Así ha sido la bendición de las mascotas y la subasta de 'rabicos' en el casco histórico de Almería
Decenas de mascotas recibieron su bendición del párroco del sagrario de la Catedral, don Juan José Martín López
Las hogueras en honor a San Antón vuelven a iluminar el casco histórico de la capital
Las fiestas en honor a San Antón, patrón del casco histórico de Almería, no se conciben sin dos de sus tradiciones más arraigadas: la bendición de animales y la subasta de los 'rabicos' que han tenido lugar durante la mañana de este domingo como parte de los festejos que llevan celebrándose en la capital almeriense desde el pasado jueves.
A las 11:30 horas del domingo comenzaba la misa en honor al patrón en la parroquia de San Juan Evangelista seguida de la esperada procesión de la imagen por las calles y plazas del barrio. Cientos de personas volvieron a seguir al patrón acompañados de sus mascotas para recibir la bendición del párroco del sagrario de la Catedral, don Juan José Martín López, que se desplazó hasta la ermita de San Antón para presidir el emotivo acto.
Tras una breve oración, Martín instó a los presentes a cuidar de sus mascotas antes de comenzar la bendición y les animó a acercarse al escenario con sus animales. Decenas de personas acudieron con perros y gatos sujetos con correa, en brazos y hasta en cochecito para ser bendecidos por el párroco.
Tras el entrañable acto comenzó otro de los eventos más arraigados en las festividades por San Antón desde que lo instauraran las religiosas de Santa Clara a finales del siglo XVIII: la subasta de 'rabicos'. Sobre el escenario, el periodista Víctor Navarro cantó una tras otra las viandas por las que se llegaron a pujar importantes sumas. Magdalenas, tortas de chicharrones, empanadas, bizcochos y, por supuesto, los codiciados 'rabicos' de cerdo que atrajeron la atención de los asistentes y animaron a subir las pujas, que se destinarán a mejorar la vida social en el barrio.
Bretones recorre la historia de la tradición a San Antón en el casco histórico
El triduo por San Antón terminó el sábado tras la misa de rigor en la Iglesia de San Juan Evangelista y el pregón de José Manuel Bretones, presidente de la Asociación de la Prensa de Almería y vecino del casco histórico. El periodista recordó el accidente nuclear de Palomares que ocurrió el día de San Antón hace ahora 60 años y la estrecha relación entre estas tres barriadas con su patrón, "San Antón ha tenido aquí, y siempre, una significación especial".
Bretones recorrió en su pregón la historia de la tradición en honor a San Antón, profundamente arraigada en las barriadas del casco histórico así como sus propios recuerdos paseando por sus calles llenas de historia, "Camino por la calle Trajano y recuero al 'Caliche', que harto de que su bar Nuria se llenara de adolecentes que al preguntarles qué iban a tomar decían 'nada' y nada consumían, inventó una bebida que bautizó como 'licor nada', la vendía a cinco duros y tuvo éxito", recordó, entre otras tantas anéctodas. "El casco histórico que he descrito no es un lugar: es una voz antigua que se pronuncia en el presente", terminó el periodista.
Cuatro días de festejos que terminan este domingo
Las festividades en honor a San Antón, patrón del casco histórico de la capital, comenzaron el pasado jueves con el traslado del santo desde su ermita a la Iglesia de San Juan Evangelista y la celebración del primer día de triduo en honor al patrón. Las Hogueras de San Antón, reunieron a cientos de fieles y vecinos en el mirador de la Alcazaba durante la noche del viernes para compartir bocadillos de chorizos y morcillas repartidos por la Asociación de Vecinos del Casco Histórico de Almería y marcaron el final del segundo día de triduo, que culminó el sábado con la misa y el esperado pregón en honor del santo a cargo de José Manuel Bretones.
El último día de festejos se cerró con la misa y procesión del santo por las calles alrededor de la Plaza Pavía y la posterior bendición de animales y subasta de 'rabicos' amenizada por el Grupo Folclórico Alcazaba.