Seis meses de cárcel por "resucitar" una furgoneta con matrículas de otro coche y una ITV falsificada

La Audiencia tumba la excusa del "error involuntario": el acusado tuvo que forzar los tornillos de las placas porque no encajaban y recortó y pegó una imagen en la documentación

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Audiencia Provincial de Almería.
Audiencia Provincial de Almería. / D.A.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería ha confirmado el castigo penal para un propietario que intentó burlar todos los controles de tráfico mediante un doble falseamiento en su vehículo. El tribunal ha ratificado la pena de seis meses de prisión y una multa de 540 euros por un delito de falsedad en documento oficial , al considerar probado que el acusado disfrazó un coche dado de baja para que pareciera legal y pudiera circular por Roquetas de Mar.

El vehículo en cuestión, una Renault Kangoo, era un "coche fantasma" a efectos administrativos: estaba dado de baja en la Dirección General de Tráfico, no tenía seguro y carecía de la ITV en vigor. Para poder utilizarlo sin levantar sospechas, el acusado ideó una solución casera pero delictiva: le quitó las matrículas a otro coche de su propiedad que sí estaba en regla y se las atornilló a la furgoneta ilegal.

El fraude salió a la luz el 18 de junio de 2020, cuando la Guardia Civil dio el alto al vehículo en la calle Fosforito de la localidad roquetera. Aunque lo conducía otra persona (que ha quedado absuelta), la documentación entregada a los agentes delató la maniobra del dueño.

Una falsificación artesanal

La defensa recurrió la condena alegando que todo fue un "error involuntario" al cambiar las piezas. Sin embargo, la Audiencia ha desmontado este argumento basándose en las pruebas materiales. En primer lugar, los agentes confirmaron que las placas no encajaban de forma natural: "existían agujeros que no se correspondían con el lugar donde tiene los tornillos", lo que implica que el acusado tuvo que forzarlas conscientemente para instalarlas.

Pero la prueba definitiva de su mala fe de la ITV. Lejos de ser un documento oficial íntegro, el papel que el conductor mostró a la Guardia Civil había sido manipulado manualmente por el condenado, quien llegó a pegar una fotografía encima del informe original para que se vieran las matrículas falsas y coincidieran con las que había puesto en el coche.

"Hubo por fuerza de percatarse", sentencia el tribunal, que considera imposible que alguien realice todas estas modificaciones —cambio de placas incompatibles y alteración física de papeles— por una simple equivocación. La condena es ya firme.

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