde este miércoles el juicio contra tres hombres por el violento episodio ocurrido la noche del 16 de abril de 2022 en la zona de ocio de la Avenida Cabo de Gata. En el banquillo se sentará el principal acusado, para quien el Ministerio Fiscal pide 16 años de prisión por los delitos de asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, y otros dos hombres que se enfrentan a ocho años de cárcel cada uno como presuntos cómplices.

El escrito de acusación detalla una agresión premeditada y brutal. Los hechos comenzaron cuando el principal procesado empezó a acosar telefónicamente al novio de su expareja. Al no obtener respuesta, le envió un mensaje a través de WhatsApp con un claro afán de amedrentarlo: "Tu mierda, nos vemos ahora solos???? Te tengo ganas perra va a saber quien soy yo".

Acto seguido, los tres acusados se desplazaron en un vehículo Mini hasta las inmediaciones del conocido pub La Térmica. A las 22:42 horas, el principal acusado se apeó del coche con el claro propósito de acabar con la vida de la víctima. Ocultando un arma corta en su bolsillo, entró al local y, al toparse de frente con el joven a escasos metros de distancia, sacó la pistola de forma inesperada y le disparó directamente en el abdomen sin mediar palabra.

El joven herido perdió el equilibrio, pero logró reponerse y huir hacia el interior de la barra, iniciándose una agónica persecución. La víctima consiguió salir al exterior e intentó esconderse entre las mesas de otro local, el pub Sultán. El agresor no cesó en su empeño y volvió a dispararle, alcanzándole primero en el brazo izquierdo y posteriormente en la muñeca.

La tragedia no fue a mayores porque el arma se atascó en dos ocasiones. Lejos de desistir, el atacante llegó a mostrarle uno de los proyectiles a la víctima advirtiéndole: "esta es la que te va a mandar al cementerio". El procesado intentó accionar el gatillo de nuevo, pero la pistola volvió a atorarse, momento que el herido aprovechó para zafarse justo cuando empezaron a sonar las sirenas de la policía.

Mientras todo esto ocurría en los locales, los otros dos acusados, conocedores del plan, dieron la vuelta con el vehículo y esperaron en la calle Argentinita. El agresor se subió al coche apresuradamente gritando "vámonos que le he tirao", tras lo cual huyeron a gran velocidad. Posteriormente, el grupo se dirigió a un bar en la calle Profesor Escobar Manzano, donde escondieron el arma modificada y arrojaron varios proyectiles a una alcantarilla.

Como consecuencia de los disparos, la víctima tuvo que ser sometida a dos intervenciones quirúrgicas, incluyendo una laparotomía y una reconstrucción de la pared abdominal, requiriendo 180 días de recuperación y sufriendo secuelas estéticas y una hernia umbilical leve.

El arma incautada resultó ser una pistola detonadora modificada ilegalmente a la que se le había sustituido el cañón interno para permitir el disparo de balas del calibre 6,35, además de habérsele borrado los troqueles originales. Ninguno de los procesados disponía de licencia para portarla.

El juicio, que analizará estos graves hechos, tiene señaladas sesiones para este 11 de marzo y para el próximo 7 de abril.

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