Sucesos

¿Quién puede robar a un anciano? Una pareja lo ha hecho en Urrácal y varias veces

  • Una pareja desaparece tras presuntamente robar más de 22.000 euros a un vecino de Urrácal

  • El hijo de la víctima señala que repiten este “modus operandi” desde hace años

Los presuntos autores del robo y, en medio de ellos, la víctima. Los presuntos autores del robo y, en medio de ellos, la víctima.

Los presuntos autores del robo y, en medio de ellos, la víctima. / D.A. (Almería)

“Viajan como turistas y se hacen pasar por cuidadores de mayores para estafarles para luego huir por sorpresa a su país, tras llevarse un buen botín y regresar a España para dar un nuevo golpe”. Éste es el presunto “modus operandi”de Mariela S., de 42 años, y José Roberto A., de 52, una pareja de origen argentino cuyo rastro sigue la Guardia Civil tras el supuesto robo de más de 22.000 euros a un anciano de 89 años en Urrácal. El hijo de la víctima, un profesional que trabaja en Sevilla, asegura que así es como operan los sospechosos, añadiendo que habrían realizado estos peculiares viajes a España al menos en cuatro ocasiones. La última de ellas, durante un periodo de dos años y medio. Un tiempo en el que habrían perpetrado otros asaltos parecidos al sufrido por su progenitor. O al menos lo habrían intentado, según el caso. Mantiene que tras cada “visita”al país, regresaban al suyo para retornar pasado un tiempo prudencial a España, cambiando de ubicación para no llamar la atención sobre ellos.

“Cuando localizan a un mayor muy vulnerable, que no se entera de nada, hacen envíos regulares a su familia de lo que van robando. Están aquí el tiempo indispensable y se ganan la confianza de la familia y el vecindario, pero desde el primer día ya tienen planificado el golpe”, asevera el hijo del anciano de Urrácal, quien lamenta que dejaron abandonado a su padre durante las 72 horas previas a su vuelo a Argentina, con la excusa de una supuesta intervención quirúrgica en el Hospital de La Inmaculada de Huércal-Overa, “cuando en realidad vendían los enseres robados y hacían las maletas”.

Los presuntos autores del robo. Los presuntos autores del robo.

Los presuntos autores del robo. / D.A. (Almería)

Para entender los hechos, hay que retrotraerse al 15 de julio de este año, cuando comenzaron a trabajar para velar por este hombre de edad avanzada. En realidad, habría que ir incluso más atrás, a su llegada al territorio nacional con un permiso de seis meses que no les daba derecho a la residencia o a trabajar aquí. A pesar de ello, siempre según el relato realizado a este periódico, habrían cometido robos similares, pero de menor entidad, en Pulpí y Arboleas. El problema es que en estos casos ya no existe denuncia porque “su estrategia es amenazar con demandar a sus empleadores, porque han estado trabajando sin contrato de trabajo; como las familias se asustan, retiran las denuncias”.

Sin embargo, nada de esto se sabía en julio en Urrácal. En ese momento parecían la pareja “ideal” para cuidar a un anciano cuyo hijo vive a más de 400 kilómetros de distancia. Los conoció gracias a un anuncio publicado en Facebook que había visto una amiga. Al parecer, justo antes habían permanecido otros dos o tres meses en otra casa de Olula, aunque en ese domicilio el anciano de turno vivía con más familiares. Tomó un café con ellos y se cerró el acuerdo. “Nadie me advirtió de su conducta”, lamenta el hijo. En conclusión, acordaron un sueldo de 1.200 euros y se les cedió gratuitamente una casa unifamiliar a pocos metros de la de la víctima para que residiesen allí. Aunque tras el confinamiento el hijo volvió a Sevilla, cada poco tiempo regresaba a Urrácal. Pero mientras estaba fuera ya no podía controlar los movimientos de la pareja que a partir de entonces habría cogido de forma regular dinero de un sobre. Cinco meses en los que “lo iban cogiendo y vaciando”, dejando al hombre con unos de 250 euros de los 500-600 que se reponían mensualmente.

Uno de los alfileres robados en Urrácal. Uno de los alfileres robados en Urrácal.

Uno de los alfileres robados en Urrácal. / D.A. (Almería)

Asimismo, en este tiempo, viajaron a Portugal porque “decían que allí las normas eran más flexibles para conseguir los papeles, para poder trasladarse a medio plazo”. “Como no tenían tarjeta, ahora sí tienen, le financié la mitad de los gastos del viaje”, precisa el hijo. Como consta en su primera denuncia ante la Guardia Civil de Olula del Río, ampliada recientemente, les prestó 4.000 euros. “Uno de los hijos de ella iba a venir. Dentro de esos 4.000 euros justificó el viaje de ida a Portugal y el pago a una abogada que se iba a encargar de los trámites y gestiones (...)Parece ser que incluso se empadronaron allí. Era un teatro permanente”, sostiene.

Además, se realizaron transferencias de “pequeñas cantidades”a través de Western Union a una hija. Hasta noviembre, los pequeños préstamos eran descontados de los 1.200 euros. Pero ese era el mes marcado en un “acuerdo verbal”para que comenzase a devolverse los 4.000 euros. “Entonces anunció -la mujer- que su suegra estaba muy enferma y que se quería marchar en febrero. Como tenía que ahorrar para los billetes, no podía hacerlo. Ha sido un engaño detrás de otro”, dice. Así, hasta que a mediados de noviembre desaparecieron. La excusa, la citada intervención en Huércal-Overa.

Al no saber nada de ellos, llamó a Mariela el día 17 desde un móvil que no era el suyo algo que, cree, “precipitó la huida”. Y es que ahora sabe que ese mismo día, de madrugada, un amigo los trasladó hasta Granada, y desde ahí siguieron hasta Madrid para coger un vuelo a Argentina en Barajas. El 18 de noviembre se produjeron las últimas llamadas entre ambas partes. Ella decía que tenía tumores malignos y necesitaba terapia, “lo mismo que dijo en Arboleas”. El problema era que el hijo ya sabía que habían desaparecido numerosas joyas que había en casa de su padre. Al preguntar a la presunta ladrona por ella, le mandó un audio “amenazante” en el que le decía que iba a demandarlo por tenerlos sin contrato. En la primera denuncia, se indicaba que la pareja se iba “apropiando de pequeñas cantidades de dinero” que el perjudicado tenía en un sobre, hasta alcanzar los 3.000 euros. También se mencionaba el préstamo de 4.000 euros y la desaparición de una colección de joyas de mujer del anciano, ya fallecida, cuyo valor asciende a unos 3.750 euros. Entre dichas joyas, entre otros, se incluyen una pulsera de oro, pendientes de este mismo material, una medalla de oro del Sagrado Corazón, una sortija de perlas blancas y una moneda de plata de 1870.

Parte de las joyas robadas en Urrácal. Parte de las joyas robadas en Urrácal.

Parte de las joyas robadas en Urrácal. / D.A. (Almería)

En una ampliación de la denuncia se añaden otros 11.500 euros correspondientes una colección de sellos de España en 50 pliegos de 100 sellos cada uno, de un valor de unos 3.000 euros; una colección de 300 sobres de primer día de circulación con matasellos, de un valor aproximado de 2.500 euros; otra colección de sellos de España de los años 1978 a 1983, con un valor aproximado de 2.000 euros, y una colección de monedas, entre ellas varias monedas de plata con la proclamación del rey Juan Carlos I, así como billetes antiguos de España con una tasación de unos 2.000 euros.

Tras su denuncia, los perjudicados han podido conocer los casos de Arboleas y Pulpí. Presuntos robos en los que también fue la confianza ganada por la pareja la que permitió su comisión. Por ejemplo, durante el viaje a Portugal, los sospechosos dejaron a otra mujer a cargo del anciano. Ella misma buscó el maletín en el que estaban las joyas y mandó fotos de su contenido para demostrar que todo seguía en orden y en su sitio en ese momento. “Han esquilmado la casa, han ido habitación por habitación. Era ya robar por robar, se han llevado hasta llaveros de publicidad y abanicos. Ha sido algo con total premeditación, nocturnidad y alevosía”, relata ahora el hijo de la víctima. Alguien que, incluso, se informó por la pareja de la posibilidad de volar a Argentina a pesar de las restricciones por la pandemia. “He colaborado en la fuga”, asegura por ello con tristeza, añadiendo que “si a lo mejor se hubiesen retrasado 24 horas, en Barajas los habrían cogido por las orejas”. “Con lo que han robado y han malvendido, tienen el equivalente a nueve años de buen sueldo en Argentina”, concluye.

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