Prisión para el ladrón de algarrobas de Bédar: delatado por el logotipo de los sacos y su propia confesión a la Guardia Civil

La Audiencia confirma la condena de ocho meses de prisión para un delincuente habitual que fue interceptado días después en otra finca con la misma furgoneta

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Vainas de algarroba
Vainas de algarroba / PIXABAY

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería ha ratificado la condena de ocho meses de prisión para un hombre, identificado como Hermenegildo, especializado en la sustracción de productos del campo. El tribunal le considera autor de un delito de hurto por el robo de un cargamento de almendras y algarrobas en una nave agrícola de Bédar, valorado en más de mil euros. El fallo confirma la sentencia de instancia y desestima el recurso del acusado, quien intentó sin éxito impugnar la validez de las pruebas que lo incriminaban, entre ellas su propia confesión espontánea ante los agentes cuando fue sorprendido en otro golpe.

El robo se produjo la tarde del 8 de septiembre de 2022 en el paraje 'La Pieza de El Campillo'. Los ladrones actuaron a plena luz del día, sobre las 16:00 horas, llevándose siete sacos de algarroba y nueve de almendra, con un peso total cercano a los 500 kilos. Fueron descubiertos in fraganti por el padre de la propietaria, Amelia, quien los vio huir a toda velocidad en una furgoneta blanca.

La colaboración de la víctima fue crucial para esclarecer los hechos. Alertada por su padre, la mujer se dirigió hacia la zona y logró avistar el vehículo sospechoso en la carretera, a unos cinco kilómetros del lugar del robo. Según relata la sentencia, al cruzarse con la furgoneta pudo ver a través de los cristales que transportaba sacos de pie con el logotipo de la cooperativa "Los Filabres", un detalle determinante ya que eran exactamente los mismos envases que ella reutilizaba para su cosecha. Además, pudo describir al copiloto como "una persona mayor", descripción que encajaba con el acusado, y anotó la matrícula del vehículo, una Renault Kangoo de color blanco.

Cazado en otro robo días después

La investigación de la Guardia Civil cerró el cerco pocos días después. Los agentes recibieron un aviso por otro robo de algarrobas en una finca cercana y, al acudir, encontraron al mismo sospechoso junto a la misma furgoneta Renault Kangoo. En el interior del vehículo había redes de recolección, sacos de lona y restos de algarroba.

Fue en ese contexto donde se produjo la prueba definitiva: según declaró un agente en el juicio, el acusado, al verse acorralado, reconoció "de manera espontánea" haber robado también los sacos de la otra finca (la de la víctima de este procedimiento). Aunque posteriormente en el juicio negó los hechos y se acogió a su derecho a no declarar durante la instrucción, el tribunal ha otorgado plena validez a ese reconocimiento inicial escuchado por los funcionarios policiales, al haber sido introducido en el plenario mediante testimonio directo y sometido a contradicción.

Multirreincidente

La defensa intentó argumentar que la identificación de la furgoneta no era fiable porque la matrícula anotada por la víctima difería en un número de la real. Sin embargo, la Audiencia considera que la coincidencia era "prácticamente idéntica" y, sumada al resto de indicios (modelo de coche, descripción física, confesión y modus operandi), no deja lugar a dudas sobre la autoría.

El tribunal también ha respaldado la decisión del Juzgado de lo Penal nº 3 de no imponer la pena mínima. Los magistrados recuerdan que el acusado cuenta con una "amplia trayectoria delictiva" reflejada en sus antecedentes penales, lo que justifica elevar el castigo a ocho meses de prisión para un delito de hurto que, al superar los 400 euros de valor (1.098 euros en total), conlleva penas de cárcel. El condenado deberá indemnizar a la agricultora afectada con el importe íntegro de lo sustraído.

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