Almería ganaría un kilómetro de costa y cinco playas de Murcia con el deslinde histórico

La cartografía histórica desplaza la frontera alrededor de un kilómetro hacia el norte, lo que situaría cinco playas murcianas dentro del territorio almeriense

Instagram ‘decide’ que la playa de Los Cocedores le pertenece a Águilas

Playa de Los Cocedores en Pulpí, desde ahí comenzaría a ganar terreno la provincia de Almería.
Playa de Los Cocedores en Pulpí, desde ahí comenzaría a ganar terreno la provincia de Almería. / DDA

Todo cambió por una línea. El conflicto saltó hace pocos años, cuando la cuestión llegó al Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Ayuntamiento de Pulpí valoró incluso llevar el asunto a los tribunales. La raíz era sencilla, pero con enormes implicaciones: los mapas históricos no sitúan la frontera entre Almería y Murcia en la playa de Los Cocedores, como ocurre hoy, sino aproximadamente un kilómetro al norte, en torno a Cala Mijo. Ese pequeño desplazamiento alteraría por completo la distribución del litoral. Si se aplicara ese deslinde histórico, hasta cinco playas hoy murcianas pasarían a ser almerienses. El asunto llegó a tal punto que estuvo cerca de elevarse al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

Curiosamente, este conflicto no nació en los archivos, sino sobre la arena. Todo comenzó cuando Águilas instaló señalización turística en Los Cocedores, mientras Pulpí seguía asumiendo la limpieza y el mantenimiento. Ese gesto, aparentemente anecdótico, reavivó una pregunta dormida durante décadas: ¿Está la frontera donde la muestran los mapas actuales o donde la fijaron los documentos antiguos?

Terreno de costa perdido por Almería en el deslinde de 1898.
Terreno de costa perdido por Almería en el deslinde de 1898. / DDA

Para responderla, Pulpí encargó un estudio a la Universidad de Almería (UAL). Bajo la dirección del catedrático Andrés García Lorca, el equipo comparó cartografía militar del siglo XVIII, la División Territorial de 1833 y el atlas elaborado en 1855 por Francisco Coello, uno de los especialistas más precisos de su tiempo. Todas las fuentes, separadas por décadas pero coincidentes en la conclusión, situaban el límite en el Peñón de los Reinos, justo en Cala Mijo.

Los mapas que cambian el mapa

El Atlas Político-Militar del Reino de Murcia de 1799 ya marcaba allí el “Mojón” que separaba el Reino de Murcia del de Granada, antecedente de la actual provincia de Almería. Más de medio siglo después, en 1855, Coello reafirmó esa misma línea en la cartografía oficial, ubicándola claramente más al norte de la frontera vigente.

Si ese trazado se aplicara hoy, Andalucía sumaría estas playas:

  • Los Cocedores (Cala Cerrada)
  • La Higuerica
  • Calarreona
  • La Tortuga
  • Cala Mijo (Cueva de las Palomas)

Pero la legalidad dice otra cosa

El IGN confirma que la frontera válida actualmente es la fijada en el acta de reconocimiento firmada el 21 de noviembre de 1899 entre Águilas y Pulpí. Ese documento se incorporó al Mapa Topográfico Nacional y está inscrito en el Registro Central de Cartografía.

El organismo añade dos puntualizaciones clave:

  • Su informe sería preceptivo, pero no vinculante.
  • En caso de desacuerdo, la decisión recaería en el Ministerio de Política Territorial, no en el Consejo de Ministros.

Solo con un expediente formal podrían valorarse documentos anteriores, algo permitido por el Tribunal Supremo siempre que existan actas firmadas por ambas partes e interpretable de forma homogénea.

Pulpí llegó a plantear llevar el caso a juicio

Durante la fase más tensa, Pulpí advirtió que acudiría a los tribunales si el proceso perjudicaba los intereses de la provincia. Aun así, tanto Águilas como Pulpí defendieron en todo momento una relación cordial y negaron cualquier voluntad de “quitar territorio”. Para ambos ayuntamientos, el objetivo era aclarar una frontera interpretada de manera diferente durante más de un siglo.

Hoy, el expediente no está activo, pero el debate sigue vivo en los documentos:

sobre el papel, cinco playas murcianas figuran dentro de Andalucía; en la práctica, la frontera sigue siendo la de 1899.

Una frontera que nunca rompió la convivencia

Pese a la dimensión del asunto, ninguno de los dos municipios quiso que la polémica dañara su relación. Comparten vecinos, comercio, paisaje y rutinas. Con el tiempo la calma regresó, aunque la investigación dejó una huella clara: existe un respaldo histórico sólido que respalda una frontera alternativa.

La historia detrás de un paraíso compartido

La playa que originó el debate, Los Cocedores, recibe su nombre del antiguo cocedor natural de esparto que existió allí a comienzos del siglo XX. Hoy sus aguas transparentes, su forma de media luna y las formaciones erosionadas que la rodean siguen atrayendo a bañistas de ambas regiones, muchos de ellos ajenos a que esta pequeña cala estuvo a un paso de protagonizar uno de los litigios territoriales más inusuales del sureste español.

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