Mañana es el Blue Monday, o el día más triste del año

Cuida tu salud mental

Factores que explican el polémico Blue Monday, qué hay de cierto en ello y qué podemos aprender del peor día del año

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Días en los que todo parece teñirse de color gris
Días en los que todo parece teñirse de color gris / Pixabay
Raúl Carrera Fernández
- Psicólogo en Antas

18 de enero 2026 - 07:00

Mañana, 19 de enero del 2026, es el famoso Blue Monday o el día más triste del año. Vamos a entender por qué se dice esto y qué podemos hacer con ello.

El término Blue Monday viene de un psicólogo que se llama Cliff Arnall, quien trabajaba en aquél entonces en una institución académica asociada a la Universidad de Cardiff, y que en 2005 describió una polémica fórmula para encontrar el día más triste del año. Y se dice polémica porque los factores que utilizó para crear la fórmula no se basaron en métodos científicos o estadísticos, sino que fueron los criterios que el mismo Cliff consideró oportunos. Así pues, vamos a ver cuáles son esos criterios.

Tiempo que consumimos en actividades culturales

Este factor lo podemos vincular a hábitos culturales como leer un libro, escuchar música, ir al cine o asistir a espectáculos culturales. Según esta fórmula, a pesar que el 65% de la población en España lee al menos un libro al año, este día muy probablemente no leerá, o no irá al cine (algo menos de la mitad de la población española irá al cine una vez al año) o tampoco asistirá a actividades como el teatro, conciertos o exposiciones.

Esto nos puede hacer pensar en lo siguiente: nunca es demasiado tarde ni temprano para desarrollar una actividad cultural, que nos enriquezca intelectual y socialmente, de manera que podamos sentir que aportamos a nuestra sociedad.

Tiempo de relajación

Después de unas fechas que, aunque generalmente tienen un componente estresante a nivel social, sí que nos permite desconectar del trabajo y volver a conectar con nuestra familia y personas cercanas. El problema aparece a la vuelta de estas fechas navideñas. Parece que en muchas ocasiones se nos olvidan aquellas reflexiones acerca de lo bien que nos sienta desconectar del trabajo, dar un paseo, hacer deporte, yoga… y al volver a la rutina del trabajo se nos ha olvidado aquellos espacios que nos permiten estar más tranquilos.

Tiempo que descansamos durmiendo

La media de sueño diario en España es de 8 horas aproximadamente, ¡que no está nada mal! El problema viene en este caso en la calidad del sueño, esto es, la profundidad y sensación de descanso que tenemos al dormir. En este caso, solo el 30% de la población general adulta siente que ha descansado al despertar. Este dato sí que es alarmante, porque la calidad del sueño es mejor que la cantidad, y si la calidad es baja, esto se relaciona con cambios de humor, problemas de concentración, mayor sintomatología ansiosa… Quizás el sueño del domingo al lunes no sea tan profundo por la anticipación del inicio de la semana, quienes en muchas ocasiones ya el domingo por la tarde empiezan a sentir una bajada anímica por el inicio de la semana (a esto le llaman el “Sunday Blues” o la ansiedad del domingo).

Tiempo que tardamos en viajar

En España los estudios reportan que el tiempo medio que se tarda en ir y volver del trabajo es de 25 minutos, pero esto difiere enormemente según la zona, puesto que vivir en un pueblo te puede permitir tardar 2 minutos y vivir en Barcelona o Madrid puede suponer más de media hora sólo la ida. Respecto a este punto, creo que es importante que todos podamos reflexionar acerca de cómo repartimos nuestro tiempo. Para aquellas personas que tardan una hora en ir al trabajo y otra de vuelta, supone en total una media de 10 horas a la semana, 40 horas al mes o 520 horas al año (21 días, que curiosamente corresponde con los días festivos que muchas empresas dan).

Retrasos

Se trata de aquellas circunstancias que uno no puede controlar, generan estrés e incertidumbre por el no saber qué impacto tendrá en el día a día. Los retrasos (principalmente del servicio público para ir al trabajo) son percibidos como una de las principales causas de estrés en los desplazamientos. Para ello, anticipar los retrasos a través de apps oficiales también ayudan a esquivar uno de los primeros factores estresantes al iniciar el día.

Tiempo que gastamos en periodos de estrés

Además del tiempo gastado en gestionar una situación de conflicto o de estrés, también encontramos el tiempo que destinamos una vez ese factor estresante ha finalizado. Es muy frecuente el seguir rumiando (dando vueltas) sobre lo ocurrido, lo que se podría haber hecho, lo que podrías haber dicho… y recrearnos en esa situación no es para nada sano, puesto que consume enormes recursos atencionales y memorísticos que impiden que nos centremos en otros aspectos más relevantes. Aprender a dejar pasar es una de las claves para la salud mental. Esto es muy frecuente en personas con tendencias más obsesivas o rígidas, y por ello os recomiendo pedir ayuda para trabajarlo con técnicas como el mindfulness.

Tiempo que tardamos en general y en preparar el equipaje

De la misma manera que a los niños pequeños y adolescentes se les dice que preparen su ropa y la mochila por la noche, en los adultos parece que esto se nos ha olvidado. La preparación del día anterior para minimizar el tiempo de gestiones por la mañana es clave para estar mejor preparados, sentirnos más óptimos y aprovechar el tiempo (por la noche es cuando más tiempo “perdemos” en las redes sociales, por lo que podemos destinar unos minutos a preparar la ropa, el equipaje y el café).

Otros factores implicados

Unos años más tarde describieron otra fórmula, con otros factores que pudieran afectar negativamente. En este caso, el Blue Monday se explicaba por el tiempo atmosférico (el frío del invierno), la deuda (dinero gastado durante las navidades y por lo tanto remordimiento), sueldo mensual (que se mantenía estable), tiempo transcurrido desde la Navidad (y aspectos positivos asociados a la Navidad), tiempo donde se desiste de los propósitos de año nuevo, bajos niveles de motivación y tener la sensación de necesidad de hacer algo.

Estos factores no son tan “objetivos” como los anteriores, pero sí que conocemos las implicaciones psicológicas al reflexionar sobre ellos. Aunque quizás se está intentando formular o hacer científico un aspecto psicológico como es el peor día del año, independientemente que se consiga o no sí que puede ayudarnos a reflexionar sobre estos puntos.

Orígenes del Blue Monday

Cliff Arnall describió el Blue Monday como estrategia de marketing para una agencia de viajes, Sky Travel, al darse cuenta la agencia que durante estas fechas el número de contrataciones de viajes disminuye drásticamente. Para ello, describieron este término con el objetivo de hacer frente a este “día tan triste” y que lo pudieras compensar dándote un capricho como contratar un viaje.

Qué podemos aprender del Blue Monday

Más tarde, el propio Cliff Arnall criticó la fórmula que utilizó, catalogando dicha fórmula como pseudocientífica, aunque por otro lado también “investigó” el que sería el mejor día del año o el Yellow Day (el día más feliz), en este caso el 20 de junio.

Independientemente de si tenemos matemáticamente el día más feliz o el día más triste, creo que es importante que aprendamos a reevaluar la posición en la que estamos y pensemos cómo hemos llegado a este punto. Por ejemplo, plantearnos si los gastos durante las fechas navideñas han sido adecuados o proporcionados, o si los propósitos que nos marcamos para año nuevo se están cumpliendo o no, o tener una visión más optimista respecto al tiempo que queda para que las condiciones meteorológicas mejoren. Puedes revisar estos puntos, compartirlos con tu pareja o con los más allegados, con el objetivo de conocer otros puntos de vista y estrategias que utilizan para hacer frente a tantas situaciones de estrés.

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