Un sello para el recuerdo: Almería y la Lotería Nacional
Filatelia
En febrero de 1965, por San valentín, tiene lugar la primera vez que Almería fue sede de un sorteo de la Lotería Nacional
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A veces, el mar de Internet trae a nuestras pantallas pequeños fragmentos de la memoria que creíamos olvidados. El descubrimiento de un sello personalizado nos sirve de pretexto para recuperar un hito de 1965: la primera vez que Almería fue sede de un sorteo de la Lotería Nacional, un acontecimiento excepcional que, lejos de quedar como una anécdota aislada en el tiempo, inauguró una relación intermitente pero significativa entre nuestra provincia y una de las instituciones más reconocibles del Estado.
El 20 de febrero de 2017, la Asociación Española de Coleccionistas de Lotería (AECLOT) solicitó a Correos un sello personalizado, conmemorativo del Sorteo Especial de San Valentín celebrado en Almería el 15 de febrero de 1965. Con una pequeña tirada de 150 unidades, una fototipia coloreada realizada entre 1963 y 1965 por L. Roisin. La imagen, conocida por los títulos «Almería: Puerto y Alcazaba» o «Vista general del puerto con barcos de pesca», sirvió de base para su diseño.
El sello y los décimos de Lotería Nacional comparten una misma naturaleza: pequeñas obras de arte y cultura que han acompañado nuestra vida cotidiana. Gracias a sus ilustraciones temáticas, ambos se convirtieron en vehículos de transmisión cultural y en objetos de colección. A partir de 1960, los décimos incorporaron elementos del patrimonio artístico e histórico, convirtiéndose en una eficaz herramienta de difusión cultural. Al igual que los sellos, su emisión está a cargo de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
Pocos almerienses recuerdan que nuestra ciudad fue una de las primeras sedes de los sorteos viajeros, un programa iniciado en 1964 y cuyo objetivo era llevar la Lotería a distintas ciudades españolas, con la intención de acercarla al público y, al mismo tiempo, reforzar su proyección territorial.
El primer de esta nueva modalidad fue el "Sorteo del Turista", celebrado en San Sebastián en septiembre de 1964. Si el debut tuvo lugar en el norte, Almería fue elegida apenas unos meses después, en un contexto que puede interpretarse como un gesto simbólico hacia una provincia periférica inmersa en un proceso de transformación económica y social.
Aquel 1965 marcó un punto de inflexión definitivo para Almería, que comenzaba a abrirse al exterior bajo un doble impulso: el cine y el turismo. Pocos días antes del sorteo se inauguraba nuestro aeropuerto de la ciudad, mientras que el Hotel Aguadulce comenzaba su andadura, sentando las bases del desarrollo turístico de la costa almeriense. A finales de ese año se estrenaba a nivel mundial la película "La muerte tenía un precio", rodada en nuestra tierra. El sorteo de la lotería no fue, por tanto, un evento aislado, sino un eficaz altavoz mediático utilizado por el Estado para proyectar una nueva imagen de Almería.
El sorteo tuvo lugar el 15 de febrero de 1965, a las 13:15 horas, en el Teatro Cervantes, que registró un lleno absoluto. El volumen de premios ascendió a 28 millones de pesetas repartidos en 19.948 premios, con dos primeros idénticos de un millón y medio de pesetas. Almería se convertía en el centro de atención mediática gracias a la retransmisión radiofónica y televisiva.
a ciudad se volcó con el evento y organizó una gran Fiesta en Honor a San Valentín, vinculada al sorteo. La prensa local recoge la celebración de actos religiosos, culturales y populares organizados por una comisión que contó con las autoridades de ese momento, así como con representantes de la sociedad civil. De aquella efervescencia nació un símbolo que aún perdura: el relieve dedicado a San Valentín, obra de Jesús de Perceval y que se inauguró ese día. Tras una compleja historia de retiradas, desapariciones y recuperaciones, descansa hoy en la Plaza Campoamor, donde los candados de las parejas mantienen vivo el vínculo —real o imaginario— de la ciudad con el santo mártir.
Tras aquel histórico 1965, la relación de Almería con la Lotería Nacional entró en un largo paréntesis de tres décadas que se rompería el 30 de octubre de 1996. En aquella ocasión, el azar regresó a la ciudad con un marcado carácter social mediante el Sorteo en beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El escenario se trasladó al Auditorio Maestro Padilla, que asumía el relevo del Teatro Cervantes como el principal espacio cultural de una ciudad en transformación.
Con la llegada del nuevo milenio, la relación entre Almería y la Lotería Nacional dio un salto cualitativo. El 17 de julio de 2004, de nuevo el Auditorio acogió un sorteo que funcionó como prólogo mediático de los XV Juegos del Mediterráneo de 2005, reforzando la proyección internacional del evento y de la propia ciudad como organizadora, convirtiéndonos así en protagonistas tanto del sorteo como del evento.
La relación entre la ciudad y la Lotería Nacional volvió a ponerse de manifiesto el 7 de marzo de 2009. En esta ocasión, el Auditorio Maestro Padilla no solo se convirtió en el epicentro del azar, sino también en el de la solidaridad, al albergar el sorteo especial a beneficio de Cruz Roja Española. Aquella mañana de sábado, la presencia de los niños de San Ildefonso en Almería servía para dar visibilidad nacional a la labor humanitaria de esta institución.
El 20 de noviembre de 2010, la participación en los sorteos de la Lotería Nacional se traslada por primera vez a la provincia, donde se celebró el número 92 en el Auditorio Ciudad de Vícar. Como preámbulo, el 11 de noviembre se puso en circulación un décimo ilustrado con la imagen del Ayuntamiento y el propio auditorio, mientras que el día del sorteo los décimos difundían la imagen del Parador de Mojácar, configurando un singular escaparate promocional de la provincia.
Apenas unos meses después de la cita en Vícar, el 25 de junio de 2011, la Lotería Nacional se trasladó a Roquetas de Mar para celebrar el sorteo en su Teatro Auditorio. El evento se integró en la estrategia de promoción turística al inicio del verano, proyectando una imagen de esta localidad como prolegómeno de la temporada estival.
El compromiso social de Almería volvió a ponerse de manifiesto el 2 de marzo de 2013, cuando el Auditorio acogió el Sorteo Especial de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), cita que lo convirtió, de nuevo, en un altavoz nacional de la lucha contra esta enfermedad.
La última cita de Almería se realizó en el Teatro Villa de Huércal-Overa el 4 de marzo de 2017, enmarcada en los actos conmemorativos del 325º aniversario de la Exención de Villazgo. El municipio aprovechó esta plataforma para darse a conocer a nivel nacional, confirmando la vigencia de una fórmula consolidada, empleando el sorteo como un potente instrumento de proyección institucional, cultural y territorial.
Como hemos podido comprobar, Almería ha participado activamente en la celebración de los sorteos de la Lotería Nacional, pero su huella se ha grabado con especial fuerza en los propios décimos. Nuestro patrimonio natural y cultural ha encontrado en este soporte un eficaz instrumento de difusión simbólica. El elevado volumen de emisión de décimos en cada sorteo y su amplia circulación en todo el territorio nacional han permitido que monumentos, efemérides y paisajes almerienses formen parte de la vida cotidiana de muchas personas.
A través de ellos se ha dado a conocer el Castillo de Vélez-Blanco, la Alcazaba, el casco histórico de la capital, Sorbas como pueblo blanco o una panorámica de Huércal-Overa. La religiosidad popular y el arte sacro de la provincia también han tenido una presencia destacada mediante imágenes como Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores de Vélez-Rubio, el Santísimo Cristo de la Misericordia de Vera o Nuestra Señora de la Esperanza de Cuevas del Almanzora.
No han faltado las grandes efemérides civiles y culturales —el 150 aniversario del nacimiento de José María Rubio de Dalías, el 25 aniversario de la Universidad de Almería o la designación como Capital Española de la Gastronomía en 2019—, ni tampoco las referencias al patrimonio natural, desde la singularidad del caracol terrestre Theba subdentata helicilla hasta el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, o nuestro equipo de futbol la U.D. Almería, sin olvidar la silueta inconfundible de los faros de Adra, Sabinal, Garrucha, Cabo de Gata, Mesa Roldán, la isla de Alborán y La Polacra.
De nuevo un sello ha sido la ventana desde la que asomarnos a esta historia compartida. Descubierto casi por azar, nos ha permitido mirar más allá de la imagen impresa y reencontrarnos con una relación poco conocida entre Almería y la Lotería Nacional, en la que, hasta la fecha, se han celebrado ocho sorteos y se han emitido treinta y dos décimos con distintos elementos de nuestra identidad almeriense.
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